Isla de Paxós en Grecia.
Estoy queriendo escribir un libro sobre el alma, la mente, la conexión entre el cerebro, corporal, y, el alma, espiritual. Que mejor que hacerlo en un lugar donde estuvieron los principales filósofos, los que dieron origen al pensamiento organizado. Los hombres que dedicaron su vida a estudiar, a pensar. Platón, Aristóteles, Anaxágoras, Anaximandro, y muchos más.
Mi viaje lo haría a la isla de Paxós. Paxós tiene una longitud de unos 10 km aproximadamente y en algunos puntos posee una anchura de más de 2 km, conformando un área total de 30,12km². La costa oriental es tranquila, salpicada de pequeñas calas. El nivel del suelo va subiendo progresivamente hasta llegar a la abrupta costa occidental. La orografía es, con todo, bastante suave, y el punto más alto, Agíos Ísavros se sitúa a sólo 248 msnm.
También supe que en esa isla, más propiamente en Longos, tiene lugar un festival de musica clásica que se celebra del 2 al 13 de septiembre; por lo tanto es la fecha ideal para viajar. De esa manera podía matar dos pájaros de un tiro, estar en el festival y al mismo tiempo tener la paz suficiente para organizar el temario de mi libro.
Organice mi itinerario de la siguiente manera: Viajar de París, que es donde vivo, a Londres, desde allá a Carfú en “Abejean Airlines”. Para llegar a Paxós, hay que realizar una auténtica odisea,. De Corfú, tomar alguna embarcación pequeña, que nos lleve hasta dónde queremos ir.
Paxoí o Paxí es un pequeño archipiélago de las Islas Jónicas, situado a unos 7 km al sur de Corfú. Está conformado por las islas de Paxós y Antipaxos, así como por una serie de pequeños islotes. El archipiélago constituye un municipio, que administrativamente pertenece a la periferia de islas jónicas y la unidad periférica de Corfú. La principal ciudad de Paxoí, y la sede del municipio es Gáios, capital y principal localidad, situada al sureste de la isla. Posee un puerto natural protegido por los islotes de Agíos Nikolaos, cerca de la cual se hallan los restos de la iglesia paleocristiana de Santa Marina y de la iglesia bizantina de San Esteban. Junto al puerto, al lado del islote de Mongonosi, destacan las formaciones rocosas labradas por el viento. En el extremo septentrional se halla Lakka, construida en una bahía cerrada, cerca de la cual se encuentra la gruta marina de Ipapandís, refugio de focas marinas.
La costa nororiental está repleta de olivos y pinos. A medio camino entre Lakka y Gáios se sitúa Longós, una típica población del mar Jónico que posee una antigua almazara. Cerca de Longós, pero casi en la costa occidental se encuentra Magaziá, una población de formación dispersa compuesta por casas de arquitectura tradicional, sus primeros habitantes fueron fenicios, Según la mitología griega, Poseidón separó Paxós de la isla de Corfú con su tridente, a fin de crear un lugar tranquilo donde disfrutar de su esposa Anfitrite.
Antes de partir hablé con mi amiga que estaba en Suiza y lamentablemente ella no podía emprender ese viaje conmigo, lo lamenté, pero como lo tenía todo preparado. Y, el motivo de mi viaje era con fines de trabajo, emprendí el mismo, dejándole todas las coordenadas, por si ella se animaba más adelante.
Esto que les cuento sucedió el año pasado, pero me distraje contarles en el momento oportuno, pero como yo sé que les gusta escuchar mis historias, lo hago ahora, porque realmente fue una linda experiencia. Llegué a la isla el primer día de septiembre, que era un día lunes y tomé una suite en el hotel “Paxós Beach Hotel” hasta el 30 de septiembre, que era un martes, de esa manera me quedé a pasar mi cumpleaños en total soledad.
Todos los días me levanté muy temprano y después de nadar un rato, tomaba mi desayuno, muy frugal y me dedicaba a la lectura de los filósofos, en busca de información requerida para mi libro. Lo principal fue que en esos días, establecí un magnifico catálogo de las obras que debía revisar, no sólo lo que corresponde a literatura antigua de los filósofos, sino de filósofos modernos, psiquiatras, psicólogos, neurólogos y neurocirujanos que podrían aportarme información para mi libro.
También logré desarrollar un esquema de cómo enfocaría el tema y la secuencia de capítulos en los que debería estructurar la obra. A partir de ese trabajo, lo que me quedaba era estudiar y escribir. Cuando ya tenía todo concluido y el tiempo había pasado volando, no sólo en los temas de estudio, también me divertí con el festival de música clásica. Tuve una linda sorpresa, que se las contaré en otro momento. Ahora se me presentó una emergencia.
Miguel Aramayo.
SCZ. 01-02-2015
