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¿Política o delincuencia?

17 Mar

¿Política o delincuencia?

Amigos diré una cantidad de palabras que se atragantan en mi curtida garganta. Pedofilia, pederastia, corrupción, inmunidad, desfachatez, descaro, inmundicia, delincuencia, deshonrara. Y podría seguir diciendo algunas más, porque además de las palabras que se cruzan en mi intelecto; me hacen ver que no soy un retrasado mental y tengo un vasto bagaje de palabras, porque con la educación que he recibido mi vocabulario está enriquecido, además todo esto que digo me hace recapacitar y darme cuenta que los políticos nos creen que somos débiles mentales, ¡pero no es así…!

 

Con todo lo que pasa, creo que cualquier ciudadano con cinco dedos de frente, se puede dar cuenta que nos están mintiendo y los únicos que pueden creer toda esa perorata de mentiras, de engaños y de tergiversación de los hechos, es para los que tienen un lavado previo de cerebro o están vendidos al régimen.

 

Es fácil de descubrir que lo que nos quieren contar, es una burda historia, que quizá en dibujos animados la puedan creer los párvulos, pero ni por chiste los adultos, los que por lo menos cursaron la primaria.

 

Lo que sucede en Brasil, es un claro ejemplo de lo que puede hacer el Foro de San Pablo, es la patética demostración de que la política de los regímenes que siguen las recomendaciones de ese foro, han perdido por completo la decencia, la honradez y han convertido la política en delincuencia. Lo que está haciendo la Señora Dilma Rousseff, a pedido de su mentor, Luis Inácio Lula da Silva, es una inminente falta de decencia, eso no es más que la protección de la delincuencia.

 

Y un grupo de personas, se están burlando de más de ciento ochenta millones de ciudadanos. Es una muestra de la degradación a la que ha llegado la política, la política con esa tendencia, la que culpa de todo al imperio, a cualquier imperio (incluso al romano) y que están protegidos por la inmunidad, pero más que por eso; por el poder que han logrado acumular burlándose de la democracia y aprovechando los erarios del estado, lo que es de propiedad de todos los ciudadanos y que ellos, los políticos, manejan a su libre albedrío.

 

Me imagino que los padres del socialismo y el comunismo: Karl Marx y Friedrich Engels, si estuvieran vivos estarían en contra de esos políticos, que mienten y se protegen entre ellos, para seguir cometiendo actos de corrupción o tratan de esconder los actos corruptos, que ya son de conocimiento de la sociedad civil. Escondiéndose en la pantalla del socialismo del siglo XXI.

 

Transcribo algo que leí, para que vean que el tema de la corrupción en los gobiernos no es algo nuevo de los amigos del ALBA, o de los neoliberales: El error de Platón, según Aristóteles, es querer unificar al exceso la ciudad, suprimiendo todo lo que separa a los individuos para acabar en una unión de fusión, como el que desean los amantes en el discurso de Aristóteles. Esto sería desconocer que la amistad se funda sobre una irreductible alteridad (cambiar la propia perspectiva por la del «otro”, considerando y teniendo en cuenta el punto de vista de quien opina). Platón piensa teóricamente el comunismo esencialmente para la clase dirigente, esto sería con el fin de terminar con la corrupción que era acostumbrada en todo gobierno.

 

En pocas palabras, me da asco que un político que esta tambaleando, porque no supo conducir una nación y porque se duda de su horribilidad, proteja a otro que prácticamente ya fue descubierto en manejos dolosos.

 

Miguel Aramayo

SCZ. 17-03-2016