Y estoy aquí.
Estoy aquí, donde nadie me ve, donde nadie me siente. Donde no despierto ningún interés a los demás. Donde me siento más cómodo, donde puedo pensar en la inmensidad del universo, universo que al final de cuentas es Dios. Donde nada es principal, ni nada es final. Donde cada uno, es cada uno, y cada uno es un mundo, una eternidad. Donde no te preocupas si es claro, obscuro, frío o caliente. Donde vos eres vos y nadie te lo puede refutar.
Donde vos eres amor y todo tu entorno una caricia, caricia que te eleva, que te hace flotar. Donde tus recuerdos se hacen realidad y de a uno en uno, los vas desojando, como si fueran los pétalos de una margarita, margarita sin fin. Donde cada recuerdo es una vivencia, como un examen de conciencia, en el que no sólo puedes ver lo que fue la realidad, sino que también puedes cuestionar ese hecho pasado, que por el tiempo, ya fue pisado, pero que para tu conciencia puedes decir si fue bueno, o malo, si pudo hacerse de otra manera, o no hacerse, pero como es pasado no puedes rectificarlo, pero puedes almacenarlo como experiencia para no repetirlo en el futuro, o si lo repites ya será con las correcciones que dictamine tu experiencia y lo que asigne tu conciencia.
Estoy aquí, aquí donde estoy yo, yo y nadie más. Estoy en mí, en mí y en mi eternidad. Estoy donde me gusta, donde me puedo ver y analizar, donde estando sólo, estoy con migo y con los míos, estoy con quien quiero estar, pero al mismo tiempo estoy sólo, porque este es mi ideal, es mi subconsciente, que al mismo tiempo es mi conciencia.
Estoy donde no existe el tiempo, ni la luz, ni el mal, donde todo es bello, porque aunque la eternidad es indivisible, puedo ver porciones de tiempo, del tiempo que he vivido, del tiempo que pensando que es mío, verifico que es el tiempo de Dios, del tiempo que es eterno y en el cual simplemente somos una pequeña partícula, una nada comparada con el universo, con la eternidad.
Estoy donde estoy, no porque lo quiera yo, sino porque lo quiere alguien infinitamente superior, alguien sempiterno, omnipotente, omnisciente, omnipresente. Dios. Y estoy donde el quiere que esté, donde el me situó.
Miguel Aramayo.
SCZ. 16-08-2014. Hoy falleció la hermana de alguien que trabaja conmigo, Saida.
