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El fin del mundo.

30 Oct

El fin del mundo.

Es un tema que de vez en cuando se pone de moda. Cuando chico era muy común escuchar que el fin del mundo sería el año 2000, porque casi todas las imágenes de Jesús, lo dibujan con la mano levantada y mostrando dos dedos, que es la posición que generalmente utilizan los sacerdotes para bendecir, pero me da la impresión que es una postura, que el cuerpo humano adopta en algunas circunstancia, como hacer señas saludando.

 

Muchas sectas religiosas haciendo caso de sus gurús, de vez en cuando aparecen indicando una fecha exacta para el fin del mundo y algunos de esos predicadores, han logrado manipular en la mente de las personas, sus seguidores, incluso produciendo suicidios en masa, con nefastas consecuencias.

 

En física aprendí que existen dos movimientos que acompañan al movimiento de rotación y de traslación uno es el efecto de la fuerza centrípeta, que es por el cual los objetos en movimiento circular son atraídos por el centro y la otra que es la fuerza centrífuga, por la cual un cuerpo en movimiento circular trata de salir de la órbita. Ambos fenómenos físicos fueron estudiados ampliamente por Newton y en mi razonamiento, combinando la fuerza centrípeta con la fuerza de atracción gravitacional, me hacen pensar que la tierra, al igual que todos los planetas del sistema solar, estaremos cada vez más cerca del sol, como éste, del sistema que pertenece en la vía láctea y que por consiguiente el calor en la tierra ira aumentando hasta extinguir la vida humana, lo mismo que toda la vida en el planeta. Este es mi definición del fin del mundo, pero nada religiosa, sino científica.

 

La revolución científica iniciada en el Renacimiento por Copérnico y continuada en el siglo XVII por Galileo y Kepler tuvo su culminación en la obra del científico británico Isaac Newton (1642-1727), uno de los más grandes genios de la historia de la ciencia. Sin olvidar sus importantes aportaciones a las matemáticas(calculo infinitesimal), la astronomía y la óptica (telescopio). Lo más brillante de su contribución pertenece al campo de la física. Incursionó en teología, filosofía, fue inventor, alquimista y matemático fue uno de los científicos más importantes de la historia. Conocido por formular la teoría de la gravedad, también mejoró el telescopio y desarrolló una interesante carrera política.

 

Asimismo, dedicó tiempo a investigar más sobre la alquimia y al sondeo respecto de indicios reales de la piedra filosofal. Y he ahí, su interés, por el futuro y temas relacionados a instancias de otra índole. Era bastante religioso y debido a esto, redactó tratados teológicos, según algunos manuscritos presentados por la Universidad Hebraica de Jerusalén, en los cuales interpretó profecías bíblicas. La idea era descifrar la fecha exacta en la que ocurriría el Armagedón. Un supuesto conflicto global que arrastraría plagas, guerras, el retorno de Cristo y el fin del tiempo.

 

Existe una carta escrita por Newton en 1704, donde consigna, en base a un cálculo de un fragmento de la Biblia, perteneciente al libro de Daniel, en la cual predice el fin del mundo en 2060.  Los estudios de Newton se confirman, en este ámbito, gracias al historiador de la ciencia Stephen D. Snobelen, en el documental de la BBC: “Newton, el hereje oscuro”, que ha dado a conocer varios aspectos sobre la alquimia y las profecías del incombustible científico.

 

Según el libro de Daniel, la profecía nos dice que el fin del mundo será el año 2016.

 

Miguel Aramayo

SCZ.30-10-2015