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P.Un cuento sin principio ni fe.

3 Ago

P.Un cuento sin principio ni fe.

 

P.Un cuento sin principio ni fe.

 

Estaban conversando dos enamorados sobre un problema que podría ser el rompimiento definitivo de una relación de muchos, muchísimos años y ella en forma de reproche a su amado le dice:

 

Ella—Dicen: la distancia es el olvido, pero yo no concibo esa razón, seguiré como hasta ahora siendo cautiva de los caprichos de tu corazón.

 

Él—Quiero que me comprendas, lo que me su sucedió fue un desliz, fue un descuido, un hecho fortuito que ahora me pesa y te pido perdón.

 

Ella —Lo nuestro no puede seguir, pese a que supiste esclarecer mis pensamientos y en todo este tiempo te mostré mi amor. Vos, sin darte cuenta, me disté la verdad que yo soñé. Ahuyentaste de mí los sufrimientos, desde la primera noche que te amé.

 

Él —Discúlpame, sé que eso es difícil.

 

Ella —Ahora con lo que hiciste mi vida se viste de amargura. Siento en el alma que tienes que partir y debes cruzar otros tiempos de locura.

 

Él —Te prometo que cambiaré ayúdame a tomar una decisión.


Ella —No pudo y solo puedo decirte que cuides tu vivir y cuando sientas que la luz del sol se esté apagando y te sientas cansado de vagar, piensa que yo por ti estaré esperando, hasta que tú decidas regresar.

 

Él —Perdóname, fuiste la única que supiste esclarecer mis pensamientos, me disté la verdad que yo soñé. —Por favor ahuyenta de mí los sufrimientos.

 

Ella —No puedo debes seguir cumpliendo tus obligaciones. —Esa es la promesa que me hice desde la primera noche que te amé. Debes cumplir lo que quisiste y ahora te arrepientes, es tarde, eso se terminó. —Debes cruzar otros mares de locura y cuida de no naufrague en tu vivir.

 

Lo que sigue, paso más o menos ocho años después, cuando todo había cambiado y era otra persona, otra oportunidad y ella con otro amor tuvo una conversación en la que el otro amor se quejaba.

 

—Lo que en ese momento sentí es como si me dijeras: —Ojalá que te mueras.

—Cerré mi corazón y mis ojos, senti un dolor inmenso. Que tristeza me dejaste.

—Por el suelo caído, sin tu amor y sin fuerzas, me dispuse a morir.

—Traté de que se hiciera más grande mi herida.

—Busqué como loco una bala perdida que pudiera quitarme la vida.

—Fracasé y aquí estoy otra vez. Muy próximo al final.

 

Miguel Aramayo

SCZ. 12-07-2024 Recopilado de canciones