info@miguelaramayo.com

Te amo y mucho.

30 Dic

Te amo y mucho.

La piel se me enfría, y sin embargo, mi sangre que fluye a borbotones de mi corazón, es un incendio, son brazas al rojo vivo, que gritan mi amor por ti.

 

Si pudieras ver mi alma, porque mi alma adquiere materialidad, podrías ver que en su transparencia, sólo se distingue amor, porque mi sangre le transfiere su color, rojo vivo, y dice a gritos: ¡Te quiero!

 

Y todo lo que nos rodea, asume esa coloración, desde el rozado bajito, que dibujan mis suspiros, se van elevando al cielo, que toma el tono bordo, como muestra de que hasta el cielo captó mi amor.

 

Te amo, y esto que quizá escuchas como simples palabras, es una sinfonía, sinfonía que en lo más alto de la escala musical, entre fusas y corchetes, con llaves de sol, de fa y de mí.

 

Expresan a gritos, gritos de sopranos, tenores, barítonos y bajos, rompiendo cristales y tañendo campanas, dicen desde muy bajo, desde un simple susurro, hasta que se convierte en un grito, que incluso acalla el tono de los timbales.

 

Para dejar oír: ¡Te quiero…! ¡Te amo…! ¡Soy tuyo!

 

Y eso resuena, como si fuera un trueno desgarrador, que junto a un relámpago, ilumina el cielo desde lo más hondo del mar, hasta lo máximo y grandioso del infinito.

 

 

Miguel Aramayo

SCZ.29-12-2014