El problema con Chile
En muchas oportunidades escribí sobre este tema y siempre inicié diciendo que soy un neófito, en el tema, mis conocimientos sobre el particular, son de lo poquito que leí de la historia, lo mucho que leí en periódicos y revistas porque desde que nací es un tema recurrente usado por los políticos para distraer de los problemas a la opinión pública nacional, pero sobre todo algo que muy pocos han tenido la suerte y la oportunidad, tuve una bisabuela que vivió la guerra, porque era peruana, tuvo que escapar el Perú, porque tenía posibilidades y tenía el resentimiento que tuvieron los peruanos que estuvieron en la guerra, resentimiento no sólo por haber sido avasallados y humillados por los chilenos, sino que abandonados y traicionados por los bolivianos.
Los peruanos perdieron batallas en la tierra y en el mar, soportaron la invasión el desprecio y la humillación de unas tropas torpes, ignorantes y ávidas de guerra, de poder y de ambición por cosas materiales.
La batalla de Tarapacá el 27 de noviembre de 1879 en la campaña terrestre, ganaron los chilenos Tras el desembarco en Pisagua el 2 de noviembre de 1879 el ejército chileno inicio operaciones de penetraciones al interior del Perú. En esa misma batalla también llamada San Francisco, el día 19 del mismo mes fue la retirada de Camarones donde el ejército boliviano al mando del general Hilarión Daza retorna a Arica sin enfrentar batalla alguna. Producto de lo anterior, el ejército peruano inició un repliegue, para luego marchar hacia el puerto de Arica.
La Batalla de Arica, también conocida como el Asalto y Toma del Morro de Arica, fue un suceso bélico que se llevó a cabo en junio de 1880. Posteriormente a este suceso, se desarrollaron las Conferencias de Arica que buscaron un acuerdo que pusiera fin a la guerra. Simultáneamente, partió desde Arica la expedición Lynch al norte del Perú con el fin de destruir las haciendas azucareras, tras la pérdida del salitre de Tarapacá constituían la principal fuente de ingresos del Perú, y pedir contribuciones de guerra a los hacendados peruanos[...
Perú también perdió mucho en las batallas navales, su marina fue dezmada, humillada y ultrajada, los bolivianos no perdimos ni una balsita.
La participación de Bolivia en la guerra del pacifico, es efímera, es mucho más lo que se peleó en La Paz por apoderarse del gobierno, que por defender el mar. En esa guerra el gran perdedor fue Perú y así lo demuestra la historia.
El General Narciso Campero, fue el primero en levantar la bandera de Bolivia y el último en deponerla. En la Guerra del Pacifico le cupo el amargo protagonismo de conducir la errática quinta división. Concentró sus fuerzas en Cotagaita esperando los fusiles que con que debía armar a su tropa. Las armas y municiones no se recibieron hasta julio de 1879 y la munición resultó defectuosa. Así y todo, avanzó con sus tropas dispuesto a atacar Calama. Falto de víveres y abrigo, enfermos su soldados y algunos muertos de frío, decidió Campero regresar retirándose a Tomaté único punto favorable en aquel desierto. De poco le sirvió su experiencia estratégica ganada en Argelia, con esta tropa indisciplinada y falta de recursos, la enorme diferencia que habrá observado, lo convenció que la única solución era una retirada. Desde allí, la Quinta División se convirtió en la «división invisible.» Se le llamó » la israelita» pues vagaba en el desierto. La verdad es que Campero no pudo o no quiso arriesgarse a cruzar el desierto, traspasar la cordillera y unirse a las tropas peruanas. Se ha acusado a Campero de no prestar sus fuerzas para la batalla de San Francisco, pero no pudo moverse desde Tomaté por falta de recursos.
La deposición de Daza en La Paz fue seguida por la organización de una Junta, pero en Oruro se proclamó como Presidente a Campero. La llegada de algunos derrotados de San Francisco exacerbó la situación y la unidad nacional se quebró, pero las tropas del ejército regular que quedaban en la capital impusieron, el gobierno de Campero. El nuevo presidente llamó a elecciones parlamentarias, anunció que ejercería el mando sólo hasta el término de la contienda y asumió sus labores el 6 de febrero de 1880. Campero juntó cuatro batallones, dos en La Paz, uno en Oruro y un cuarto de la 5ª división. Vergonzosamente, tres de estos batallones marcharon sobre la capital al mando del coronel Silva para deponer a Campero. El presidente con un solo batallón, el Victoria, los desbarató a la entrada de La Paz. Se aseveró entonces que este motín había sido preconcebido con Chile. Restablecido el orden, ordenó tres batallones a Tacna y el 19 de abril llegaba personalmente al teatro de operaciones a hacerse cargo del ejército boliviano.
Creo que la batalla final se dará ahora en la Haya, que ya muestra signos de fallas e incongruencias entre el que tiene a su cargo la defensa y el canciller, porque ya hay temas medio extraños que se comentan en el periódico de hoy con respecto a la próxima asamblea de la OEA y una carta que dirigió un chileno. “El Gobierno chileno objeta la opción e intención de Bolivia de reponer el tema de la reivindicación marítima en la agenda de las próximas sesiones de la Asamblea Ordinaria de la Organización de Estados Americanos (OEA), después de que la Cancillería de nuestro país retirara el asunto, el pasado 23 de mayo, del encuentro internacional programado para este mes en Guatemala.
Miguel Aramayo
SCZ. 1-06-2013 Primera comunión de mi nieto José Miguel.
