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La vestimenta

29 Ago

La vestimenta

Hay un refrán que dice: “El hábito no hace al monje”, para mostrar que la forma de vestir de las personas no es indicativo de lo que es la persona. También hay otro refrán que dice: “Aunque se vista de seda la mona, mona se queda”, esa también es otra forma de expresar que la vestimenta en las personas tienen muy poco que ver con el valor intrínseco de las mismas.

 

Hago esas reflexiones, porque al observar a los participantes de Unasur, los seguidores de Chávez se visten, mejor dicho se disfrazan para esconder su personalidad dentro de ese escudo, que no es más que una muestra de su complejo de inferioridad, esto en el caso de Lugo (imitando el hábito de un sacerdote católico), Morales, con una chaqueta con cuello al estilo militar, que también se parece al de los curas, que siendo aimara (según lo qué el dice), acompaña la chaqueta con una camisa típica del oriente boliviano (La Madia Luna) Chiquitana, Correas con unas camisas súper bordadas, muy parecidas a las de Evo. Para concluir, Cristina, que lo que le gusta es mostrar que puede gastar mucho para vestirse y enjoyarse. En cambio en el caso de Chávez, es diferente, viste trajes muy elegantes, porque él tiene un complejo de superioridad y le gustaría parecerse a Uribe, el cual no necesita de la ropa para mostrar el valor que tiene, como persona y mucho más como presidente.

 

Por mala suerte no pude ver a todos los presidentes en sus participaciones en directo, pero me concreté en tres, Morales, que me impresionó porque ha mejorado notablemente su dicción e incrementó su vocabulario, con lo cual mejoró su oratoria, claro que el tema de su exposición, notoriamente preparado por alguien que quería quedar bien con Chávez.

 

La participación de la Sra. Bachelet, mostró su altura como dignataria de un país tan interesante como Chile, mostró sobre todo el respeto a la democracia en su país Su exposición fue casi el doble de extensa que la de Morales y lo que expuso mostró la coherencia del pensamiento Chileno, pero como “política de estado” de esa nación.

 

Lula como siempre, aparentando ser el más buenito y paciente de todos, aunque ahora se enojó, pero para quedar bien con la audiencia y porque lo sacó de sus casillas alguien, alguien que si participa en un concurso de antipáticos, por pedantes, con exceso de complejo de inferioridad, en el concurso sacaría el primer lugar, o quizá no, porque puede ser que caiga mal al jurado. Ese personaje es el Sr. Correas, que piensa que la humildad es solo para el imperio.

 

El que demostró mucha altura, dominio del tema y una amplia cultura, fue el presidente Uribe, quien dejó orgullosos a todos los que pensamos diferentes a los zurdos y que seguramente ganó muchos puntos en su país, que debe sentirse feliz de este su hijo que defiende sus acciones con demostraciones inequívocas de franqueza. Su exposición y la defensa a las ofensas que le propinaron el grupo de chavistas logró que la conclusiones de la reunión le sean favorables y adversas a sus contrincantes que estaban seguros de hacerlo “pomada”.

 

Alan García, dijo lo que le correspondía como apoyo a Uribe, en cambio Tabaré fue muy medido, como de costumbre, a Lugo no lo pude escuchar y no creo haber perdido mucho. La Sra. Kirchner, trató de apocar a Uribe y se hizo la que comandaba la reunión, aunque es notorio que ella se siente feliz con un micrófono, mejor si son dos, así puede estudiar la pose que más le conviene para mostrar “lo joven y bien vestida que está”.

 

En resumidas cuentas, hasta hubo algunos correteos por la foto y dos presidentes que directamente no salieron en la misma, fue por cuestiones de compromisos, tuvieron que abandonar antes. Me gustaron las conclusiones, aunque tendrán un segundo capítulo, pero lo principal ya fue dicho y lo escuchó el mundo, además que tuvimos la oportunidad de ver todo en directo y distraernos con poses y postura, incluso apreciamos el apetito que tuvieron algunos presidentes, que no sólo se comieron lo de su plato sino que le brincaron al del vecino, como el caso del nuestro que no había tomado desayuno, o la delicadeza de la chilena que cuidó su dieta, lo contario de lo que hizo Chávez.

 

Ahora lo que queda, es esperar que cumplan lo acordado y se acabe el discursito de la bases del imperio y, que ese proyecto comience a mostrar sus frutos a desenmascarar el narcotráfico.

 

Luis Alviña