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Así es la vida

31 Jul

Así es la vida

Así es la vida

 

Caminando por el mundo, sin rumbo, pero con un destino prescrito por Dios; encontré un papelito que al principio parecía que era la lista para que algún hombre cumpla los encargos de su mujer cuando pase por el supermercado. Me sorprendió que, debajo de la misma lista de productos exista una nota con un encabezamiento que decía: «No olvides pasar en limpio lo que sigue.»

 

Lo que seguía era conmovedor, se me arrugo el corazón a medida que lo leía, porque realmente contenía algo que también me afectaba, como con seguridad afectaría a cualquier hombre mayor que se encuentre en la misma situación. La nota no era muy larga y a continuación transcribo lo que leí y si me animo terminaré expresando mi opinión:

 

Hace muchos años que soy casado, tantos que algunas veces me imagino que nací en ese estado, los dos éramos jóvenes y por consiguiente el amor que nos teníamos era inmenso, por lo menos puedo asegurar eso de mi parte, porque antes de conocerla nunca había estado enamorado, ella fue mi primer y grande amor, ¡eso lo puedo asegurar!, no lo juro por respeto a Dios, pero fue así. Tuvimos una vida casi perfecta con muy pocos altibajos, los bajos por culpa mía.

 

El tiempo ha transcurrido sin mayores alteraciones, tuvimos hijos, los supimos educar; pero eso ella puso más de su parte que yo de la mia, toco que se independicen para estudiar y lo hicieron lejos de nosotros, pero durante ese tiempo nos mantuvimos comunicados. Ella los visitaba con frecuencia y compartía sus momentos de estudio. Yo recuerdo haberlos visitado una sola vez y tengo la seguridad de haber estado presente cuando se graduaron como profesionales.

 

Durante su niñez y adolescencia disfrutamos de vacaciones juntos, la mayoría de las veces yo únicamente la mitad de la vacación, porque tenía obligaciones laborales que cumplir y conseguir los fondos necesarios para disfrutar en compañía de otros amigos, bronceándonos en la playa. Después de que se casaron, tuvimos oportunidad de una ultima vacación en familia, en la que disfrutamos no solo nosotros, sino también la esposa de uno de ellos y todos los nietos.

 

Trabajé con mis hijos y pese a diferencias nos supimos comprender y trabajar en conjunto sin mayores problemas. Actualmente continúo trabajando con uno, pero nos llevamos muy bien con todos, incluso con los nietos y también con los bisnietos.

 

Después de tantos años, hemos llegado a la edad en la que por suerte tenemos muy pocas dolencias, quizá menos que la generalidad de personas que llegan al borde de la cuarta edad. Yo siento que ha mermado mi capacidad intelectualmente, lo cual es natural, sigo trabajando, pero mi productividad decayó, por lo menos eso es lo que me preocupa y me disgusta; y no se cuanto más podré mantener este estatus. Por genética se que pertenecemos a familias longevas, pero todo tiene su límite.

 

Ahora tengo la obligación de cuidarla y protegerla, aunque algunas veces soy torpe porque aparentemente a mi me quedan mas fuerzas y me mantengo mucho más activo. Después de tantos años, el amor se convierte en protección y es algo mutuo, porque estoy seguro que ella también debe pensar lo mismo de mi y se debe esforzar por colaborarme, cuidarme y mantenerme. Pido a Dios que nos mantenga con salud y lucides mental hasta que nos toque partir a la eternidad.

 

Después de leer esto, no creo necesario hacer ningún comentario, todo está dicho. Algo Lindo.

 

Miguel Aramayo

SCZ.14-08-2025