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El fraude, la mentira

2 Dic

El fraude, la mentira

La impaciencia y la decepción corroen mis pensamientos. Ver como gente inescrupulosa se aprovecha de la buena fe de toda una población. Aprovechándose de su total y absoluta ignorancia, porque por más que aleguen, que los alfabetizaron, (puede ser cierto), pero ¿de qué sirve que les enseñaron a leer?, si lo que les enseñaron son unas cuantas palabras, palabras que lo único que hacen es no darles visión más allá de sus narices y encima robarles la conciencia, porque a ese cerebro tan chiquito encima se lo lavaron, con mentiras, engaños, ilusiones que no podrán cumplirles.

 

Esa gente inescrupulosa, también se burla de la población que cansada de escuchar tanta mentira, tanto dar vueltas sobre lo mismo, ahora tienen su mente ofuscada, cansada y porque no decir en blanco- Aburrida de pensar en lo mismo, ahora quedaron sin ningún interés, ese desanimo, es lo que los inescrupulosos están utilizando en su beneficio, para obtener votos en blanco y nulos, que son votos que los favorecen y que sin embargo significa que son en contra, pero no lo expresan así, porque esa gente no cree en nadie ni en nada, perdió el entusiasmo a consecuencia de tanta mentira, tanta falsedad.

 

Otro grupo de gente confiamos en que no existe tanta maldad entre esa gente inescrupulosa y, que votaremos conforme a lo que dicta no sólo nuestra conciencia, sino nuestra capacidad de análisis, pensando en que no nos engañarán, pero los inescrupulosos se están encargando de eliminarnos del padrón, porque presienten cual será nuestro voto y en reemplazo de lo que votamos los fantasmas elegirán a ellos a los inescrupulosos.

 

Conversando con un amigo argentino, que estuvo de viaje por Europa, intercambiábamos criterios, del por qué de la situación que estamos viviendo en Bolivia, Argentina, oros países de Sudamérica, y del mundo. Analizando la gran influencia que está teniendo el islamismo en todo este desbarajuste y llegamos a una conclusión: “Duele ver lo que nos está pasando, estamos sufriendo de una inconsciencia colectiva, pero no es un problema sólo de Bolivia, o de Sudamérica, es mundial. Todo va en contra de la naturaleza, las leyes aprueban que se cacen entre gente del mismo sexo, lo que no sólo va contra la naturaleza, va contra Dios, contra la sociedad. El calentamiento global, “le importa un pepino” a los grandes, porque a quienes más daña es a los chicos. Se elije de presidente a un ex guerrillero, etc., etc. Se degradan los valores morales, se degrada la política que de por si no es buena, se pierde el concepto de ética, se miente al trochimochi. El mundo está tomando un rumbo que da miedo, quizá tengan razón los mayas con sus profecías, o mejor dicho su calendario.

 

Para pasar es sin sabor y aprovechando que siempre me gustó escuchar y leer a los mayores, no sólo porque “más sabe el diablo por viejo que por diablo”, pero teniendo en cuanta que “la letra entra con sangre” y que “nadie aprende en cabeza ajena” y “no se aprende en cabeza ajena”, me puse repasar refranes, que me dejan analizar lo que nos está pasando en base a lo que les pasó a nuestros antepasados, porque esto que estamos viviendo ya lo viví en el primer gobierno del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), incluso existe un gran parecido entre cómo era “San Román” y como es el actual ministro que ocupa el mismo ministerio que el nombrado. Eso me deja el consuelo, que esa gente se sintió poderosa y que nunca dejarían el gobierno, pero fue su misma gente que los sacó después de cumplir ONCE años consecutivos de gobierno, que es mucho más que lo que durará este.

 

 

Miguel Aramayo

SCZ. 2-12-2009