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Inolvidablemente

31 Jul

Inolvidablemente

Inolvidablemente

 

Tomando un trago mientras esperaba a una amiga para cenar en el café des Deux Moulins (Café dos Molinos) en Montmartre, llamado así porque está cerca de la ubicación de dos famosos molinos, el Moulin Rouge y el Moulin Gallette. Este restaurante ganó fama por ser el escenario de la graciosa película «El fabuloso destino de Amélie Poulin«. Fue allí donde trabajó el personaje de Amélie, que da nombre al título y ahora la fotografía de ella forma parte de la decoración. La historia de la película es elegante y delicada, también la vi como una obra de teatro. En la película la historia se cuenta de una manera teatral e innovadora. Esta película muestra varios lugares hermosos de Montmartre, barrio en el que estoy constantemente como si fuera parte de mi vida desde que vivo en Paris.

 

Cuando entré y ordené el trago, junto a mi mesa habían otra mesa que estaba ocupada por dos muchachas que conversaban como si estuvieran muy preocupadas y solas, porque su timbre de voz dejaba apreciar su conversación y como yo estaba solo y esperando, puse atención a la conversación que más era de una de ellas, la que estaba más próxima a mi mesa y dándome la espalda. La otra con los codos en la mesa y la cabeza apoyada a una de sus manos, la escuchaba con atención y le respondía con pocas palabras o monosílabas.

 

—Amiga nunca pensé que en la vida pudieran existir amores que nunca puedan olvidarse.

 

—¡Si!, existen algunos momentos que son imborrables y siempre se guarda en el corazón.

 

—Me imagino aquello que un día nos hicieron temblar de alegría y es mentira que hoy puedan olvidarme con un nuevo amor.

 

—Es cuestión de probar querida amiga, son cuentos eso de que solo una vez se ama en la vida, lo digo por experiencia.

 

—Ahora para olvidar yo he besado otras bocas buscando nuevas ansiedades y otros brazos extraños me estrecharon llenos de emoción, pero solo consiguieron hacerme recordar los de mi gran amor.

 

—No creo que sean inolvidables, es hasta que pille uno que la emocione.

 

—Lo encuentro difícil, en mi caso esos momentos vivirán en mí, en mi corazón y mis neuronas.

 

—Ya se le pasará. ¡Acuérdese de mi1

 

—Estoy segura de conservar aquellos que un día me hicieron temblar de alegría.

 

—Mentira que hoy pueda olvidarme por tener un nuevo amor.

 

—Amiga esta charla me hace recuerdo a una canción que compuso Julio Gutierrez, después se la paso por WhatsApp y verá que tiene mucho de similar. —Olvídese del infeliz, ame de nuevo.

 

Por suerte llegó mi amiga y en voz más baja iniciamos nuestra conversación, dejamos a las chicas sigan con sus romances de novela. Mientras nosotros planificábamos un fin de semana en la Costa Azul, que pensamos pasar a partir de hoy viernes después del almuerzo. En mi interior recordé que con mi amiga ya llevamos muchos años y todo lo que recuerdo de ella, y me imagino que también ella de mi, son recuerdos inolvidables.

 

Miguel Aramayo

SCZ.09-08-2024