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No todo creo que sea así

6 Nov

No todo creo que sea así

No creo que todo sea por casualidad o por generación espontánea, siempre existe algún actor, algún interprete, inventor, compositor o disertante. Por último es Dios, el creador, el que todo lo puede, el que todo lo hace, el que todo lo sabe, el omnipotente, omnisciente, el que está aquí, en todos los lugares y en cualquier lugar, porque lo invocaron o simplemente porque está, porque Él es omnipresente.

Un grupo de soñadores europeos cansados de ver todo lo bueno y lo bien que funcionaba en Europa, hace un tiempo atrás, (un tiempo que pasó y que tardará mucho en regresar), porque vivían en una burbuja de bienestar (bienestar que ahora está por esfumarse y sólo depende de Grecia). Los muy buenos (en su mayoría de la izquierda internacional, soñadores de cuarta, que vivían de la plata de sus papis, del estado o de engañar sudamericanos incautos, como el que chavemos), pensando en los pobres latinoamericanos, trataron de ver cómo solucionar nuestros problemas de pobreza, de ignorancia, de explotación, de decadencia cultural, de sometimiento al libre mercado y al imperialismo norteamericano. Enviaron a sus genios para estudiarnos y de esa manera crearon ONG´s que nos catequicen, nos salven del demonio de la derecha y nos permitan retornar a nuestros ancestros de hace 500 años atrás, pero como no había referencia escritas de esa historia pasada, nos crearon ritos, en base a lo que quedó de la transmisión oral de costumbres ancestrales, nos crearon anécdotas, porque no había otra forma antropológica de hacernos vibrar con los espíritus del pasado. Hacernos creer en el sexo de las piedras, en que no se requieren libros para aprender, sino en las arrugas de los viejitos, de los viejitos que tienen edades indefinidas, edades que superan los años que puede vivir un ser racional. Nos crearon ritos, trajes, dioses, leyendas y tanta mentira, como les permitió su burla, su ingenio y lo que hicieron en otras partes antes que en Bolivia.

Esta historia, viene de antes, de la época en la que primero conquistaron a Lula y lo hicieron formar el foro de San Pablo, y desde allá comenzaron a apoderarse de instituciones internacionales que después las usarían en su favor, como el caso de la OEA, OMS, OIT (la UNESCO, que ahora apoya al Islam) y así como eso fueron avanzando y conquistaron a un militar que logró entrar al arca, a la caja fuerte, que los hizo crecer y creer que son inmortales, (y ya van tres con cáncer). En todo eso seguro que quien les dio manija, especialmente manija “ideológica”, fue el viejito que al verse que se acababan sus días quiso escribir su epitafio de odio, de rencor y sobre todo de terror (de ése, que en cincuenta años no pudo hacer nada en su isla, ni con la plata de los rusos, ni con la plata de los venezolanos). Ese viejito atrajo al Brasilero para la primer parte de su novela, después consiguieron al militar venezolano (el que pone los quintos), después crearon a un indio, y lo fueron moldeando a su antojo, pero “como natura no da lo que Salamanca no presta”, esa pobre persona que cree que tiene todo el poder, porque así se lo prepararon todo, destruyendo toda la institucionalidad, la vida política (que desde que nacimos a la república, no es más que podredumbre que se renueva, se entremezcla, se pelean, se reconcilian, se asocian, pero siempre para dar el mismo coctel, la misma mezcla de corrupción e ineficiencia).

Han pasado seis años y el famoso cambio anunciado (esperado por muchos con ansiedad, porque realmente lo necesitamos), no ha sucedido, y lo que pasó no fue para bien, sino para mal, porque ahora no existe nada de lo anterior y el cambio en el que estamos, es un caos, es una incertidumbre, pero, mucho peor que todas las que hemos vivido con anterioridad, no tenemos nada de bueno que pueda ser rescatado, no existen líderes, no existe oposición, pero tampoco de ninguno de los lados. Estamos en manos de unos cuantos individuos, que se creen intelectuales, que se creen dueños de la piedra filosofal, pero que lo que más tienen es maldad, odio, complejos, en su mayoría complejos de inferioridad, que además saben que no saben nada y que todo lo que hacen hacer a ese pobre hombre es hacerlo pisar el palito, hacerlo hablar para que distraiga a la opinión pública, porque después, además de su vocero, todos salen a decir que no dijo lo que dijo, que la prensa lo mal interpreta y le pone trampas. Me da la impresión que le están preparando una trampa, para que el corra con todas las culpas y sea el dueño del burro muerto.

El desgaste de este gobierno es notorio, pero lo que me llama la atención es que todos están viendo eso y el que manda, pareciera que no, que la pelea ahora por el camino (TIPNIS), lo está desgastando. Detrás de eso debe haber algo muy grande, algo que valga la pena sacrificar toda popularidad. ¿Será por miedo a lo que viene atrás, o porque lo que se puede ganar es superior a lo que se está perdiendo? El tiempo nos dirá, pero mientras tanto el tiempo pasa y seguimos viviendo en la inseguridad, y cada vez la inseguridad se acrecienta a niveles de terror y no es un fenómeno generalizado de delincuencia en todo el mundo, ¡no…!, el mayor terror, es que quienes nos gobiernan están formando parte de esa delincuencia generalizada, ¿SIN QUERER O INTENCIONALMENTE?

Miguel Aramayo

SCZ. 6-11-2011