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Totalmente descompaginado

20 Nov

Totalmente descompaginado

Que interesante es la política y los políticos, ambos son impredecibles, incomprensibles, incoherentes, inconstitucionales, inmorales, ingenuos, incautos (unos más incas que otros, unos con auto y otros sin auto). En época de elecciones se convierten en insoportables, insufribles, insultantes.

 

Lo más interesante de todo esto es que una vez que se completa el proceso eleccionario y el pueblo vota y ellos se elijen, porque unos ganan y los otros comparten, esto no es como en el futbol que unos ganan y otros pierden, los políticos nunca pierden, siempre comparten, distribuyen y pactan. Después de todo ellos manejan eso como una forma de vida, como nosotros manejamos nuestra profesión o nuestro negocio.

 

Estos últimos cuatro años he observado con temor, con asco, con pena, con lastima, lo mal que nos está yendo a los bolivianos en conjunto. He observado un trastocar total y absoluto de todos los valores. He visto como ha crecido el odio en todas las direcciones, he visto como han utilizado el odio que ya existía del occidente al oriente de manera de producir una división que favorezca a los que gobiernan, porque han notado que se les escapaba el mango del sartén, la mamadera del árbol y muy engañosamente han utilizado el racismo, el indigenismo, para confundir a la opinión pública mundial y están a punto de lograr, lo que a Chávez le ha tocado realizar en casi el triple de tiempo. Desde luego que su ayuda y la participación de los expertos y genios cubanos, con el apoyo de las ONG´s, principalmente europeas y concretamente Holandesas han logrado poner en practica lo planeado en el Foro de San Pablo y han generado un plan nacional.

 

Muchas de las cosas que estamos viendo, son cosas planeadas desde que al Sr. Lula se le ocurrió convocar al Foro y no creo que intelectualmente él hubiera tenido la capacidad de elaborar la estrategia y planificación que se ha ido perfeccionando desde ese inicio, al punto que ahora ya avanzaron de tal manera que tienen tomadas la OEA, la ONU, de haber creado otras instituciones como Unasur, ALBA, etc., etc. Y sobre todo haber logrado la coordinación total de la izquierda mundial y principalmente la unión de la izquierda en Latinoamérica.

 

No es necesario ser politólogo, ni periodista, cualquiera que lea las noticias en forma crítica, podrá llegar a las conclusiones a las que he llegado yo, que nunca en mi vida me metí en política, porque ésta siempre me produjo comezón. Si en mis años de vida hubiera visto algún líder, estos se esfuman muy fácilmente, son volátiles y esa condición se ganan con el crecimiento del ego, la borrachera que produce el poder, sobre todo la facilidad de conseguir ingresos extras, que no son volátiles, que son concretos y que compran conciencias con mucha facilidad.

 

En estos últimos días mi decepción por la política se incremento mucho más, porque de nada sirve que seamos querendones de nuestro terruño, que adoremos nuestra patria, que respetemos a nuestros amigos, vecinos y coterráneos, que nos esforcemos por el bienestar de nuestros seres queridos, que pretendamos ser honestos, honrados y trabajadores, no sólo para conseguir un bienestar, sino para dejar un ejemplo de moral a nuestros herederos. Si todo eso bueno que hacemos no es tomado en cuenta por los que nos gobiernan y los que pretenden gobernarnos.

 

Como dice el tango “cambalache” cuyo compositor de música y letra es Enrique Santos Discepolo, el año 1934, que dice: Que el mundo fue y será una porquería ya lo sé… (¡En el quinientos seis y en el dos mil también!). Que siempre ha habido chorros, maquiavelos y estafaos, contentos y amargaos, valores y dublé… Pero que el siglo veinte es un despliegue de maldá insolente, ya no hay quien lo niegue. Vivimos revolcaos en un merengue y en un mismo lodo todos manoseaos… ¡Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor!… ¡Ignorante, sabio o chorro, generoso o estafador! ¡Todo es igual! ¡Nada es mejor! ¡Lo mismo un burro que un gran profesor! No hay aplazaos ni escalafón, los inmorales nos han igualao. Si uno vive en la impostura y otro roba en su ambición, ¡da lo mismo que sea cura, colchonero, rey de bastos, caradura o polizón!… ¡Qué falta de respeto, qué atropello a la razón! ¡Cualquiera es un señor! ¡Cualquiera es un ladrón! Mezclao con Stravinsky va Don Bosco y «La Mignón», Don Chicho y Napoleón, Carnera y San Martín… Igual que en la vidriera irrespetuosa de los cambalaches se ha mezclao la vida, y herida por un sable sin remaches ves llorar la Biblia contra un calefón… ¡Siglo veinte, cambalache problemático y febril!… El que no llora no mama y el que no afana es un gil! ¡Dale nomás! ¡Dale que va! ¡Que allá en el horno nos vamo a encontrar! ¡No pienses más, sentate a un lao, que a nadie importa si naciste honrao! Es lo mismo el que labura noche y día como un buey, que el que vive de los otros, que el que mata, que el que cura o está fuera de la ley…”

 

 

Miguel Aramayo

SCZ. 20-11-2009