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Multisueños

29 Mar

Multisueños

Ahora les explico: Anoche soñé que soñaba, en mi sueño de mayor nivel (el sueño más profundo) me estaba soñando con la Sra. Anita y con su hija Julie, en una charla tan amena, como fueron nuestras conversaciones en la realidad, las vi con tanta nitidez (después les comento este sueño) y mientras iba en busca de los libros que escribí, para obsequiárselos, soñé que desperté y me encontré con sus nietas Jennifer y Liliana (las hijas de Jimmy) que me hicieron notar que el encuentro con su tía y con su abuela era un sueño, se me cayeron las lágrimas, porque tenía la seguridad que ya con los libros en la mano volvería a ver a la Sra. Anita y Julie. Me quedé conversando con Liliana y Jennifer (después les cuento este sueño de menor nivel). Tuve la impresión de que había despertado de ese otro sueño, pero seguí soñando y esta vez yo me contaba el último sueño, como si fuera un cuento, que a su vez incluía el primer sueño. Por algún motivo desperté, seguramente estaba roncando y me dieron un codazo para dejar de hacerlo y en ese momento desperté, con suspiros y con la humedad de llanto en mis mejillas y comencé a recordar los tres sueños, uno dentro del otro.

 

Ellas (la Sra. Anita y Julie) estaban en otro país de viaje visitando Bolivia, me visitaban en mi casa, lo cual me dio mucha alegría, como sucede siempre que uno se encuentra con personas que hace mucho tiempo no ve, pero que tanto las quiere, me atropellaba en mis palabras, por contarles de todo y lo que más quería era mostrarles los libros que escribí y que vean que los recuerdos de ellas y toda su familia son una fuente de inspiración para lo que produzco. Julie me contó que estaba por estudiar poesía en México, pedí permiso para ir a traer mis libros para obsequiarles un ejemplar de cada uno, pero del libro de poemas dos, para que la Sra. Anita y Julie puedan leer simultáneamente. Cuando ya tenía los libros en la mano pasé por una habitación donde estaban Jennifer y Liliana, quienes me preguntaban que hacía y me di cuenta que estaba con los libros, pero que estaba solo y que mi conversación con su abuela y su tía, no era más que un sueño. Les conté mi sueño y con lágrimas en los ojos me quedé charlando con ellas. Después de un momento me di cuenta que la conversación con ellas, también era un sueño, porque me dio la impresión que estaba soñando y continúe con mis sueños recordando el último sueño y al mismo tiempo el primer sueño.

 

En ese momento fue que desperté, desperté de verdad,  y quedé pensando en mis tres sueños simultáneos, en los sueños uno dentro del otro y ya despierto me puse a pensar en los bellos momentos que he pasado con esa familia, en las charlas interminables con la Sra. Anita y con Julie, de temas diversos adornados de poesías, de canciones bonitas al frente de una taza de té o con una copa o un refresco en las manos. También compartíamos recuerdos y mirábamos fotografías o leíamos cartas, pero también comentábamos las novelitas que estábamos leyendo en ese momento. También hablamos mucho sobre la vida, los amigos, los problemas sociales y algo de política.

 

Ahora que estoy despierto, recordando mis sueños, me pongo a pensar que no solo fueron sueños, que tuve la visita espiritual de la Sra. Anita y de Julie, porque las he sentido tan cerca de mí con tanta realidad que no descarto que me visitaron en la realidad, pero que en lo sublime del sueño y en lo etéreo del encuentro, no se podían llevar los libros y es por ese hecho físico que se desvaneció el encanto del encuentro, de lo que ahora llamo ¡sueño!

 

Me encuentro muy feliz en este momento y pienso que soy un ser privilegiado, porque Dios me permite poder tener encuentros espirítales con tal nitidez que puedo asegurar que fueron reales y naturales y que esos seres queridos, en realidad, estuvieron conmigo.

 

Miguel Aramayo

SCZ. 29-03-2017