Me siento vacío
Me siento vacío
Estaba caminando por Los Angles, en Santa Mónica, muy próximo a la playa de Malibu, caminaba totalmente distraído, después de haber navegado con unos amigos, probando un nuevo velero que había comprado Pedro el amigo de mi hermano. Eran más o menos las 7:30 PM, el tiempo era cálido y yo estaba totalmente distraído. Observé que un hombre elegantemente vestido, incluso con corbatita michi, se aproxima a mí, pero no tuve miedo y pensé que el tipo salía de alguna fiesta porque se lo veía algo dubitativo, como si estuviera algo mareado. Se me aproximo y me pidió que lo ayude, porque pensaba que podría desmayarse y perder el conocimiento.
—Amigo me puede ayudar me siento desmayar.
Lo ayudé y nos sentemos en unas gradas de ingreso a una vivienda y esperé que se tranquilice, no estaba bebido y era una persona normal.
—Disculpe que lo hubiera interrumpido, agradezco su colaboración.
Nos incorporamos y seguimos caminando y al pasar por un bar le dije: si quería tomar algo, aceptó y pasamos a un bar café, nos sentamos y pedimos dos cortados. Me contó que era arquitecto de nacionalidad chilena y que estaba radicado en Santa Mónica. Me pidió disculpas me dijo que me contaría lo que le estaba pasando:
Han transcurrido 81 años, 81 años y 4 meses desde mi nacimiento y me siento vacío, me siento como que mi contenido no sean más que recuerdos y que no queda nada en mí. Me preocupa un poco, pero no lo suficiente como para sufrir. Todo lo que hice queda y quedará cuando yo ya no esté. Tampoco eso me preocupa, creo haber hecho todo lo que correspondían, incluyendo las cosas que no debería haber hecho, pero que las hice. No me arrepiento, aunque algunas fueran malas y feas, pero las hice, algunas sin darme cuenta y otras con total conocimiento de causa y efecto, pero el destino y el tiempo quiso y quiere que no se noten o se olviden.
Me siento vacío, no me duele nada, pero creo que es primera vez en mi vida que me incomoda esa sensación de no tener nada. No me duele nada, pero por momento siento un frio extraño, no es un frio de baja temperatura, es una sensación que nunca la había sentido, por lo menos que nunca me di cuenta de haber estado así, algo muy parecido a no sentir nada, pero percibir un frio que no enfría o un calor que no calienta, algo como que me estuviera durmiendo y percibo que se aproxima la nada.
Ayer estuve donde el médico porque me llevaron, después de haberse enterado de los desmayos. Me revisaron pulso, respiración, presión arterial, un chequeo general. Todos los síntomas buenos, nada anormal, porque lo que siento no es algo físico, es algo espiritual con un leve anuncio orgánico, el frio la sensación de abandono. Después de un momento pasa la sensación que incómoda y que me hace perder el conocimiento y si estoy parado me caigo, pero si estoy sentado o echado solo me parece algo pasajero, pero he comprobado que alguna vez dura más tiempo, incluso como para que me orine sin sentir, ni siquiera al volver al estado normal.
Lo que estoy sintiendo no me preocupa ni me da miedo, pienso que es algo pasajero y es más psíquico que físico. Tengo algunas preocupaciones, pero son las mismas que he campeado desde que tengo 17 años, cuando me emancipé y comencé a saber «lo que es canela». Siempre supe que tengo la protección especial de Dios, porque nunca le pido nada para mí, pero siento que Él me provee todo, sin que se lo pida y siempre me ayuda cuando le pido por los demás.
Lo escuché atento hasta que terminó su charla, pagué la cuenta y nos despedimos, él se quedó en el bar y yo salí a tomar un taxi para irme a mi departamento.
Miguel Aramayo
SCZ-16-12-2025
