Me califico.
Me califico.
Después de compartir 58 años de vida en común, se me ocurrió hacer un examen de conciencia. Observé que, en ese tiempo he sacrificado a una pobre mujer durante esa convivencia sin brindarle nada de felicidad y ella acepto ese sacrificio por sus hijos, por sus nietos y ahora resignada al poco tiempo que resta por sufrir. Todo eso, por su gran apego a la religión, a sus creencias y el ejemplo de sus ancestros.
Haciendo un análisis profundo de: ¿Quién soy? ¿Cómo soy? Creo que mi opinión es imparcial, porque en el análisis jugó mí conciencia y me liberé de toda hipocresía. La opinión que tengan los demás, puede ser totalmente diferente a lo que opino yo, quizá la única persona que podría coincidir conmigo es mi mujer.
No soy bueno, soy simplemente mentiroso para mantener las apariencias y porque algunas personas me consideran así, pero soy egoísta, ególatra, falso, mentiroso, hipócrita y quizá algo más que me olvido.
No soy piadoso, eso es falso y Dios lo sabe, lo que hago es simplemente de farsante, para que me crea todo el mundo, pero la realidad es otra, soy pecador, perverso, malo, deshonesto, infiel, falso, mentiroso.
Como esposo, tengo todos los defectos posibles, total y absolutamente, que ni siquiera serví para borrar recuerdos y al contrario los acrescente, como amante cero al cociente, infiel, egoísta, obsesivo, compulsivo, maniático, desamorado, deshonesto, mentiroso, falso.
Pese a todo eso, mucha gente me acepta, porque creen que soy lo contrario de lo que sinceramente expreso en esto que escribo, que es una confesión, del pleno conocimiento de Dios, que espero sea el único que pueda perdonarme.
Pese a eso soy feliz y me quiero tal cual soy, porque cada uno es artífice de su propio destino. Lo que significa que cada persona tiene la responsabilidad de crear su propia vida y las circunstancias que la rodean. Implica que las decisiones y acciones de una persona son las que determinan su futuro, y no que este esté predeterminado por factores externos.
Miguel Aramayo
SCZ.29-04-2025
