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Algo extraño y bonito

31 Jul

Algo extraño y bonito

Algo extraño y bonito

 

Creo que es la primera vez en mi vida que leo la transcripción de un sueño en el que me parece reconocer a todos los integrantes del relato y creo que todos ellos están disfrutando de la eternidad salvo pocos caso.

 

Toda la trama se desarrolla en el «Barrio Serebo» *1. Las casas que se mencionan están más o menos entre tres o cuatro cuadras de la misma calle, Una es la casa de don Lorenzo, la otra casa está al lado de la iglesia de San Andrés y es donde vive el muchacho de este relato, también se menciona a la casa al frente de la iglesia y la casa ubicada en la esquina opuesta a la iglesia, en la misma cuadra.

 

El muchacho se encuentra en la casa de don Lorenzo y ve a un grupo de personas trabajando con facturas preparando los impuestos, entre medio de esa gente también está Toto que le dice:

 

—Estamos preparando la declaración de impuestos que vencen hoy a las 18 y ya son las 16. ¿Vos ya preparaste tu declaración?

 

El muchacho afligido regresa a la casa al lado de la iglesia y recoge un paquete de facturas y retorna a la casa de Toto, pero allá le dicen:

 

—Notros no te podemos ayudar, pero lo pueden hacer Chunti y sus parientes.

 

El muchacho con su bolsa de facturas regresa a la casa de la otra esquina de la iglesia, donde vive Chunti y les pide que transcriban todas las facturas, en un formato que les da escrito en un papel y retorna a la casa de Toto. Cuando llega allí enojado porque su esposa no lo colaboraba en ese afán y se da cuenta que la información es insuficiente. Retorna a la casa de Chunti y les modifica la forma para registrar, pero también se da cuenta que el tiempo es insuficiente. Retorna donde Toto para ver si hay alguna novedad y como venció el plazo decide regresar a su casa al lado de la iglesia y se encuentra con su mujer y la hermana, al pasar por la casa que está al frente de la iglesia su mujer le dice a su hermana:

 

—¡Saludos a los vecinos!

 

La hermana le responde: —¿También al de la eternidad?

 

Y la hermana le responde: —¡Para él también y con muchísimo amor…!

 

Al escuchar eso, el muchacho queda enojado y piensa que al llegar a su casa preparará su maleta para irse a otro lado. Al ingresar a la casa se encuentra con sus suegros quienes lo saludan con mucho cariño, como si fuera su hijo, con lo cual él queda dolido y piensa que al irse de la casa ellos serían los más afectados y por lo tanto cambia de idea y decide que mejor es aplacar su enojo y continuar como hasta ahora, sabiendo que no es querido y sintiéndose rechazado.

 

Al despertar del sueño el muchacho analiza y recuerda el sueño. Sabe que ha pasado tanto tiempo y que debe resignarse a la realidad. Desde el principio no fue el gran amor y si le demostraron que fue querido, fue simplemente para reemplazar una decepción y que él seguirá siendo el segundo de auxilio y que con el tiempo se siente rechazado.

 

Por suerte los sueños, solo son sueños y no el reflejo de la realidad, por lo tanto, no vale la pena preocuparse, la vida sigue su curso y lo que sucede es porque Dios lo quiso así. Después de todo, él tiene la compensación de sentir que vivió feliz, porque el tiempo pasó dejándole buenos recuerdos y teniendo la seguridad que el sí quiso de verdad y pese a todo sigue queriendo a ese su primer, único y gran amor, con la seguridad que continuará así hasta el fin de sus días. Lo demás es lo de menos.

 

Miguel Aramayo

SCZ.10-01-2025

 

*1 El barrio Serebo se llamaba así porque ahí llegaban los cargamentos de azúcar. Era en la calle Buenos Aires desde la Libertad hasta la Colón y las calles aledañas.