Heidelberg, Alemania
Heidelberg, Alemania
Par escapar de la monotonía en que estoy viviendo en París invité a mi amiga a pasar unos días en, quizá la ciudad más bella de Alemania, Heidelberg, una ciudad donde la rica historia y la modernidad innovadora se mezclan con un pasado romántico. Pintorescamente situada a orillas del río Neckar, Heidelberg atrae a visitantes de todo el mundo. En lo alto del casco antiguo, en la ladera norte del Königstuhl y rodeado de frondosos bosques, se encuentra el majestuoso castillo de Heidelberg. El castillo es considerado una de las ruinas más famosas de Alemania. Una vez que fue la magnífica residencia de los Electores Palatinos, fue destruida por guerras y rayos en el siglo XVII.
Hoy en día, las imponentes ruinas del castillo, construidas con piedra arenisca roja del valle del Neckar *1, encantan con una impresionante arquitectura gótica y renacentista y unas vistas impresionantes de la ciudad. Una atracción especial es el mundialmente famoso barril de Heidelberg del siglo XVIII, que una vez contuvo más de 200.000 litros de vino. El ambiente romántico del castillo ha inspirado a poetas como Johann Wolfgang von Goethe *2, que visitó Heidelberg varias veces. Incluso hoy en día, la ciudad no ha perdido nada de su encanto. Además de edificios históricos y acogedores restaurantes, también alberga la universidad más antigua de Alemania.
Nos embarcamos en un viaje legendario a bordo del Glaciar Express, uno de los recorridos en tren más pintorescos del mundo. Transitamos los Alpes suizos, atravesando paisajes impresionantes, profundos desfiladeros y pintorescos pueblos. Disfrutamos de la deliciosa comida a bordo mientras nos sumergimos en fascinantes vistas de un paisaje increíble. El viaje duro algo más de seis horas, tiempo en el que estuvimos totalmente distraídos observando tanta belleza, recorrimos algo más de 550 Km.
Estando de la mano de mi amiga y recordando a Johann Wolfgang von Goethe, A mí también se me ocurrió decir un poema inspirado en ese momento. «Viendo estas ruinas y recordando a quienes pudieran habitarlas, siento en mi pecho el bullir de un poema, dedicado con amor a quien con solo acompañarme me colma de felicidad e inspira mis pensamientos. Lastima que mi talento no dé para expresar mis sentimientos con el debido romanticismo y tan solo me salen unas pocas palabras, como si hubiera olvidado el idioma por la emoción que me embarga».
Dicho esto, que me Salió sin pensarlo, mi amiga largo una carcajada tan sonora, que todos los turistas que nos rodeaban volcaron a mirarnos y quedar en la duda de cuál era la gracia que produjo semejante expresión. Yo quedé con el rostro ruborizado de vergüenza y con los ojos a punto de desparramarse en llanto.
Recorrimos todos los lugares bonitos, entramos a los restaurantes más emblemáticos y nos alimentamos no solo de platos deliciosos, sino que también absorbimos como hambrientos todo lo que era cultura. No perdimos la oportunidad de visitar casi todas las iglesias, pero nos impresionaron dos, la Del Espíritu Santo, de cuya biblioteca robaron los manuscritos e impresos antiguos para regalarlos al papa. Otra iglesia que nos gusto mucho es la de San Pedro, la más antigua quizá fundada antes de la fundación de la ciudad que visitamos.
Es una ciudad con tanta historia que poder repetir todo lo que vimos en museos iglesias y lo que captamos en otras visitas y conversando con la gente que habita la ciudad, que no son más de 150.000 habitantes. Visitamos varios museos, que solo nombrarlos tardaría un buen tiempo, todos muy interesantes que albergan información de mucho interés cultural y científico. Durante el periodo nazi fue una de las plazas fuertes del partido, el régimen construyo un gran anfiteatro para celebrar acontecimientos de la SS, actualmente se lo usa para reuniones y conciertos importantes. El general George Patton falleció allí, en un accidente de tráfico en 1945.
La mandíbula del llamado «Hombre de Heidelberg», descubierta en 1907, constituye una de las primeras pruebas de la vida humana en Europa hace unos 600.000 años. En el siglo V a. C., existía una fortaleza celta y un lugar de culto en la Heiligenberg, o «Montaña de los Santos». En el año 40 d. C. el ejército romano ocupó un fuerte y construyó allí campamentos permanentes, una torre de señalización en la ribera del Neckar, así como un puente de madera sobre el río. Los primeros asentamientos civiles se desarrollaron bajo la protección del campamento. Los romanos permanecieron hasta 260 d. C., cuando el campamento fue conquistado por pueblos germánicos. Los orígenes de la moderna Heidelberg se remontan al siglo V, cuando la aldea Bergheim es mencionada por primera vez en documentos fechados en el año 769.
Nos quedamos 10 días que fueron de total concentración, porque era tanto lo que teníamos que ver de temas antiguos, pero también de cosas modernas, porque es una ciudad con muchos institutos científicos de todo tipo y especialidades tan famosas como el instituto de cáncer, también pudimos visitar la Escuela Superior de Ciencias de la Educación, Pädagogische Hochschule Heidelberg, y la Escuela Superior de estudios judíos, Hochschule für Jüdische Studien Heidelberg. Esta última se compone de nueve ramas especializadas en la religión y la cultura judía. La Schiller International University, una universidad privada americana, también está representada por un campus en Heidelberg, la cual ofrece varios programas de pregrado y postgrado en las áreas de Comercio Internacional, Relaciones Internacionales y Diplomacia.
Como ven nuestro viaje de descanso, de esto no tuvo nada, porque todos los días teníamos un extenso programa por realizar y todo con la finalidad de llenar nuestro tari (cerebro) de cosas interesantes y maravillarnos del progreso que tiene la humanidad basando con experiencias del pasado, pero con miras al futuro en un mundo de paz y progreso, aunque los políticos solo observen la forma de cómo incomodarnos con discusiones, guerras e impuestos.
Espero no haberlos aburrido contándoles del ultimo viaje y espero haber aportado un granito a la cultura para todos los amigos que nos leen.
Miguel Aramayo
SCZ.27-05-2025
1. El valle del Neckar en Alemania es una región rica en historia, cultura y paisajes naturales. El río Neckar, que fluye por esta zona, es un importante atractivo turístico, con ciudades románticas y paisajes bucólicos. El Neckar es un afluente del río Rin y su valle se extiende principalmente por el estado de Baden-Württemberg. El río serpentea entre laderas boscosas, ofreciendo un paisaje pintoresco con ciudades como Heidelberg, con su castillo, universidad y centro histórico.
2. Johann Wolfgang von Goethe fue un polímata, dramaturgo, novelista, poeta, filósofo y naturalista alemán, principal representante del Clasicismo de Weimar, y considerado ampliamente el escritor más grande e influyente de la lengua alemana.
