Que fácil que es dividir, repartir, malgastar
Hace mucho que estoy viendo lo que más sabe hacer este gobierno, repartir bonos que es lo mismo que dar limosna, desde luego que es muy bueno para la gente carente el tener que recibir sin hacer nada, o mejor dicho tan sólo apoyando a este gobierno, para que siga repartiendo. Lo malo es que estamos acostumbrando a la gente a no hacer nada, primero que se habitúa fácilmente y segundo pierde la costumbre de trabajar, tercero que le da las armas para seguir exigiendo, pidiendo más y más bonos, el gobierno debe seguir dando. Pero los bienes no son infinitos, son finitos y cuesta reproducirlos, si no se pone empeño, trabajo, sacrificio. No se deben olvidar que: “La ociosidad es la madre de todos los vicios”
La revolución del 1952 propugnada por el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) fue realizada bajo otras circunstancia y lo que brindaron a esa masa oprimida de originarios fue real. En primer lugar. en ese momento el número de originarios era substancialmente mayor, tenían una subsistencia de esclavitud, todavía pertenecían al patrón, sea en la tierra como agricultores, en las ciudades como servidumbre y en las minas como mano de obra barata y sobre todo desechable. No tenían derecho a la educación, no tenían derecho al voto, el tratamiento que tenían realmente era lamentable. El MNR les dio tierras, pero no les enseñó como usarlas, por lo tanto las propiedades agrícolas que expropiaron en lugar de incrementar su producción, disminuyeron y en muchos casos desaparecieron y los fundos agrícolas se convirtieron en rancheríos de gente que no hacía nada, hasta que después a otros políticos se les ocurrió trasladarlos al oriente, donde llegaron como colonos y ahora inundan los mercados, los centros comerciales que se nutren del contrabando, los servicios auxiliares que requiere toda ciudad, en otras palabras la mano de obra informal, que da beneficios, en algunos casos pingües beneficios, esa gente también se siente identificada con el partido de gobierno, por sus condiciones sociales y étnicas, pero es gente muy prospera que tiene sus ahorros y sus objetivos de progreso, que con el devenir del tiempo y las políticas que aplique este gobierno se verán muy afectados, en términos económicos, y esa gente que erróneamente son llamados originarios rechazaran el socialismo, porque esa gente realmente es capitalista, le encanta el libre mercado y el liberalismo, ellos quieren hacer estudiar a sus hijos y quieren ascender en la escala social y con el socialismo eso les resultará difícil.
El MNR nacionalizó las minas, las mismas que declinaron en su producción y por los reclamos internacionales se tuvo que pactar con los propietarios anteriores, para indemnizarlos incluso considerando lucro cesante, pero esos pactos fueron entre gallos y media noche y difíciles de demostrar, porque se hicieron disfraces muy bien montados, como entregarles la producción de los yacimientos para que ellos beneficien esos minerales en el exterior, pagando precios bajos por la materia prima y haciéndose dueños para los productos adicionales de la fundición y la libre comercialización en los mercados externos. La nacionalización de los hidrocarburos realizada por este gobierno es una imitación burda de la nacionalización de las minas y hasta me animo a decir que no fue nacionalización sino adquisición de sus inversiones a precios razonables y en algunos caso por encima del precio real.
El MNR le otorgó a los originarios el derecho a elegir mediante el voto universal y a participar en las elecciones, pero desde que se les otorgó ese derecho hasta nuestros días, los originarios son utilizados para que los políticos se aprovechen de ese voto, desde la década de los 50 hasta ahora, el voto de los originarios es comprado por los políticos, y digo comprado en sentido estricto de lo que significa “compra – venta”, si no se les paga en efectivo, se les paga en especies, en prebendas, que en la mayoría de los casos no llega a los individuos que votan, sino a sus dirigentes, a la gente que los vende y los usa.
El MNR les dio una reforma educativa, que por falta de recursos, de experiencia y de deseos de hacer bien las cosas, no dio los frutos que pintaban ser prometedores, pero lamentablemente lo que esto ocasionó fue el abandono del campo y la migración a las ciudades con el incremento de pobreza en éstas, el hacinamiento y una serie de taras propias de la migración no programada. Lo único bueno es que se incrementó el mestizaje, ahora hay muchos, muchísimos más cholos y menos indios y éstos cada vez serán menos. La disminución de los auténticos originarios, que permanecieron en el campo, en las minas y en los mercados minoristas, además de los mendigos en las esquinas, están civilizándose en la periferia. en el desprecio, en el marginamiento, en la pobreza.
Este gobierno, que pretende ser socialista, de un socialismo que todavía no se define qué es y tan sólo tienen un nombre “Socialismo Siglo XXI”, lo que harán para tener contenta a esa masa de pobres el 65% será seguir apoyándolos con cosas superfluas, bonos y más bonos, seguro social universal y lo último que vieron copiando a los socialistas argentinos KyK, repartirse la plata de los fondos de pensiones.
Si este gobierno sigue ese camino, lo que hará será comerse los recursos existentes, tangibles y con seguridad que los recursos que podrían ser utilizados permanecerán en la naturaleza, gas, litio, minerales, recursos forestales, agricultura, ganadería. Todo eso por falta de inversión, por falta de capacidad de comercio exterior se quedarán donde están sin dar un beneficio real a los que los necesitamos. De esa manera todos seremos más pobres y los problemas por el marginamiento será mayor y mucho mayor, porque disminuirán los recursos y no se podrán sostener los bonos y la gente ociosa molestará más.
Pienso que el daño que ha hecho este gobierno a Bolivia, es un daño que para revertirlo tendremos que espera mas o menos unos treinta años, con lo cual nuestro retraso como país ya no será de 70 años, ya será de 100 años, los países que progresen como Chile, Perú y Brasil, nos verán como el lugar turístico donde se observan cosas raras, cosas del pasado, simplemente para que nos estudien psicólogos, sociólogos, paleontólogos y arqueólogos, todo lo tendremos en ruinas y cambiaremos nuestra pobreza por dádivas y pena.
Miguel Aramayo
SCZ 17-12-2009
