Diplomacia
Diplomacia es la ciencia que estudia las relaciones y los intereses de unas naciones con otras. También se utiliza este concepto para referirse a la forma en que los Estados manejan sus relaciones internacionales.
La diplomacia implica la búsqueda de acuerdos y presupone la existencia de buena voluntad entre las partes. Cuando falla la diplomacia, las relaciones internacionales llegan a otras instancias que pueden incluir el uso de la fuerza o un conflicto militar.
En el lenguaje cotidiano, la diplomacia hace referencia al disimulo o a la cortesía interesada, en palabras comunes, a mi criterio, se puede decir “hipocresía”.
No conozco nada de relaciones internacionales y diplomacia, lo que se es lo aprendido viendo y leyendo las noticias, también leyendo un poco de historia, por cuanto veo que si hemos dejado pasar 138 años de un problema, es porque la otra parte a sabido manejar la diplomacia o hemos sido tan incautos que hemos permitido, o existió algún tipo de negociación que nos tapó la boca, como es el caso de la construcción de un ferrocarril, la entrega de libras esterlinas en efectivo y el perdón de los gastos de guerra que nuestro aliado tuvo que pagar, además de perder su territorio.
Escuché y leí que una autoridad nuestra instruye que no se compren productos del país con el que mantenemos el litigio y también un periodista me hizo reír con la aclaración que hace a la noticia que difunde sobre la autoridad que dijo eso: El salmón es un plato (falso, no es plato es pez) delicioso y proviene del país en litigio, por lo tanto no debemos comer salmón, porque además, según otra autoridad de alto nivel esos peces están contaminados, eso según una noticia del periódico El Clarín de Buenos Aires, que leyó esa autoridad.
Creo que hemos perdido el rumbo, tanto nuestras autoridades como las del otro país, no es cuestión de “sacándose la lengua”, ni gritar “gordo feo”, al contrincante, así no se solucionaran los problemas, al contrario, se ahondan. Lo que hicieron de presentar una demanda a una corte internacional (La Haya), fue algo muy bien pensado, algo que se debió hacer mucho tiempo atrás y que el contrincante propuso en la década de 1880 y no aceptamos, pero que después negociamos en 1904 a espaldas de nuestro aliado, el que espero hasta 1924 para firmar otro tratado, tratado en el que nos puso un candado en represalia por nuestra infidencia.
Si hemos presentado una demanda a una corte internacional, lo cual es correcto, ahora debemos esperar el resultado de ese juicio y no adelantarnos, ni querer abuenarse, mientras la corte analiza y justifica su decisión, que debería ser inapelable. Pero se continua la pelea sin tener en cuenta los acuerdos internacionales, el juicio.
Yo como siempre me baso en refranes, porque son sabiduría muy antigua y medianamente difundida y en este caso aplicaré dos refranes: “A palabras necias oídos sordos”, esto para el caso del país con el que estamos litigando, si nosotros los insultamos y provocamos, ellos deberían quedarse callados y no responde, porque lo que decimos son “palabras necias”. “Perro que ladra no muerde” Estamos haciendo tanta bulla con palabras necias, que ya no nos toman en cuenta y para rematar hay otro refrán que viene al caso: “A boca cerrada no entran moscas”.
Miguel Aramayo
SCZ. 24-03-2017
