info@miguelaramayo.com

¡Mamá me está sacando la lengua!

6 Ene

¡Mamá me está sacando la lengua!

Me recuerdo que cuando chico mi hermana algunas veces llama la atención de mi madre diciendo: “!Mamá, mi hermano me está mirando!, ¡mi hermano me saca la lengua!, ¡ay, ay, me está tironeando las trenzas!”. Y mi madre gritaba: “¡deja de jochear a tu hermana…!, ¡salí de ese cuarto…!, ¡cuando llegue tu padre de voy hacer echar guasca!”. Mi hermana algunas veces me decía: “si me pides perdón, si te disculpas, no le digo nada a Papá”.

Que tiempos lindos los de la infancia, de esos recuerdos de inocencia, de esas peleas absurdas con los hermanos y esas reconciliaciones pactadas, o esos canjes, que eran sobornos que uno cobraba o pagaba. Si hasta los chicotazos y el llanto que producían, traen añoranzas de esos bellos años, años que ya no volverán, pero que formaron nuestra forma actual de ser.

Todo eso de la infancia, reflejado y repetido por gente mayor, por gente adulta, por gente que está más cerca de la tercer edad que de la inocente infancia. Suena ridículo, absurdo, incluso da la impresión de ser discusión de viejas, que una le dice a otra “chinche, chinche”. Como lo que dicen los borrachitos vallegrandinos: “no heyde ca… para tu chancho”, o como la pelea de gente muy fina, tan fina que vuelcan la muñeca para ver la hora, porque usan el reloj volcado, con la esfera en la misma dirección de la palma de la mano y las pestañas postizas o con mucho rímel, que hacen que tengan que volcar los parpados cuando ven la hora. Y después de haberla dicho, el otro interlocutor le dice: “gracias cariño”

Algo similar he visto en la televisión y he leído en los periódicos, locales y nacionales, impresos y vía internet y los periodistas se han dedicado a destacar la noticia, repitiéndola, como si este pobre pueble no tuviera cosas más importantes en que pensar. Y los que nos deberían informar están en peleas algo similares, haciendo juicios, porque les dijeron que tenían el “coto chiquito para rebuznar”,  pero que pese a que no emitían esos sonidos que emite el burro, “¡eran burros!” y me da la impresión que algo hay de verdad en ese insulto de gente muy importante y que estimo.

Realmente estamos viviendo momentos muy difíciles, momentos de incultura, momentos de peleas banales, mientras que la economía global se derrumba y no aparece un genio que logre dar una solución. Mientras estamos al borde de una guerra nuclear, porque un chiflado tiene la orden divina de hacer desaparecer Israel. Otro loco que nos tienen como si estuviéramos con incordio y afligidos y dolidos por la incordiera, y todavía sale el loco (que está con cáncer) diciendo: “Son los Norteamericanos que al no querer a los buenos muchachos del ALBA, los están contagiando de cáncer”. Otro más loco, mas chiflado, pero que atrae los medios de comunicación, esta vez internacionales (CNN), un adivino o mago mexicano, que pronostica que todavía falta que respingue el cáncer en otros dos mandatarios latinoamericanos.

Es como dice el tango, “siglo XX cambalache, problemático y febril, el que no llora, no mama y el que no afana es un gil…”(Santos Discepolo).

Miguel Aramayo

SCZ. 6-01-2012 Día de Reyes.