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P.Siempre escribiendo

3 Ago

P.Siempre escribiendo

P.Siempre escribiendo

 

Antes de cada día de la madre le preguntaba a la mía que desearía que le obsequie para esa fecha y ella siempre me contestaba, «quiero que me escribas un poema». Yo cumplía su deseo y las palabras fluían de mi cerebro y se convertían en letras que se imprimían en un papel. Mejor dicho, era impulsos de mi corazón que pasando por mi cabeza y se convertían en prosa, que la leía con mucho sentimiento, corrigiendo las imperfecciones de redacción y ortografía.

 

Primero se la leía por teléfono sin preocuparme de la entonación, porque casi siempre era con sollozos de ambas partes, de mí que recitaba y de mi madre que me escuchaba. Después la transcribía y le enviaba por correo.

 

Ahora mi madre está en la eternidad y desde allá no se pudo comunicar conmigo, pero estoy seguro de que me pide que le escriba un poema.

 

Madre, para voz

 

No encuentro la palabra

Que puedan ir tan lejos

Mi corazón ¡si lo podrá!

Para hacer esos festejos

 

Son tan bellos sus recuerdos

Tan melodiosas sus palabras

Mi corazón percibe tus ojos

Mi alma siente que me amas

 

Madre te siento a mi lado

Siento tus caricias

Me siento un ser amado

Y a Dios doy gracias

 

Espero que estas poquitas palabras, que tiene algo de rima, te lleguen hasta donde esté y sientas lo mucho que te quiero, que te extraño. Y percibas que lo que inculcaste en mí, pese al tiempo transcurrido, todavía se mantiene.

 

Madre querida espero que estas palabras te lleguen al cielo.

 

Miguel Aramayo

SCZ.27-05-2024