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Yo no soy un escritor

22 Oct

Yo no soy un escritor

Yo no sufrir lo que sufrió Jordi Sierra, tampoco fui tartamudo, pero no fui bueno en el colegio y mejoré en la universidad. Hasta mis 60 años, solo escribía poemas para mi madre, a quien adoraba sin imites y ella me retribuía
de la misma manera o quizá mucho más, al extremo de irritar a mi padre. Con él fuimos distantes. Hasta después de casarme no llegamos a entendernos. Él era de una manera diferente a la que soy yo. Sin embargo, ahora que el ya no está conmigo, porque está en
la eternidad, me doy cuenta de que todo lo que soy se lo debo a él. Sus enseñanzas me formaron y con el tiempo llegamos a querernos mucho después, que se separó de mi madre, o dicho de una mejor manera, desde que mi madre se separó de él.

 

Leí algo escrito por mi amigo Ramiro, mi compañero de curso en el bachillerato. Me nombró a los compañeros, comparándome con un gran escritor catalán. Si escribo más que las personas normales, pero nunca como me imagino
que escribe un escritor. Lo que acontece conmigo es que me gusta leer en exceso, no tanto como Sierra, pero quizá algo más que mis amigos y parientes.

 

Hasta antes de mis 60 años, solo escribía poemas. Un día se me ocurrió escribir una novelita de algo más de 100 hojas y la hija de un gran amigo me propuso escribir un libro en conjunto, me paso los cuentos que ella había
escrito y por los cuales recibió premios, eso me sirvió de ejemplo, a partir de ese momento comencé con cuentos para mis nietos, luego para mis amigos y después sobre cualquier tema.

 

No escribo porque sea un escritor, pero no puedo reprimir mi deseo de plasmar en letras mis pensamientos. No me da vergüenza hacer eso, teniendo la seguridad que es la capacidad de cualquier persona, pero que por algún
motivo (creo más flojera que vergüenza) es lo que a otros les impide escribir. Esto que en este momento comparto con mis compañeros del bachillerato, incentivados por lo que dijo Ramito, es un ejemplo que pueden apreciar. En lugar de hablar y solo pensar,
convierto los pensamientos en palabras escritas, lo cual no significa que sea un escritor y si quizá lo que dijo Mario Vargas Llosa: un simple “escribidor”.

 

Gracias a Ramio por sus palabras y el mail que me envió. Ya lo había escuchado a Jordi Sierra en esa exposición, pero el video que escuche con mucha atención. Me dejó maravillado por su forma de expresarse y siendo discriminado,
hubiera logrado vencer todo para convertirse en alguien que pudo escribir más de 500 libros y porque llegó a leer un libro por día, lo cual ya es algo muy difícil de realizar.

 

Hasta ahora he presentado en la feria del libro de Santa Cruz, 13 libros, de los cuales 4 son novelas y tengo cinco más terminados en espera de ser publicados, además por lo menos unos dos más todavía en producción.

 

Va un abrazo para todos los compañeros que me leen y saben quién soy y conocen mis deficiencias como estudiante.

 

Miguel Aramayo

SCZ.29-09-2022 Hoy cumplo 78 años de los cuales los últimos 18 escribiendo casi todos los días.

 

22 Oct

Pensando en el más allá

Desde muy pequeño me agradaba pensar en el significado de la espiritualidad, en el sentido del bien y del mal y como intervenían
los espíritus en todo ese tema. Me gustaba ir a misa, no solo por tocar las campanitas y oficiar de monaguillo. Muchas veces me encontraba conversando con las estatuas de santos, muy especialmente de la Virgen María, pero también tuve un cuadro del Niño de
Praga, al que en innumerables veces le pedí favores, que me salve del castigo de hechos que con seguridad recibiría una reprimenda. Ese Santo nunca escucho mis plegarias y mis suplicas. Pese a eso seguía insistiendo, para darle una oportunidad al Santo, que
me demuestre su poder Divino. ¡Pero nunca lo conseguí!

 

Algunas veces me acomodaba en la parte más oscuras del jardín, donde había una planta de Floripondio, del que sorbí su néctar,
el cual
era muy dulce y nunca me afecto. En ese rincón muchas veces desafié al diablo para que se presente y nunca se apareció, le decía que no le tenía miedo.

 

Ahora medito sobre esa actitud de coraje y me parece el absurdo más grande. Después de Haber leído algunas novelas (El Código da Vinci, Ángeles y demonios, La Divina Comedia, y muchos
más). Además de libros serios como algunos pasajes de la Biblia (antiguo Testamento), el Corán y el Nuevo Testamento, he podido observar que existen muchas referencias serias sobre la existencia del demonio.

 

Ahora estoy revisando a
Emanuel Swedenborg
,
que hace una descripción de cómo es la vida en el Más allá
y de los lugares donde viaja el alma al abandonar al cuerpo, con una información detallada sobre como es el despertar en la otra vida. Esta que, según cuenta le fue entregada como una visión que se le presento entre sueños y eso lo hizo expresar: «Me ha
sido otorgado estar con los ángeles, y hablar con ellos como hombre con hombre y así como ver las cosas que hay en el cielo y también las que hay en el infierno, y esto por espacio de trece años, siéndome ahora permitido referirlas por oídas y vistas, esperando
que así la ignorancia será iluminada y la incredulidad disipada
«. Describiendo al cielo y a sus habitantes, el mundo de los espíritus y al infierno, sostiene que Dios es el amor absoluto, y que su intención es que todo lo creado por él, vuelva al Cielo.

 

En la teología postconciliar, la figura de Satanás no ocupa un lugar destacado. Tanto en las obras de teología como en las de catequesis, es sustituida por el término genérico
del «mal». Los propios textos del Vaticano II son también bastante parcos en la explicitación de las figuras bíblicas del diablo o de los demonios. Los mencionan preferentemente con la denominación del Maligno. Estas actitudes teológicas delante de la figura
del diablo tienen antecedentes en la propia Escritura. En la carta a los Romanos, Pablo habla del Pecado (43 veces) para referirse al poder del mal y sólo una vez se refiere a Satanás (16,20), para decir que «en breve, el Dios de la paz aplastará a Satanás
bajo vuestros pies
«. Así afirma, en una perspectiva escatológica cristiana y sirviéndose de la simbología judaico-apocalíptica, el triunfo de Cristo sobre las divisiones y los escándalos provocados por algunos miembros de la comunidad.

 

Es obvio que podemos hablar de la victoria de Cristo sobre el mal sin referirnos a las figuras bíblicas del diablo o de los demonios, pero no podemos olvidar que, gracias a
la renovación bíblico-litúrgica, la Biblia está en manos de todos y que los fieles oyen en su propia lengua los textos evangélicos, en los cuales la figura del diablo y de los endemoniados aparece frecuentemente. Para una correcta comprensión de la fe, basta
con que, en la teología y en la catequesis, ¿se sustituyan los diversos nombres del diablo por la palabra Mal?

 

Como pude ver la literatura sobre el tema del bien y el mal es extensa y en muchos casos hasta contradictoria y por lo tanto a mi entender lo que debemos hacer es actuar de la mejor forma posible, siguiendo las recomendaciones
del catecismo, pero también haciendo uso de nuestro razonamiento y los dictámenes de nuestra conciencia.

 

Miguel Aramayo

SCZ.12’09’2022

 

22 Oct

¿Es bella la lectura?

Leo en forma incansable y algunas veces pienso que me compenetro en el tema de tal manera que me dejo absorber por los conceptos que contienen mis lecturas. Algunas lecturas me producen una gran satisfacción e incluso
alegría, pero otras deprimen mi espíritu, me hacen ver lo complejo que es el mundo. Como el ritmo con el que leo es constante, mi mente pasa de uno a otro tipo de sensación, dependiendo lo que se atraviesa por mis ojos, que en forma insaciable no pueden dejar
de estar atentos a un libro, un artículo, un mensaje o una simple noticia escrita.

 

Por suerte existen formas de escapar a ese afán de querer captar todo lo escrito, Una de las formas más poderosas es el trabajo, el cual me obliga a dejar mi afición. Otra es la escritura, que de alguna manera me aleja
de la lectura,

para obtener la información requerida y poder seguir redactando, pero me obligo a muy cortas lecturas de pocas influencias psicológicas de temas relacionados y de efímera permanencia en mi memoria. Si, pero hay cuentos, anécdotas, recordatorios
personales que surgen de mi imaginación, hasta obtener la información requerida para seguir redactando.

 

Para poder continuar comentando sobre mi obsesión, investigué el asunto y vi que la literatura sobre el particular es muy extensa.
En 1869, el teólogo bávaro Alois Pichler fue nombrado «bibliotecario extraordinario» en la Biblioteca Pública Imperial en San Petersburgo, Rusia. Según alguien que escribió sobre el tema
de nombre Stuart, persona que encontré mientras investigaba, opinaba sobre el juicio que le siguieron al bibliotecario que era el ladrón de libros de la biblioteca.  Durante el juicio por el robo de 4.500 libros, su abogado defensor trató de mitigar la pena,
alegando que Pichler, padecía una «condición mental peculiar”, una manía no en el sentido legal o médico y en sus alegatos uso por primera vez el término
“bibliomanía” 

 

¿Qué es la bibliomanía? Los profesionales consideran la bibliomanía como un trastorno psíquico consistente en una pasión exagerada e incluso enfermiza por los libros. De esta forma, el adicto vive obsesionado por comprar,
coleccionar y almacenar libros. Resulta evidente que hace 100, 200 o 500 años los niños, jóvenes y adultos no se podían enganchar al móvil, obviamente. Pero sí que gustaban de los entretenimientos de la época. En este caso encontraron pasatiempos como la comida,
el baile, la música, el sexo… Y por supuesto, los libros. Es decir, todos ellos posibles objetos de provocar adicción.

 

Creo que cuanto más se lee, más información procesa la mente, por lo que será más ágil y capaz de retener conocimientos. Actualmente, por recomendaciones médicas, las personas ejercitan su mente mediante la lectura y
otros recursos como la realización de crucigramas y juegos de ingenio. Pienso que mediante la lectura se puede reducir la aparición del estrés. Cuando lees y te introduces en el relato o la información, te olvidas de aquello que en ese momento te preocupa. 
La Lectura nos transporta a un mundo paralelo en el cual momentáneamente nos desconectamos de todos los problemas.

 

Esto puede ayudarnos, alejándonos por un momento de las adicciones. Los lectores adquieren una profunda conexión psicológica con los personajes y eventos que van sucediendo en el libro, o lo que se está leyendo. Con lo
cual hace que nuestra atención sea más pausada y pensativa ante la exposición de nuevos hechos e ideas que requieren mayor comprensión.

 

Miguel Aramayo

SCZ.06-09-2022

 

22 Oct

La naturaleza y el amor

Los creadores del Romanticismo fueron personas con
una alta sensibilidad que reconocía
 el valor supremo de la Naturaleza, manifiesta en
su majestuosidad, belleza, fuerza y misterio; reconociéndola como la fuente de toda creatividad y conexión con lo eterno
,
dándole gran importancia a lo que puede el amor intrínsecamente unido a la naturaleza.

 

Los primeros filósofos griegos que estudiaron la naturaleza (physis) fueron los presocráticos, trataron de establecer el origen y la constitución de los seres naturales,
quienes entendían la naturaleza como una substancia permanente y primordial que se mantiene a través de los cambios que sufren los seres naturales.

 

Los denominados «filósofos de la naturaleza» dieron los primeros pasos hacia una manera científica de pensar. De hecho, la filosofía tuvo una gran influencia
sobre el posterior desarrollo de las ciencias naturales. Fueron estos estudiosos quienes crearon una teoría sobre el origen de la vida, el cosmos y los procesos naturales.
Tales de Mileto (624 a. C.) es uno de los que analizó la naturaleza.
Es uno de los siete sabios griegos y el considerado primer filósofo de la naturaleza de la historia. Fue el primero que afirmó que la Tierra era circular y que 
el
agua es el principio de la vida universal
. Como elemento responsable del origen de la vida, su función es actuar como conductor de la naturaleza. Tales de Mileto fue también el
primero en dividir el año en estaciones y en 365 días; se adelantó a la geometría plana, antes que Euclides, y predijo un eclipse solar en el año 585 a.C.

 

Por las páginas del libro desfilan filósofos de todos los tiempos que prestaron atención al fenómeno amoroso o lo experimentaron en sus propias carnes. Desde Platón,
San Agustín o Spinoza a cuatro parejas memorables: Abelardo y Eloísa, Nietzsche y Lou Andreas-Salomé, Sartre y Beauvoir, y Ardent y Heidegger.

 

A continuación, transcribo frases de personajes célebres con relación al amor y la amistad:

 

“La belleza seduce a la carne con el fin de obtener permiso para pasar al alma”.
Simone Weil

“Tu visión se volverá más clara solo cuando puedas ver dentro de tu corazón”.
Carl Jung

“La amistad es un alma que habita en dos cuerpos; un corazón que habita en dos almas”.
Aristóteles

“Ser profundamente amado te da fuerzas, mientras que amar profundamente a alguien te da coraje”.
Lao Tse

“Enamorarse consiste simplemente en descorchar la imaginación y embotellar el sentido común”.
Helen Rowland

“El perdón es la última forma del amor”.
Reinhold Niebuhr

“Echa un vistazo al sol, mira la luna y las estrellas, admira la belleza de los brotes de la tierra. Luego, piensa”.
Hildegarda de Bingen

“Si tu corazón es un volcán, ¿cómo pretendes que broten las flores?”
Khalil Gibran  

¿Es de extrañar que el amor haya preferido casi siempre el derrotero poético al filosófico?”
María Zambrano

“El amor consiste en sentir que el Ser Sagrado late dentro del ser querido”.
Platón

“Solo existen dos días en el año en los que nada puede ser hecho. Uno se llama Ayer y el otro Mañana. Por lo tanto, Hoy es el día
ideal para amar, crecer y principalmente vivir”.
Dalai Lama

“La belleza que atrae rara vez coincide con la belleza que enamora”.
José Ortega y Gasset

“Ama y haz lo que quieras. Si callas, callarás con amor; si gritas, gritarás con amor; si corriges,

corregirás con amor; si perdonas, perdonarás con amor.”
Cayo Cornelio Tácito

Conoceremos el estado del amor solo cuando los celos, la envidia, la posesión y el dominio terminen. Mientras haya posesividad, no hay amor”.
Jiddu Krishnamurti

“Aquel que procura asegurar el bienestar ajeno, ya tiene asegurado el propio”.
Confucio

 

La filosofía nos enseña que las respuestas siempre pueden cambiar, pero que la verdad está en procurar a las otras personas, a los otros seres, que comparten la naturaleza.

 

El amor no es sólo para conectar con una persona, sino para estar en armonía con el universo, con todas las cosas y con la energía que nos permite amar cada día más. 

 

Miguel Aramayo

SCZ.05-09-2022

 

22 Oct

Camina el caminante

Observo un camino muy largo, bordeado de árboles frondosos. Árboles que muestran el verdor de la naturaleza y pocos momentos se puede observar el cielo. Sus ramas son tan altas y tupidas que la claridad del día pasa a
duras penas. La calzada se distingue porque viendo el horizonte en lontananza, hacia el frente, se vislumbra la luz. También atrás se observa algo similar, desde luego que el frente es más luminoso, porque da la impresión que el sol ilumina de ese lado.

 

No se cuánto tiempo llevo avanzado por este hermoso camino, pero a momentos creo que no es más que un espejismo, una visión que fabrica mi mente para darme ánimos de seguir caminando.  Sin interesar el tiempo transcurrido,
sin distraer mi mente con argumentos que pudieran desalentar mi caminar por la ruta que me trazó la vida y que de alguna manera es la vía que fui forjando al pasar de los años. No por la monotonía del transcurrir del día a día, sino por el esfuerzo inconsciente
de querer transitar esa huella, inspirándole todo lo bonito que uno pueda crear en su imaginación y con el objeto de ayudar al caminante a llegar a su destino.

 

Creo que el dar un sentido a la vida, ayuda a alcanzar los objetivos que uno se traza y en muchas oportunidades es el destino o el azar quienes lo modifican. De manera que le imponen dificultades, trabas, que uno debe
tener la habilidad de superar o el coraje de enfrentarlas, para que no logren vencerlo y al contrario, sean el aliciente para continuar en busca de lo que uno aspira. Hasta ahora he logrado avanzar hacia la luz que me alumbra el frente de mi existencia.

 

Esto que plasmo en letras son simples pensamientos que bulle en mi cabeza y mi cerebro trata de darle formas entendibles. Tanto como para satisfacerme la comprensión de lo que expreso y que leído o escuchado por otras
personas tenga algún sentido y no se quede en lo simplemente abstracto. De ser así podría parecer una nube que se desbarate con un solo un soplo del viento,  viento que es contante en estas circunstancias.

 

No simplemente son los ejemplos los que pueden transmitir enseñanzas. Quisiera poder expresar en palabras y pensamientos lo que otros puedan utilizar como una guía para continuar por el camino, ese camino que yo vislumbro
como algo bonito, que no solo depende del destino, sino como algo que uno puede ir construyendo con el cumplimiento de objetivos. Primero serán a corto plazo y se prolongarán a mediano plazo, para que al final sean la luz que nos sirva de guía para alcanzarlos
a largo plazo.

 

Es cierto que Dios nos tiene asignado un destino, pero ¿dónde queda el “libre albedrío”? Tengo la seguridad que nosotros podemos colaborar a Dios para alcanzarlo, para lograr nuestros objetivos. No podemos cargar a Dios
y dejar en sus manos tareas que deben ser emprendidas por nosotros con su ayuda, pero no como responsabilidad total de Él, para después inculpar al destino, que es algo que hace los cobardes, los que no saben que el avance en esta vida depende de cada uno
de nosotros. Que el camino que nos queda sea cada vez más corto para llegar al destino forjado por nosotros con nueros actos. Depende de nosotros hacer que el camino sea lo más placentero posible.

 

Miguel Aramayo

SCZ.30-08-2022 

 

 

22 Oct

Comunicación con el mas allá

Cuando estoy trabajando me concentro de tal manera que se borra mi entorno y quedo ensimismado con lo que estoy realizando, abstraído de todo lo que pudiera distraer mi intimidad.
Después de haber visto las fotos que mi hijo Mauricio y su familia se tomaron con Liliana Vargas en New York, quedé muy feliz y pensando lo chiquito que es el mundo. Nunca me hubiera imaginado que los hijos de dos grandes amigos se junten después de más de
50 años y a 6.300 kilómetros de distancia de donde nació esa gran amistad.

 

Absorto en esos pensamientos, mis manos quedaron paralizadas sobre el computador en el que estaba trabajando. Sentí que alguien posabas sus manos en mis hombros. En ese instante
me pareció escuchar la voz de tres personas que estaban a mis espaldas. Eran don Gastón, la Sra. Anita y su hija Julie. Tuve temor de entornarme para verlos, porque no quería que se esfumen de mi memoria. Prefería seguir escuchándolos y no que por mi simple
curiosidad de mirarlos desaparezcan. Puse mis manos sobre mis hombros y percibí nítidamente esas manos fuertes que me tenían agarrado de forma tan firme y cariñosa. Era él el papá de Jimmy y supe que junto a él estaban también su madre y su hermana, que fueron
tan queridas para mí.

 

Les expresé que escuchaba sus voces, que me hacían tan feliz y prefería no volcarme para verlos. La imagen de ellos era vivida en mente. Tenía la certeza de que estaban en la eternidad
y que eso impedía tener contacto físico con ellos. Me contentaba con poder escucharlos y no necesita saber cómo estaban, porque tenía la plena seguridad que gozaban de las ventajas que ofrece el lugar donde radicaban ahora. Me hubiera gustado saber algo de
su hijo, que junto a Jaime Villalobos formamos un trio inseparable de amigos. Amistad que perdura hasta ahora, aunque Jimmy está distante, pero una prueba de esa gran amistad es haber podido ver una foto de nuestros hijos en New York.

 

Parientes que en ese momento estaban conmigo, me dijeron que Jimmy también se emocionó mucho al ver que su hija mayor y mi hijo, junto a su familia, pudieran haberse encontrado.
Además, existe la posibilidad que mi nieto José Miguel, se pueda reunir con Liliana con más frecuencia, porque él se quedará a estudiar en NY y por lo tanto estarán próximos. Les comenté que las fotos y los comentarios a ese hecho, también fueron compartidos
con Jenny, la hermana de Jimmy y con Jennifer su hija menor, que ellos también expresaron su satisfacción por ese encuentro, lo mismo que Jaime, desde La paz.

 

Realmente la amistad de esos tres muchachos, Jimmy, Jaime, y Miguel; dejó una huella profunda, que, pese a las circunstancias y el tiempo, todavía perdura con una intensidad que
pocas veces se encuentra en otros grupos de amigos. Al punto que se convirtió en un lazo que parece más de parentesco que de simple amistad, porque seguimos manteniendo contacto los tres con los parientes de las tres familias. Mi hermano sigue con lazos fuertes
de amistad hacia Jaime y sus hermanas, yo sigo manteniendo amistad con la hermana de Jimmy y los hijos de otra de sus hermanas y también con sus hijas. Todos los contactos viven en diferentes lugares, unos en La Paz, otros en Santa Cruz, en Venezuela, Colombia
y en EE. UU.

 

Miguel Aramayo

SCZ.30-08-2022 Mañana es cumpleaños de mi hijo Mauricio, que hoy retorna de su viaje.

 

22 Oct

Capacidad de soñar

Pienso en mí, como soñador, como creador de sueños. La mayoría de eso en despierto, lo que me hace llegar a la conclusión que más que soñador, soy un pensador. Todo el tiempo estoy
ideando situaciones a las que muchas veces les asigno una existencia de hechos reales, pero que nunca existieron. únicamente fueron creación de mi mente, que pueden ser hechos ficticios o copiados de otras situaciones. Con la capacidad que tengo, ¡pueden ser
verdades o simples mentiras…!, que las leí en alguna novelita, en alguna noticia o simplemente la escuché de un relato que no me pertenece o que lo capturé al ver una película.

 

Desde muy corta edad, quizá desde los comienzos en los que tuve capacidad de expresarme y recordar. Cuando creé al personaje que hasta ahora me acompaña y muchos piensan que es simplemente
la “muletilla” utilizada para poder escribir con mayor facilidad, como un ardid literario. Ese personaje que tiene vida propia en todos mis cuentos y en algunas de las novelas que escribí y que incluso tiene nombre propio: “El ser Chiquito” o simplemente “Chiquito”,
con su propia personalidad y que posee un perfil fisonómico, al cual atribuyo que es en la realidad mi “Ángel de la guarda”. A él le contaba mis cuentos inventados, mis sueños y algunas veces escuchaban los cuentos y sueños de él.

 

El intercambio que tuve de vivencias con ese personaje, que en su gran mayoría son simplemente ficción, pero tan adecuadamente estructurada que, incluso él y yo le dimos los visos
de existencia real, al extremo que se convirtieron en hechos reales que después los conté a los demás como si fueran realidad de mi vida, de mi experiencia. Ahora después de haber transcurrido tanto tiempo, al extremo que estoy en condiciones de poder transmitir
esos cuentos a mis bisnietos, en muy poco tiempo más y que ellos se formen una idea de lo vivido por el bisabuelo, porque al ser ficción les podría resultar interesante, como les resultó a mis hijos y a mis nietos.

,

Quizá esa mi forma de ser, soñador y cuentista, sea algo que me transfirieron genéticamente mis ancestros y que la mayoría de mis recuerdos y los sueños acumulados en mis neuronas
sea en una gran parte ficción. Con lo cual podría decir que soy en realidad una simple farsa. Una gran mentira, una falsedad estructurada de tal manera que logré engañarme y mentir a todo mi entorno. La situación es mucho más complicada de poder solucionar,
porque estaría adentro de una burbuja sin salida y que, razonando, meditando y quizá con ayuda psicológica, neurológica y psiquiátrica; podría poder desdoblarme y separar la realidad de la ficción.

 

A estas alturas y casi al final de la existencia. ¿será necesario que yo sepa quién soy? Y me pongo a pensar si será necesario ¿que los demás sepan quién soy? Podría ser un gran
chasco para ambos. Si he vivido tantos años en esa burbuja, es preferible que continúe allí hasta que me toque rendir cuentas al final de los tiempos y quienes me rodean continúen sin conocerme, porque el conocimiento que tienen de mi los mantiene felices,
¿porque decepcionarlos?

 

Esto que siento, después de quedarme en silencio y haciendo uso de mi computador, ¿será algún defecto, una tara solamente mía?, o ¿será alguno muy general de la humanidad?, ¿algo
que está en el interior de todos los seres humanos? Algunas veces me pongo a pensar ¡que soy un mentiroso…!, ¡pero no soy el único…! Somos muchos y quizá algunos más que yo.

 

Miguel Aramayo

SCZ.25-08-2022

 

22 Oct

Lo mucho que contiene el cerebro

Es un órgano que pesa alrededor de 1.500 gramos, que es aproximadamente el 2% del peso total de un individuo, que tiene una gran capacidad de almacenamiento. El cerebro consume más o menos el 5% de las
nutrientes que requiere el organismo humano, el doble de lo que le correspondía a su peso. Cervantes para escribir
don Quijote de la Mancha compuso 381.104 palabras, de las cuales 22.939 son distintas entre sí. Pero también tenemos
Balzac, –La comedia humana- que contiene 95 partes con más de 48 inacabadas, las cuales contienen aproximadamente 11.000.000 de palabras.

 

Gracias a los millones de neuronas que se conectan unas con otras, se estima que el cerebro humano tiene una capacidad para
almacenar 2.5 petabytes. Un petabyte, en este sentido, es un múltiplo de byte que equivale a 1.000.000.000.000.000 (es decir, diez elevado a los quince bytes). Se trata de una unidad más grande que el gigabyte o el terabyte, pero más pequeña que unidades como
el exabyte, el 
zettabyte o el yottabyte. Como se puede apreciar, el humano estableció las medidas posibles de almacenamiento de información. Con esto podemos medianamente
establecer la capacidad del cerebro para almacenar todo tipo de información. Esto es lo que sabemos, pero a medida del avance del tiempo, además de tener nuevos métodos de estudiar el cerebro, quedaríamos sorprendidos

 

Una cosa es saber la capacidad de almacenamiento que tiene el cerebro y otra muy distinta es saber cómo podemos hacer para conseguir información para cubrir esa capacidad. No solo es cuestión de leer
y estudiar. Se debe vivir, para adquirir lo que se denomina experiencia, que no solo es cuestión de conocimientos, también son visiones, olores, sabores, colores, tonalidades. Contacto con animales y otros seres humanos, vivencias y situaciones que se deben
vivir. Los cuales incrementan datos y valores que se van almacenando en el transcurso del tiempo. Por lo tanto el devenir de la vida hace que acumulemos información que acrecienta la memoria.

 

Además de los volúmenes de información almacenada, tenemos la posibilidad de razonar, comparar, inferir, sobre diferentes temas. Con lo cual estamos en posibilidades de incrementar conocimientos, no
solo para nosotros mismos, sino para el saldo de la humanidad. Por cuanto con esa capacidad podemos crear nueva información para nosotros y los demás. Es el caso de los descubrimientos de hechos u objetos que estaban escondidos o la creación de nuevos inventos.

 

Existen formas de medir la inteligencia de las personas, pero esto no significa que a mayor inteligencia le corresponde una mayor capacidad de memoria. Tampoco se puede decir que el cerebro de los más
inteligentes es más grande o de mayor peso que los menos inteligentes. La neurología y la neurociencia están adelantando cada vez más en las investigaciones. Los estudios realizados en el cerebro y los adelantos científicos en el desarrollo de la inteligencia
artificial, dan pautas del interés en estudiar ese órgano. También existe otro gran grupo de profesiones y científicos que incursionan en este tema, como es el caso de los que observan y analizan a los niños superdotados. Vale aclarar que no siempre se consideran
de esa manera por tener un desarrollo más temprano, no solo en el aspecto intelectual, porque puede haber niños que se destacan en los deportes, en la música o las artes.

 

Estoy seguro de que en corto tiempo más tendremos grandes sorpresas en lo que corresponde al estudio del cerebro, pero también en el desarrollo de la inteligencia artificial y la neurociencia, por cuanto
es un campo que está siendo abordado por un mayor número de jóvenes al iniciar sus estudios. Después de todo, según la Biblia fuimos creados a imagen y semejanza de Dios, por lo tanto, con todo esto podemos observar la capacidad ilimitada que le corresponde
al Altísimo.

 

Miguel Aramayo

SCZ.24-08-2022

 

22 Oct

Se sentía el dolor

Era noche, la luna estaba en lo alto del cielo con resplandor blanco y parecía una bola de plata, que esparcía su blancura por un desierto al reflejar la luz que recibía. Daba la impresión de ser un mar de oro, porque
el amarillo de la arena tomaba una tonalidad dorada.

 

A lo lejos del silencio que envolvía todo, se escuchaba el canto de mujeres o niños -esto por el timbre de voz- Aparentemente no existía nada que pudiera emitir un sonido, por eso el canto de dos mujeres se percibía con
mayor nitidez y se escuchaba que ambas reclamaban, por separado y al unísono, que habían extraviado a sus unicornios azules. Era vibrante el canto, que de escucharlo se estremecía el cuerpo y transmitía el dolor y el pesar que expresaban esas voces lastimeras.
Hasta las fibras más recónditas de quienes escuchaban los lamentos, obligando a participar de ese dolor.

 

Alguien quedó absorto participando de ese escenario, porque ese alguien también había perdido su unicornio azul y lo expresaba, en ese momento de la siguiente manera:
Mi unicornio azul ayer se me perdió, pastando lo dejé y desapareció. Cualquier información bien la voy a pagar. Las flores que dejó no me han querido hablar. Mi unicornio azul ayer se me perdió. No sé si se me fue, no sé si se extravió y yo no tengo más
que un unicornio azul. Si alguien sabe de él, le ruego información, cien mil o un millón yo pagaré. Mi unicornio azul se me ha perdido ayer, se fue. Mi unicornio y yo hicimos amistad, un poco con amor, un poco con verdad. Con su cuerno de añil pescaba una
canción, saberla compartir era su vocación. Mi unicornio azul ayer se me perdió, puede parecer acaso una obsesión, pero no tengo más que un unicornio azul y aunque tuviera dos yo solo quiero a aquel. Cualquier información la pagaré. Mi unicornio azul Se me
ha perdido ayer, se fue. −Compositor: Silvio Rodriguez Dominguez−

 

Somos tan influenciados por mitos y leyendas, que con el transcurrir del tiempo incluso cambiamos de fisonomía a esos seres creados en otras épocas y por creencias raras y esotéricas de quienes las inventaron o las idearon
y que el transcurrir del tiempo les asignamos una realidad inexistente, pero que agrada a las personas y las obliga a soñar y asemejarlas a hechos reales, aunque simplemente son ficción o alucinaciones de personajes y que le dan existencia duradera en el tiempo.

 

Así como “el unicornio azul”, tenemos un número ilimitado de personajes que corresponden a “la mitología griega”, que además de ser una ficción tan bien estructurada, no solo se encuentra en la memoria de mucha gente
culta, sino que está debidamente registrada en una cantidad de libros que reflejan historia, pero también existen leyendas, novelas y obras muy famosas de la literatura universal que relatan hechos de esos personajes -dioses, semidioses, héroes e incluso animales-
Todos eso, en algunas ocasiones se tornan como reales, que existieron y que todavía pueden hacer cosas como “Cupido”, “Eros”, “Pandora” y tantos otros.

 

Algunas novelas, famosas también crearon personajes que perduran en la memoria del pueblo y que dan la apariencia de que existieron, como es el caso del “capitán Nemo”, “Geppetto, Pinocho o Pepe Grillo”. Eso es parte
de lo queda gravado en la memoria del pueblo y con el transcurrir del tiempo toman vida propia. Incluso en los libros sagrados de muchas religiones, se nombran personajes que tienen vida propia y existencia real, pero que quizá solo fueron parte de la parábola
de quienes escribieron esos libros.

 

Miguel Aramayo

SCZ.19-08-2022

 

22 Oct

Pensador pensando

Era un hombre cuya fisonomía dejaba una impresión no solo indescriptible, difícil de poderla comparar con otra algo similar. Hablaba y razonaba como si fuera un viejo, pero actuaba de una manera, que mostraba conocimientos
modernos y se apegaba exageradamente a la tecnología y a las nuevas ideas imperantes en el medio.

 

Lo seguía de lejos como si lo estuviera espiando. No era con malas intenciones, sino con el afán de nutrir mi intelecto de ideas que pudieran parecerme buenas, porque tampoco tengo la capacidad de calificar lo que pudiera
observar de ese personaje, personaje que aparentaba ser tan extraño.

 

Lo miraba mientras se alimentaba, sea en una cafetería, un restaurante o sirviéndose algún alimento o bebiendo, sentado en algún banco de un parque o quizá simplemente reposando en los peldaños de alguna escalinata. También
lo observaba cuando estaba sentado en alguna iglesia, dando la impresión de que meditaba o simplemente oraba. En estas circunstancias, los rasgos de su rostro y la postura de sus brazos, piernas y manos hacían que lo viera como un personaje místico algo similar
a una esfinge, como “El Pensador de François-Auguste-René Rodin”. 

 

Todo este relato sucedía en París, entre Montmartre y el barrio Latino, que es por donde deambulaba. Algunas veces lo veía conversando con artistas ambulantes y en otras oportunidades con personas que se le asemejaban
de alguna manera y de gesticular cuando estaba en alguna charla. 

 

Me moría por poder escuchar sus alocuciones. Pocas veces tuve la suerte de estar tan próximo que me enteraba del tema que trataban. Estoy seguro de que él se sentía observado por mí, pero era alguien tan recatado o indiferente,
que al verme tan “poca cosa”, me pasaba por alto sin afectarme. Simplemente ignorándome, como si yo fuera fantasma invisible para él. 

 

Ese afán morboso de seguir a este señor se me estaba convirtiendo en una obsesión y como toda obsesión se podía convertir en algo dañino para mi salud mental. Por lo tanto, tomé la decisión de aproximarme a él y decirle
que desde el primer momento que lo vi quedé impresionado y que me interesaría saber ¿Quién era?, ¿a qué se dedicaba?, ¿de dónde era? Permanecí mucho tiempo pensando en eso, porque al mismo tiempo, me daba la impresión de que eso era una desfachatez de mi parte.

 

Por fin me animé y me aproximé a él cuando estaba en un café de los que yo también frecuentaba. Estaba sentado en una mesa para dos y aproveché que no había otro espacio libre y le pedí permiso para ocupar esa silla.
Aceptó y me invitó a sentarme. Luego de lo cual me encaró, diciendo:

 

—Muchacho, he notado que constantemente nos cruzamos y me da la impresión de que me sigues, —¿Qué requieres de mí?

 

Enrojecí. se me secó la boca y balbuceé, porque era tanta la vergüenza que sentí. No solo mi cara, todo mi cuerpo parecía que se resquebrajaba a pedacitos y tuve que tomar un poco de agua, eso hizo que vuelva en mí.

 

—Efectivamente lo seguí todo este tiempo. Sin ninguna mala intención, su aspecto me subyugó y se me ocurrió que usted era un personaje con muchos conocimientos y un carisma especial y en muchas oportunidades busqué la
forma de aproximarme a usted, pero al mismo tiempo me acosaba la timidez y la vergüenza, hasta que por fin ahora decidí aprovechar las circunstancias.

 

—Soy sacerdote católico y en este momento atravesando por un problema de identidad y perdida de fe. Por ese motivo me encuentro deambulando por París, sobre todo en busca de paz y de reencontrarme, para continuar con
mi vocación y cambiar el rumbo de mi vida. —¿Y vos que haces?

 

—También me alejé de mi cotidianidad. De Bolivia me traslade a vivir a Paris. Aquí hago de todo para llenar el vacío que algunas veces siento.

 

—Por lo visto somos dos individuos perdidos en busca de encontrar el camino que nos corresponde o queremos seguir y distrayendo nuestra existencia o huyendo de nuestro destino. Me alegra tu sinceridad y creo que podremos
ser amigos y quizá colaborarnos. —Yo vivo en un convento próximo a estos lugares y después de deambular retorno allá. Alguna vez te vi en la iglesia de mi congregación y veo que vos también tratas de comunicarte con Dios,

 

—Gracias padre, me vuelve el alma al cuerpo y veo que tenemos algo de parecido, no digo infortunio, porque nuestra forma de ser no toma este instante como algo catastrófico, sino simplemente, en un momento que desaparecerá
y retornaremos a la normalidad.

 

—Así es muchacho. Doy gracias a Dios de haberte conocido e incluso pienso que puedes ser un mensajero que me ayudó a retornar a mi camino, que por un momento se alejaba de mí. —Te dejo y si nos volvemos a ver sabes que
tienes mi amistad y espero lo mismo de vos.

 

—Gracias padre, hasta cualquier momento.

 

Miguel Aramayo

SCZ.15-08-2022