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La educación y la política.

20 Dic

La educación y la política.

No deja de ser interesante observar a los políticos, especialmente si uno tiene la precaución de nutrirse constantemente de las noticias, no sólo de la televisión, sino y sobre todo de las noticias de la prensa escrita, pero no las noticias circunscritas al entorno más próximo, la gobernación, el municipio y cuanta oficina pública, que estamos obligados a frecuentar por y para cumplir con nuestras obligaciones de ciudadano. Comparar las noticias locales, con las del mundo que nos rodea, no únicamente de vecinos, sino de ultramar.

 

Observar a los políticos del exterior, ver y oír una sesión de los legisladores de España, Brasil, Argentina, Chile, México, Colombia y algunos otros, ver la calidad de profesionales que integran esos foros, escuchar la labia con la que exponen sus ideas y, al mismo tiempo ponderar sus tendencias, no sólo en base a sus conocimientos, sino apoyando las reglas de sus partidos.

 

Ver el respeto y la altura con la que se tratan unos a otros, sin dejar de producirse algunos exabruptos y hasta falta de educación y malacrianzas, pero al mismo tiempo ver la ceremoniosidad con la que se inician las sesiones, como el caso de Chile, donde el congreso se inicia con todos de pie y se escucha una voz que dice: “En nombre de Dios, se inicia esta sesión”, que es la número, etc., etc.

 

Todo eso que se ve en sesiones donde intervienen políticos de alcurnia, traducido a lo que sucede en congresos como el argentino, o el venezolano, en los cuales el irrespeto es lo más común y, la gente que se ve en su mayoría, de bajo nivel intelectual, pero alto grado de coraje irresponsable y falta total de respeto por los demás.

 

Si lo visto en esos foros es trasladado a nuestro medio, tanto local, como nacional, es un remedo que llevan a cabo personas con escasos conocimientos, incluso con deficiencia de lectura, cuando les toca utilizar esa herramienta y, con desconocimiento total de las reglas de oratoria, pero ni que pedir eso, con fallas garrafales de gramática básica, para expresión oral.

 

Ni que decir, de comparar las autoridades de otros países, versus las que tenemos en nuestro país, no sólo como autoridades nacionales, también como autoridades departamentales y ni que decir con las provinciales y de allí para abajo en la jerarquía, el caos es mayor. Por suerte lo de ese nivel ya no es captado por las cámaras de televisión y la prensa escrita.

 

Es lamentable nuestro nivel intelectual, la reforma educativa debe ser profunda y creo que lo primero que se debe enseñar y, en lo que se debe poner más énfasis, es en la materia de lectura y escritura, (gramática, ortografía, redacción). Que al leer, sepan diferenciar la puntuación, que sepan diferenciar entre coma, punto y coma, punto seguido y final. Que sepan la entonación que se bebe dar, cuando se trata un signo de interrogación, diferenciado de un signo de admiración o de puntos suspensivos.

 

Si lo que escucho es pobre, me imagino cómo será la ortografía, en lo que corresponde a puntuación, acentuación y ortografía de letras, además de la composición gramatical. Amén de la comprensión y conocimiento de los temas tratados.

 

Miguel Aramayo

SCZ. 20-12-2014