Cómo negar tu origen?, ¿Cómo negar tu madre?
Conozco muy poco de medicina, mejor dicho no conozco nada de medicina, pero me gusta meter mi cuchara cuando se me alborota la bilis, o se me sube la adrenalina, me entristezco cuando se me baja el litio y estoy alegre cuando aumenta mi producción de hormonas cerebrales, como las endorfinas. Siempre que pienso en mi madre, pienso en ella con mucho cariño. Cuando recuerdo donde nací y vuelven a mi mente los primeros parientes queridos y los amigos de infancia, cuando recuerdo los primeros enamoramientos y el afán de aprender versitos románticos, para expresar los sentimientos que afloran en la pubertad, tengo una mayor producción de endorfinas.
Cuando veo que existe gente, gente que niega sus orígenes, no sólo de identidad cultural, sino de su identidad sentimental, me da asco siento rechazo por esa gente y me enervo, si además veo que niegan a sus progenitores, rechazan y ofenden a los que fueron sus amigos, y tan sólo por interés, por plata, por posición, asumen la identidad y los valores de sus compradores. Estos hechos me producen una mayor producción de bilis,
No entiendo, ni cabe en mi cabeza, que los valores puedan negociarse. Mi entendimiento, mi razón, mi alma y mi corazón, se entremezclan en tremenda discusión y siento en mi boca el sabor horrible de la bilis y en mi sangre el circular de la adrenalina.
Ver a gente nacida aquí, que en algún momento fueron iconos de nuestra identidad, trasmisores y sostenes de la idiosincrasia camba, en algunos casos líderes, incluso representantes de instituciones como el Comité, la Unión y ahora de la mano de los opresores declarados y con grandes sonrisas de complacencia, aplaudiendo, vitoreando y hasta brincando con quienes nos ofendieron, nos humillaron.
He visto algunos justificando el cambio de nombres emblemáticos de nuestra cultura, nombres que servían de guía en algunas habitaciones en la casa de los cruceños, la Feria Exposición. El icono más importante del emprendimiento Camba, esfuerzo de nuestros patricios, que ahora es el bastión del triunfo de quienes crearon una novelita para corretear y achicopalar cruceños.
En todos los tiempos se ha visto gente de pocos principios, gente que por treinta monedas venden lo más preciado, pero nunca había visto a tantos, que aprovechando del poder de sus opresores se pongan a su servicio, como simples correchepillos, propios, cunumis, mandaderos, que se dejen sonsacar por sus patrones de turno y se ensucien en sus correligionarios.
Como dice el tango siglo veinte – “Cambalache”: “Vivimos revolcaos en un merengue y en un mismo lodo todos manoseaos… Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor..! Ignorante, sabio, chorro, generoso o estafador! Todo es igual! Nada es mejor! Lo mismo un burro que un gran profesor! Mezclao con Stravinski va Don Bosco y «La Mignon,» Don Chicho y Napoleón, Carnera y San Martin… Igual que en la vidriera irrespetuosa de los cambalaches se ha mezclao la vida y herida por un sable sin remache ves llorar la Biblia contra un calefón”.
Miguel Aramayo.
SCZ. 12-06-2014
