Esto es sentir frío
Esto es sentir frío
Te sentí como si fueras alguien del otro mundo, tus ojos claros, de un celeste frío, pero con una chispa que asustaba. Parecías un animal feroz, que en cualquier momento saltarías a mi cuello para incrustar tus dientes y beber mi sangre para después saciar tu hambre con mi carne.
Sentí un miedo profundo, frío, asombroso. Más frío que el frío que nos rodeaba en la estepa de Siberia. Afuera nevaba incesantemente y al caer esos copos sobre los pinos que nos protegían del viento, se convertían en hielo, hielo pesado con un murmullo sordo caían al piso y lo dejaban congelado.
Esa misma sensación de crudo invierno es la que percibía en tu mirada, cuando tu mano tocó la mía quedé congelado y a mi mente acudió un pánico inmenso, tan grande y pesado, como si me hubiera aplastado un tren.
Yo pensé que al estar a tu lado podría sentir la calidez de tu piel, pero sé que mi sentimiento no es correspondido y, al contrario. Siento el rechazo que alberga tu corazón y tus pensamientos.
Que equivocado estaba, debería resignarme, pero, al contrario, ahora me entro un miedo tremendo, un terror profundo, como presintiendo que tu reacción fuera funesta y no solo me rechazas, sino que procuras que desaparezca del mundo.
A un principio, cuando pretendí aproximarme a vos, creí encontrar calidez en tu mirada, pero cuando estuve próximo a ti, observé tu rechazo y el frío tremendo que te producía mi presencia. El rechazo que sé dibujaba en tu rostro no dejaba dudas de lo que te producía mi presencia en tu mente.
Pensé que era un sueño, un triste y vulgar sueño, pero me doy cuenta de que es la pura realidad y que no tengo argumentos para pensar de otra manera. Este amor que mantenía en silencio en lo más profundo de mi corazón, después de comprobar tu rechazo, se está convirtiendo en terror, pánico, al extremo que desapareció la obsesión que me invadía cada vez que estabas presente en mis pensamientos y en mi ensoñación.
Ya sé que debo hacer, lo primero es alejarme de ti y borrarte absolutamente de mis pensamientos y que desaparezcas de mi corazón. Cómo si lo que sentía por vos solo hubiera sido una triste, dolorosa e infortunada pesadilla, un sueño funesto que atormentó mi alma.
Ahora siento que el frío de la estepa es más cálido que el sentimiento que alberga tu alma por mí. Adiós y hasta nunca más molestar tu paz.
Mi destino cambió y ahora partiré a Australia en busca del calor que requiere mi cuerpo, mi alma y mi espíritu. Por suerte soy lo suficientemente joven y fuerte, para apartarme de lo malo y correr en pro de lo bueno que me ofrece la vida y lo manda Dios.
Miguel Aramayo
SCZ. Domingo 23-11-2025
Manuscrito a toda velocidad.
