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Articulos

1 Ago

Temas científicos

Como soy curioso, entrometido y me encanta leer, siempre caen a mis manos temas que me entusiasman y me invitan a escribir, porque: La lectura de cualquier tema culturiza, amplia los conocimientos y abre nuevas perspectivas, además esa mi afición me permite compartir con mis parientes y amigos a quienes transfiero conocimientos. De hace mucho tiempo cuando me toca hablar de temas de genética se me ocurren dos cosas, primero que soy un convencido de la transmisión hereditaria, transfiere una cantidad de características de padres a hijos. Incluso existe un refrán que dice: “De tal palo tal astilla”, o “hijo de pez pececillo es”.

 

Expreso que algo muy notorio es la comparación que hago de los humanos con los caballos; los tipos que son aficionados a las carreras de caballos, (como dicen en Argentina: “los aficionados a los burros”) no apuestan al azar, ellos “juegan a la fija”, estudian la genealogía de los animales que participan en cada carrera y eligen el animal que tiene una genética de campeones. Pienso que en los humanos sucede algo similar y algo que es muy notorio en los humanos es la afición por el canto, existe una alta tendencia de familia que se destaca por esa habilidad. Inclusive que eso es un don de pueblos, porque uno llega a lugares como Tarija o el Norte de Argentina y sale una guitarra y son varios los que la comparten, es lo mismo que en España, en Sevilla todos saben bailar y hacer musica con las palmas, o los morenos (oscuros) que son aficionados por los instrumentos de percusión.

 

Desde luego que la genética juega un papel muy importante en los animales y también en los humanos, pero también juega en gran medida el medio ambiente donde se desarrollan los humanos y los animales y cuando digo “medio ambiente”, me refiero al lugar geográfico; porque un equino de pedigrí con ancestros ganadores en carreras importantes, si se lo traslada de las cuadras en Buckingham a que se crie a tres mil metros de altura y que no tenga un buen entrenador, con seguridad que en una carrera hará quedar mal a sus abuelos y a sus padres. Por similitud, en mi forma de pensar, me imagino que pasa lo mismo con los humanos.

 

Leí en el periódico “La Vanguardia”, que existen dos tipos de inteligencia, la inteligencia fluida y la inteligencia cristalizada. En los últimos años, el ADN pierde puntos frente al entorno en el que crecemos. Los genes son la base sobre la que se acomodan las impresiones que el marco social deja en nosotros. José Antonio Portellano, neuropsicólogo y profesor de la Universidad Complutense de Madrid, dice: Por inteligencia fluida se entiende la inteligencia base, de nacimiento. La inteligencia cristalizada es fruto del aprendizaje y de la experiencia. “No son excluyentes”, asegura el especialista. Sostiene, que “la inteligencia es lo más antidemocrático que existe”. Una persona que nace y crece en un entorno estimulante mejorará su inteligencia cristalizada. Y otra que, con la misma inteligencia fluida, se desarrolla en un ambiente carente de incentivos se quedará rezagada.

 

Desde luego que, con estudios, entrenamiento, práctica y sobre todo constancia, estoy seguro que se puede acrecentar la inteligencia y eso es lo que vemos con la gente que entra a la universidad y una vez que concluyó su carrera, se perfecciona y si practica, con el tiempo incrementa su capacidad cognitiva.

 

Por lo tanto, no debemos desanimarnos. Está en nosotros el poder ser más inteligentes, claro que existe algo adicional y que no me lo invente yo, una cosa es ser inteligente y otra diferente es ser “vivo”, porque puede haber individuos muy instruidos y que son totalmente “mal educados” y lo contrario. También hay tipos que no son instruidos pero que tiene velocidad en captar las cosas y tener respuesta acertadas a flor de labios.

 

Miguel Aramayo

SCZ.31-07-2018

 

31 Jul

El sufrimiento

Creo que no existe una forma o un padrón para poder medir o estimar el grado de sufrimiento. El sufrimiento es algo muy personal y prácticamente imposible de cuantificar y poder comparar, para encontrar similitud. Porque para algunas personas un hecho puede ser devastador, pero para otras el mismo hecho incluso puede pasar desapercibido.

 

Conozco de un acontecimiento histórico que me conmovió y me resultó como una muestra de que el dolor, la tristeza, pueden ser inconmensurables. Leí “Historias de Juan Cortez” en las mismas relata, que el perro de Wolfgang Amadeus Mozart, una vez que murió su amo, él perro se quedó junto a su tumba, que fue una fosa común, porque ese gran músico murió como indigente. La esposa de Mozart, Constanze, enterada de su muerte retorna de París a Viena y trata de buscarlo en el cementerio, pero como era una tumba anónima, la encuentra gracias a que su perro, el mismo que murió junto a la tamba de su amo. Hoy en su mausoleo están los restos de ambos, el amo y su mascota, su mejor y único amigo hasta el final de sus días.

 

Del gueto de Varsovia conozco muchas historias tristes, lo mismo que del holocausto en general en diferentes países, como Francia, Italia, Austria y muchos otros, similares a la historia del “Niño de pijama a rayas” o “La lista de Schindler”. Incluso tengo historias que me relataron de viva voz, una señora que estando en el campo de concentración de Auschwitz, cuando escuchaban los tiros de los aliados que se aproximaban, vio a su hermano camino a las cámaras de gas y después de eso nunca más lo volvió a ver, hasta que después de 30 años lo vio en un programa de televisión, junto a otros judíos en New York.

 

Cuando era niño y los indios del Altiplano de La Paz tenían un trato inhumano (pongos – mitanis) observaba a esa gente y la forma como eran tratados, por los que eran sus amos, o mejor dicho sus dueños, me fijaba donde dormían, en el caso del pongo, éste era de una categoría inferior al perro, tanto por el lugar donde dormía, como por la alimentación que recibía, la mitani tenía un trato mejor, pero tampoco era considerada como algo que tuviera alma. Esto que expreso es una apreciación personal en base a mis observaciones de niño (intruso), pero que se puede leer en “Raza de Bronce” de Alcides Arguedas. He visto el sufrimiento de esa gente, la misma que por sus características físicas son impertérritos, no muestran sus sentimientos, ni de alegría, ni de dolor.

 

Ahora me toca ver el sufrimiento de los venezolanos y los nicaragüenses, ambos sufren porque les están matando a sus hermanos y les están quitando el pan de la boca, les están destruyendo su patria, la tierra donde nacieron y los están obligando a separarse de sus seres queridos, alejarse de sus lugares que albergan tantos recuerdos, separarse de su música, de su cielo, de sus aromas a flores y comidas, alejarse de sus amores.

 

Tengo amigos que después de mucho pensar no les quedó más remedio que abandonar su terruño y buscar el sustento en otros lugares, dejando a sus padres a sus demás parientes, para comenzar a vivir en tierras extrañas, con la esperanza de poder juntarse con los sueños en cercano momento, que por ahora es incierto.

 

Revisando el sufrimiento de los exiliados y los desterrados o los obligatorios emigrantes, leí unos versos de Pablo Neruda, que los transcribo a continuación, con mucho dolor:

 

El destierro es redondo: / un círculo, un anillo: / le dan vuelta tus pies, cruzas la tierra, / no es tu tierra, / te despierta la luz, y no es tu luz, / la noche llega: faltan tus estrellas, / hallas hermanos: pero no es tu sangre. / eres como un fantasma avergonzado / de no amar más que a los que tanto te aman, / y aún es tan extraño que te falten / las hostiles espinas de tu patria, / el ronco desamparo de tu pueblo, / los asuntos amargos que te esperan / y que te ladrarán desde la puerta.

 

Miguel Aramayo

SCZ.30-07-2018

 

31 Jul

La Biblia

Uno de mis nietos, me preguntó si entre mis libros tenía la Biblia, le dije que sí, pero que era un libro algo muy especial y que se lo prestaba, sólo para que lo use en mi escritorio. Continuamos buscando y encontramos, pero solamente el Nuevo Testamento y le dije que no se preocupe, porque a él le interesaba más que todo el Antiguo Testamento, yo le compraría lo que el necesitaba.

 

Hoy tuve en mis manos por un momento el libro que mi nieto quería (la Biblia) y se lo dediqué con gran satisfacción, recordando que antes de llegar a la adolescencia, lo había leído en el transcurso de tres años y en tres idiomas, en español, en italiano y en latín y su contenido había calado tan hondo en mi conciencia, que hasta el día de hoy de vez en cuando lo repaso, abriendo al azar, más que todo el Antiguo Testamento, para leer no más de dos horas por cada vez que lo tengo en mis manos.

 

Constantemente hago referencia a su contenido, tanto cuando hablo como cuando escribo y por lo menos una vez a la semana leo algo del Antiguo Testamento, pero también algo del Nuevo Testamento, lo que queda inserto en los papelitos que entregan en las iglesias los fines de semana, para la conmemoración de la misa del domingo. Eso ya se me hizo una costumbre y siento que su lectura me permite acercarme a Dios, aunque a Él siempre lo tengo conmigo, porque lo considero un pariente muy cercano, al cual no necesito pedirle nada, porque como Él está siempre conmigo, sabe cuáles son mis necesidades y mis urgencias y aunque parezca mentira me brinda las soluciones.

 

Me gustó mucho que mi nieto me hubiera pedido ese libro de su propia espontanea voluntad y sabiendo yo, que no es nada apegado a la religión y que según sus expresiones es ateo, pero de esos pensadores raros, porque tiene la seguridad de que existe un Ser Superior, pero que no es el que nombran los cristianos, ni el que nombran los católicos. Es por eso que quiere investigar un poco más y sabe que la Biblia es un libro muy leído y respetado, por mucha gente y especialmente por las tres religiones monoteístas, que además tiene muchos relatos que en la actualidad tienen un respaldo histórico y una comprobación por encuentros arqueológicos, que le dan gran valor a sus relatos.

 

Tengo la plena seguridad que le gustará su contenido y lo hará reflexionar, aunque está escrito de una manera muy simple, para gente sin grandes conocimientos científicos y basándose en una figura literaria de ejemplos (parábolas) y relatos figurativos, que obligan a la mente de los humanos a divagar y tratar de encontrar el real sentido de los relatos, los mismos que algunos casos son repetitivos. Es un libro que tiene muchos años y por lo tanto su contenido expresas relatos de esas épocas, que algunas veces resultan inverosímiles.

 

Espero que le sirva, y por lo menos lo conserve como el recuerdo del abuelo que se lo entrega con un gran cariño.

 

Miguel Aramayo

SCZ. 25-07-2018

 

31 Jul

Inspiración 1

Hasta hace un tiempo atrás tenía dos fuentes de inspiración, una de ellas era quien de vez en cuando me reclamaba diciendo: –Hace mucho que no escribes un poema, ¡no te olvides…! –Me encanta la forma en que te expresas. Otras veces yo le decía: –¿qué te gustaría que te regale? Y ella me respondía: Tengo todo, lo que más quiero es que me escribas un poema. La persona que me decía eso era mi madre, que ya está en la eternidad. Otra de las fuentes de inspiración eran mis nietas chiquitas, pero ya crecieron, ya son señoritas; claro que ellas nunca me pidieron que les escriba algo, yo lo hacía de propia voluntad y con la satisfacción de que ellas se sientan felices cuando leyeran mis escritos que les dedicaba.

 

Ahora siento la necesidad de escribir algo, algo que suene melodioso cuando se lee adecuadamente, con la entonación que otorga la resonancia de las palabras y la adecuada inflexión que imponen los diferentes signos ortográficos utilizados en la redacción y pronunciados adecuadamente; como las comas, signos de admiración, signos de interrogación, puntos suspensivos, punto seguido, punto aparte y punto final. Por algún motivo siempre pretendo escribir algo así, pero lamentablemente mi mente queda en blanco y no se decide a encarar un tema romántico.

 

Para consolarme algunas veces vuelvo a leer lo que escribí y escucho canciones con la intención de repetir su letra y me duele no tener el don de la canción, para poderlas entonar en voz alta y me resigno con recitarlas en forma mental y eso me reconforta, primero porque aprecio el contenido de la letra y me satisfago con la melodía. Otra de las formas de suplantar mi falta de inspiración es leer a autores famosos como Neruda, Borges y otros, que me llegan por medio de las redes sociales o las busco en Internet.

 

No me preocupa esta falta de inspiración, porque tengo la seguridad que es algo momentáneo, además no es una sequía total, me sigo distrayendo escribiendo sobre temas diversos, leyendo con mucha intensidad y por suerte libros muy interesantes de autores famosos y también de autores nuevos. Además tengo un libro que está en revisión y estoy a la espera de comentarios y de que me entreguen el primer borrador corregido y estoy escribiendo una nueva novelita,  con un tema que me mantiene atento a las novedades que puedan llegar a mis manos sobre tecnología de lo más nueva y que está de moda y en amplio desarrollo.

 

Como podrán notar esto que escribo y que nació como una queja de mi falta de inspiración, está terminando en una confesión de lo que estoy haciendo.

 

Miguel Aramayo

SCZ.16-07-2018

 

 

 

31 Jul

Inspiración

Cierro los ojos y veo figuras geométricas y también formas libres que danzan en mi cabeza, cambiando de colores, tonalidades y formas. Empiezan en mi mente a surgir ideas, ideas que forman composiciones, primero simples y después se transforman en composiciones complejas y me doy cuenta que estoy inspirado.

 

Cuando percibo esa sensación procuro lápiz y papel o un teclado, para plasmar mis ideas, mis sentimientos, en palabras escritas que exterioricen el contenido de mi alma, de mi espíritu y dejo que mi interior desborde su contenido y se muestre tal cual es y muestre en texto lo que estuvo en ebullición de mi cerebro.

 

Algunas veces lo que emana de mí y que yo creí una inspiración, es algo vano sin un valor tangible, pero otras veces lo que expresa mi mente tiene un contenido que me satisface y que puede ser compartido. Otras veces lo mantengo en espera de depurarlo, de mejorar su contenido, pero después de un tiempo sí veo que no tiene arreglo, lo desecho y va a la basura.

 

Esa es la forma de expresarme por escrito, para lo cual es necesario que esté concentrado, preferiblemente sólo o acompañado de buena música, que me aísle del entorno que me rodea y me permita extraer de mi intelecto los sentimientos que quieren expresar lo que guardo y conservo en lo más recóndito de mi espíritu.

 

Esto me sucede con relativa frecuencia y debo frenar ese impulso para poder continuar mi vida social y sobre todo mis obligaciones laborales. Por eso lo que escribo es cortito y quisiera poder escribir novelas largas, para lo cual requiero aislarme más tiempo y dar rienda suelta a mi inspiración, que por suerte nunca me falta y dado el caso las palabras bullen de mi cerebro a borbotones.

 

Algunas veces estoy triste, alegre, enojado; en estos casos no requiero de inspiración, dejo que fluyan mis sentimientos, tal cual están amontonados en mi mente y escribo de prisa, de principio a fin, hasta poner la fecha, la firma y algunas veces un comentario. Cuando me sucede eso, generalmente el resultado es favorable, me gusta y requiere muy poco cambio, quizá la ortografía, que siempre me juega una mala pasada, porque pese a que me esfuerzo y tengo la ayuda del corrector ortográfico del programa que utilizo, pero hay palabras de significado distinto al que empleé.

 

Hice algunos intentos, por lo menos ya salieron dos y uno está por concluir su revisión, pero espero algún momento sorprenderme yo y también a ustedes, para quienes escribo, redactando una buena novela, algo que más que todo satisfaga a mis lectores, que eso me producirá alegría.

 

Miguel Aramayo

SCZ. 24-06-2018.

 

 

 

31 Jul

Querido amigo

Estoy triste, realmente triste. Un amigo muy querido partió a la eternidad. Hace un momento recibí la noticia y desde ese momento no puedo apartar de mi mente, de mi corazón ese recuerdo, el recuerdo de su voz, su risa, de su forma de estar con nosotros.

 

Nuestra existencia es así, ahora estamos felices compartiendo con nuestros seres queridos y un instante después nos alejamos de ellos para estar en la eternidad.

 

Es nuestro cuerpo cansado, que libera nuestra alma para cumplir lo que dispuso el Altísimo, nuestro Creador, dejando nuestros recuerdos para consuelo de quienes permanecerán en espera de su destino.

 

Hemos tenido tan gratos momentos, pero también hemos soportado momentos de tensión y dolor. Todo esto servirá para que tu memoria quede incrustada en nuestra mente y nuestro corazón.

 

Querido Yeyo, siempre estarás con nosotros hasta que volvamos a encontrarnos y seguro que permanecerás atento a ese hecho irrefutable.

 

Miguel Aramayo

SCZ. 18-06-2018.

 

 

 

31 Jul

¿Cuándo llegará el final?

Que pregunta difícil, es sólo el Altísimo el que podría responder. Lo interesante es que, sin querer, a medida que avanza el tiempo y se acorta la vida, nuestra mente comienza a pensar con mayor frecuencia en este hecho irreversible. “Se nos acerca el final”. Comenzamos a contabilizar lo que hicimos, lo que nos queda por hacer, también recordamos lo que pudimos haber hecho y deberíamos haber hecho y no lo hicimos.

 

Nos volvemos más piadosos, pero al mismo tiempo más iracundos, más nerviosos, más melindrosos y hasta cierto punto, comenzamos a negar algunos hechos que fueron parte de nuestra vida y que ahora queremos olvidar que los hicimos o disfrazamos, queriendo mostrarnos más buenos que lo que en realidad fuimos. Por lo general, todo eso asoma a nuestros pensamientos, como un examen de conciencia y lo dejamos para nosotros, no lo exteriorizamos. Creo que algunas personas pensarían, que esto que estoy escribiendo podría quedar únicamente escrito sin publicar. En mi caso, estoy seguro que es preferible exteriorizarlo compartiéndolo con los íntimos, con los amigos, que entenderán nuestra situación.

 

Algo que me duele, me molesta y me lastima, es que todavía tengo el poder del raciocinio, pero ya no tengo las fuerzas que te brida la juventud y el entusiasmo por vivir se va perdiendo, y al suceder eso nos vamos abandonado y creo que eso es lo peor, pero pareciera que es una situación irreversible, fruto de nuestra propia naturaleza. Quisiéramos que los que nos siguen se hicieran cargo de nuestro empuje y empeño pasado y dieran impulso a nuestros proyectos, que van quedando rezagados.

 

Quisiera que esto que escribo, fuera el fruto del dolor que me produce el haber perdido un amigo entrañable, pero eso es una simple disculpa. Lo que siento es algo que vengo arrastrando de hace un tiempo atrás y creo tener la valentía de no esconderlo y prefiero exteriorizarlo, para que los que nos siguen vean que el gran camino que recorrimos y que fuimos forjando en el transcurso del tiempo nos está resultando pesado para continuar transitándolo y quisiéramos transferirlo a alguien que se anime a seguirlo.

 

Esto que pienso y expreso, no es más que una ilusión, una quimera, cada ser humano es una individualidad, es un ser único y el querer que nos siguán no es más que un deseo, un deseo fatuo, es fruto de nuestro propio egoísmo, pretendiendo que solamente seamos nosotros los únicos egoístas, sin pensar que la propia individualidad en que fuimos creados es la consecuencia de ser cada uno, lo que corresponde a cada uno. Ni los gemelos, con la misma idéntica cadena genética pueden ser uno solo.

 

Tal vez al expresar esto, alguien se anime a decir, ¡continuemos con esa obra, vale la pena, tiene posibilidades de crecimiento…! o por lo menos que digan ¡es fácil continuar, si nos esforzamos entre todos, ya se avanzaron 44 años, llegar a los 100 es posible si ponemos el hombro entre todos…! Ejemplos en la historia hay a montones, los iniciadores nos dejaron el camino trazado y sólo hace falta seguirlo, no es necesario hacerlos inmortales a los pioneros.

 

Dios nos juzgará en forma individual, al momento de presentarnos a él y la misma calificación aplicará cuando llegue lo que expresa el “Apocalipsis”, el momento del juicio final, en que el Ángel seleccione a los que actuaron de acuerdo a los preceptos y los que deben desaparecer eternamente, según lo dictamina el libro de la vida.  

 

Miguel Aramayo

SCZ.19-06-2018

 

31 Jul

Querida tía

Son tantos y tan bellos momentos que la vida nos ha deparado. Recuerdo cuando era chico y te veía compartir con tus primos de La Paz, ellos te querían tanto y todavía algunos te recuerdan con mucho cariño.

 

Tampoco puedo olvidar lo mucho que hiciste por mi hermano, cuando él decidió emigrar a Estados Unidos y vos le diste un apoyo incondicional.

 

También recuerdo cuando nos tocó compartir como compañeros de trabajo en Alke y Cia. Gratos momentos. Son tantos y tan lindos los recuerdos que llevo en mi mente y mi corazón, que no quiero que se  queden escondidos y prefiero expresarlos, para que sepas lo mucho que te quiero.

 

Miguel Aramayo

SCZ. 16-06-2018.

 

31 Jul

Coeficiente intelectual

Hoy leí que está decreciendo la capacidad intelectual de los humanos, que una universidad del norte de Europa (Noruega) hizo un estudio en base al coeficiente intelectual de los conscriptos y tomó una muestra de ese estudio, desde la década de 1960 hasta 1990 y detectó que el “coeficiente intelectual” de ese grupo humano había tenido una merma de 7 puntos por generación, lo cual a mi criterio es alarmante.

 

Los investigadores del Ragnar Frisch Center for Economic Reserach apuntan, en un estudio publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), que el deterioro podría deberse a cambios en la forma en que se enseñan las matemáticas y los idiomas o al hecho de abandonar progresivamente la lectura de libros para pasar el tiempo ante la televisión y los ordenadores.

 

En todo lo que he leído sobre este tema, lo más complicado es definir qué se entiende por inteligencia, a mi criterio, no es el tener un montón de libros en el tari y hablar varios idiomas y haber estudiado varias materias. ¡No!, pienso que una persona analfabeta, un salvaje, puede ser más inteligente que un universitario, porque ese analfabeto o salvaje puede razonar, resolver problemas, pensar en forma abstracta y planear, mejor que y en menor tiempo que el instruido.

 

Para mí, existen otros valores a los que le doy mayor importancia que a la inteligencia, cuando me toca asignarles valor a las personas, incluso en el trabajo, porque puedes tener un colaborador muy inteligente, pero al mismo tiempo totalmente apartado de los sentimientos, por lo tanto, ese individuo no te brindará ningún apoyo cuando lo que vos necesites sea un favor, sea una palabra de aliento, o el apoyo en una tarea que requiere más de fuerza física, que intelectual.

 

Por consiguiente, el coeficiente intelectual, tiene un valor relativo, puede ser muy útil cuando lo que quieres es que hagan funciones matemáticas, de alguien que esté en silencio cumpliendo sus funciones como un autómata, pero quizá sea más lindo compartir el día a día con alguien con el que se pueda conversar, compartir chistes y también sentir palabras de aliento o colaboración de alguien que sin ser inteligente es voluntarioso.

 

He tenido oportunidad de compartir con amigos muy inteligentes, pero de esos inteligentes completos, humildes, colaboradores y al mismo tiempo con un alto coeficiente intelectual, los mimos que me ayudaron sin hacerme sentir menos que ellos y al contrario siempre serviciales y compartiendo su coeficiente intelectual, en tareas que me favorecían.

 

Miguel Aramayo

SCZ. 14-06-2018 Hoy comenzó el mundial en Rusia.

 

31 Jul

Los libros y yo

El sábado 2 de junio de 2018 hice mi cuarta presentación en la feria del libro de Santa Cruz de la Sierra, las anteriores tres presentaciones, las realicé bajo el asesoramiento de gente experta. Esta presentación la hice como yo pensaba que podría salir mejor si la realizaba a mi criterio, sin tanta pompa, ni ceremonia y más bien con la humildad que correspondía a alguien que sin ser escritor, ¡escribe!

 

Hablando con uno de mis nietos, que son ocho; con el que más tiempo he compartido desde que nació y que también tiene la afición de la lectura y del que he visto algunos temas escritos, y muy bien escritos; le transmití la idea de que sea él que presente mis libros en esta feria. Cuando estábamos en esa charla, apareció el otro nieto, con el cual nos enfrascamos en largas conversaciones existenciales y se brindó a presentar un libro, el libro que corresponde a una novelita de temas religiosos, él también tiene la afición de la poesía y escribe muy lindas poesías.

 

Quedamos en que sería así y les preparé un bosquejo para ayudarlos a la programación de su exposición, pero les di total libertad de que ellos se expresen sin ninguna presión de mi parte, de manera que el acto sea totalmente libre. Hicimos un ensayo faltando media hora para la presentación y me pareció muy bien lo que habían elaborado. Quedé satisfecho con el trabajo que realizaron. Leí lo que serían las palabras de la persona que haría la alocución inicial y también quedé contento con eso.

 

Estuvo muy poca gente presente, porque era un día muy frio, pero de los asistentes la mayoría eran amigos y los parientes principales, uno de mis hijos con su esposa y los tres nietos, los colegas de trabajo, los amigos y algunas personas que asistían de puro curiosos. Después de las palabras de inicio, a cargo de una compañera de trabajo que está en lo último de sus estudios de “relaciones públicas”, Lourdes, habló mi nieto Carlos Andrés, que preparó algo escrito, comentando sobre el libro que se titula: “Esto no es cuento”, habló algo de cómo me ve, como persona y como me capta como escritor y luego hizo un breve comentario del contenido del libro y concluyó contando quien escribió el prólogo y la relación que nos une con Héctor Di Benedetto.

 

José Ignacio, tenía unos apuntes que le sirvieron de guía para su alocución, él también comentó sobre el abuelo y relató las largas conversaciones que tiene con él y después entró a relatar el contenido del libro: “Trabajando en temas religiosos”, se explayó en lo que consideraba un gran aporte del abuelo a temas religiosos que dejan mucha enseñanza a quien se anime a leer esa novelita, la misma que concluye describiendo las experiencias personales del escritor con dos personajes de la novela, que fueron papas y que de alguna manera influyeron en la personalidad del escritor. Concluyó diciendo que daba gracias a Dios, que el abuelo no hubiera seguido la vida sacerdotal, porque de lo contrario no hubieran existido los nietos.

 

Nos tomamos varias fotos para que quede el recuerdo para la posteridad, pero en mi corazón volvió a prenderse la velita que me ilumina siempre que estoy rodeado de mis parientes y amigos y particularmente rodeado del cariño de mis nietos. Extrañé mucho la ausencia de la nieta que está en Argentina, del menor de los nietos y de la mayor de las nietas.

 

Fue una noche muy efusiva, a mi criterio, considero como ¡un premio inmerecido!, que Dios me otorga, para demostrarme que dependemos de Él.

 

Miguel Aramayo

SCZ.05-06-2018

 

 

31 Jul

Los libros y yo

El sábado 2 de junio de 2018 hice mi cuarta presentación en la feria del libro de Santa Cruz de la Sierra, las anteriores tres presentaciones, las realicé bajo el asesoramiento de gente experta. Esta presentación la hice como yo pensaba que podría salir mejor si la realizaba a mi criterio, sin tanta pompa, ni ceremonia y más bien con la humildad que correspondía a alguien que sin ser escritor, ¡escribe!

 

Hablando con uno de mis nietos, que son ocho; con el que más tiempo he compartido desde que nació y que también tiene la afición de la lectura y del que he visto algunos temas escritos, y muy bien escritos; le transmití la idea de que sea él que presente mis libros en esta feria. Cuando estábamos en esa charla, apareció el otro nieto, con el cual nos enfrascamos en largas conversaciones existenciales y se brindó a presentar un libro, el libro que corresponde a una novelita de temas religiosos, él también tiene la afición de la poesía y escribe muy lindas poesías.

 

Quedamos en que sería así y les preparé un bosquejo para ayudarlos a la programación de su exposición, pero les di total libertad de que ellos se expresen sin ninguna presión de mi parte, de manera que el acto sea totalmente libre. Hicimos un ensayo faltando media hora para la presentación y me pareció muy bien lo que habían elaborado. Quedé satisfecho con el trabajo que realizaron. Leí lo que serían las palabras de la persona que haría la alocución inicial y también quedé contento con eso.

 

Estuvo muy poca gente presente, porque era un día muy frio, pero de los asistentes la mayoría eran amigos y los parientes principales, uno de mis hijos con su esposa y los tres nietos, los colegas de trabajo, los amigos y algunas personas que asistían de puro curiosos. Después de las palabras de inicio, a cargo de una compañera de trabajo que está en lo último de sus estudios de “relaciones públicas”, Lourdes, habló mi nieto Carlos Andrés, que preparó algo escrito, comentando sobre el libro que se titula: “Esto no es cuento”, habló algo de cómo me ve, como persona y como me capta como escritor y luego hizo un breve comentario del contenido del libro y concluyó contando quien escribió el prólogo y la relación que nos une con Héctor Di Benedetto.

 

José Ignacio, tenía unos apuntes que le sirvieron de guía para su alocución, él también comentó sobre el abuelo y relató las largas conversaciones que tiene con él y después entró a relatar el contenido del libro: “Trabajando en temas religiosos”, se explayó en lo que consideraba un gran aporte del abuelo a temas religiosos que dejan mucha enseñanza a quien se anime a leer esa novelita, la misma que concluye describiendo las experiencias personales del escritor con dos personajes de la novela, que fueron papas y que de alguna manera influyeron en la personalidad del escritor. Concluyó diciendo que daba gracias a Dios, que el abuelo no hubiera seguido la vida sacerdotal, porque de lo contrario no hubieran existido los nietos.

 

Nos tomamos varias fotos para que quede el recuerdo para la posteridad, pero en mi corazón volvió a prenderse la velita que me ilumina siempre que estoy rodeado de mis parientes y amigos y particularmente rodeado del cariño de mis nietos. Extrañé mucho la ausencia de la nieta que está en Argentina, del menor de los nietos y de la mayor de las nietas.

 

Fue una noche muy efusiva, a mi criterio, considero como ¡un premio inmerecido!, que Dios me otorga, para demostrarme que dependemos de Él.

 

Miguel Aramayo

SCZ.05-06-2018