Así soy yo
En mi afán de hacer bien las cosas y colaborar a las personas de mi entorno, algunas veces meto la pata hasta el tongoli, algunas veces esas metidas de pata se deben a fallas de incapacidad, por mi parte, por errores de sobre valoración, que intrínsecamente me pertenecen, sin razonar que no tengo la capacidad de raciocinio, como para pretender dar soluciones a problemas que superan mi capacidad cognitiva y que por egolatría y narcisismo me meto en problemas.
La mayoría de las veces salgo airoso, porque tengo un grado de convencimiento que supera mi sapiencia y que en realidad es un mérito del engaño que pretendo dominar, pero incluso estoy convencido que hasta para eso soy malo, incluso para mentir.
Pese a todo lo que se de mí, porque creo que soy honrado, al momento de hacer un examen de conciencia, con la finalidad de auto examinarme, para asignarme calificaciones en los diferentes tópicos de lo que pretendo conocerme, creo que puedo decir, porque me encuentro en condiciones de decir que me conozco en profundidad, no sólo sé de mis capacidades físicas intelectuales, sino que también me conozco como persona física, como. Individuo espiritual.., y puedo opinar sobre mi idoneidad profesional, sobre mi capacidad, o incapacidad intelectual y también puedo opinar por el ser espiritual moral, ético, e incluso religioso.
Muchas veces opino con ínfulas de gran conocedor y a la hora de la verdad mis conocimientos son superficiales, insuficientes, pero tengo la capacidad de convencer a las personas, porque saben menos que yo, o no saben nada y confían en mi honradez y honestidad y muchas veces actúo de manera a esos principios éticos y morales. Generalmente me avergüenzo de mi forma de actuar de esa manera, pero no lo expreso abiertamente y lo dejo con una aureola de veracidad, y en realidad es una mentira, pero como se manejar esa técnica puedo convencer a las personas, más que todo por su ingenuidad y en otras por la confianza que depositaron en mí.
Casi siempre me avergüenzo de mi forma de actuar, pero no hago nada por enmendar y dejo al criterio de los demás, que valoren y crean en mi opinión, que generalmente la toman por buena y eso hace que yo no mejore mi actitud y recomponga mi proceder.
Esto que escribo. lo hago con la finalidad de que me conozcan, por lo menos dos, o tres personas y dejo a criterio de ellos que me juzguen, lo único que les pido es que no me castiguen y que me comprendan, porque a estas alturas del partido, querer cambiarme es muy difícil, como dice el refrán: «genio y figura hasta la sepultura».
Lo que puedo asegurar, sin lugar a equivocarme, es que lo que hago, nunca jamás lo hice, lo hago o lo haré para dañar a alguien, para lastimar a alguien y si alguna vez dañe, lo hice en forma inconsciente y por la simple estupidez de mi forma de ser, por culpa de mi autosuficiencia, de mi sobrevaloración
Así como estoy mostrando que me conozco, también tengo la capacidad innata de analizar a los demás y llegar a conclusiones, que en la mayoría de las veces no me equivoco, porque creo tener una capacidad intrínseca de análisis. Y percibo aspectos subjetivos que hasta puedo decir que son captados por mi subconsciente, algo así como premonición, como si tuviera la capacidad de la comunicación telepática, en la cual creo a pie puntillas, o como quien observará fuera mi “sexto sentido”, en lo cual también creo.
Miguel Aramayo.
SCZ. 18-04-2014
