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La pecera.

8 May

La pecera.

Si hay algo que realmente distraiga es la pecera. El proceso de tener una, no es sólo quedarse mirando a los peces, que van de un lado a otro, que algunas veces se quedan estáticos como si te estuvieran mirando y puede llegar a extremos que te dejes hipnotizar, como dice que sucedido con algunos militares y políticos o políticos militares, que de tanto mirar se quedan abriendo y cerrando la boca.

 

Primero, tienes que elegir donde pondrás la pecera, para en base a eso ver las medidas que debe tener, para comprarla, una que ya esté fabricada o buscar quien la fabrique. Si está recién fabricada, se debe esperar que seque el pegamento que utilizaron para unir los vidrios, generalmente un producto sintético (silicona), que contiene elementos químicos que podrían afectar a los peces. Tienes que comprar la arena requerida, para tener un fondo adecuado, que te permita una buena decantación de los residuos y te permita una adecuada circulación del agua, para el reciclado de purificación.

 

Equipar la pecera, es otro arte, debes seleccionar la bomba, que además de ejercer la función de reciclado, también sea algo ornamental, los otros ornamentos, que no sólo mejor el aspecto físico, sino también, que cumpla una función para dar comodidad a los peces, para que se escondan a descansar, o desovar, si reproducen de esta manera o si son vivíparos, para que les permita privacidad cuando cumplan esa función. Elegir la cubierta superior, que permita albergar los elementos eléctricos, que hacen funcionar la bomba y dan la adecuada iluminación, con la suficiente ventilación y el espacio adecuado para proveer el alimento.

 

Antes de seleccionar los peces que albergará la pecera, se debe estudiar las diferentes clases de pece, para que exista compatibilidad de sobrevivencia, porque algunos son muy particulares y no comparten el espacio, algunas veces son incompatibles y se producen peleas entre ellos, peleas que terminan con la muerte de alguna de las especies, también dentro de la misma pecera se pueden establecer compartimientos, para evitar las peleas y una maternidad para los vivíparos, cuando les toca parir.

 

Algo que realmente es trabajoso, una vez que uno ya tiene armada la pecera, es la limpieza periódica, retirar parte del agua a otros recipientes para tener a cada especie separada, mientras se procede a limpiar, luego sacar el agua de manera que permita retirar la pecera a un lugar donde se pueda limpiar la arena de todos los residuos de alimentos y excrementos, purificar el agua, para eliminar el cloro y otros elementos que podrían dañar a los peces. Volver la pecera a su lugar, con la arena limpia, cargar el agua tratada, acomodar los adornos y la bomba, regresar a los peces al compartimento que les corresponde, proporcionarles el alimento que precisan.

 

Para todo eso, y aunque parezca chiste, lo más importante es que los propietarios de la pecera sean hijos colaboradores, que estén en todo momento dedicas a mantener la pecera, fijarse cuando una hembra vivípara está por parir, para separarla a la maternidad, si no puede parir ayudarla a que lo haga, lo cual casi significa la muerte de la madre. Alimentarlos, apagarles la luz durante la noche y estar atento por si alguno muere por algún motivo, para retirarlo de la pecera, de esa manera evitar infecciones. Reponer los que se mueren, con lo cual es un nuevo periplo por los proveedores.

 

Después de todo lo que acabo de contarles, lo más importante es que los propietarios de la pecera, tengan un padre dispuesto a colaborarlos en todas las tareas y con la suficiente paciencia, como para poder mantener una pecera por muchos años, hasta que los propietarios decida. Si no me creen lo que digo sobre este último punto, pueden preguntar a mis hijos, con los cuales hemos mantenido más de una pecera y lo hemos hecho a la mil maravillas.

 

 

Miguel Aramayo

SCZ. 08-05-2015