¿Y ahora dónde?
Se me vienen a la mente algunos refranes que aprendí de mis abuelas y de mi madre. «El que come y no invita, cría sapos en la barriguita», o un dicho colla «regalillo, quita quita», otro de las abuelas es «el diablo no sabe para quién trabaja».
Con el cambio en la actitud del gobierno, he quedado anonadado, tanta valentía, tanta prepotencia, tanta autosuficiencia, tanta sabiduría, han quedado en la nada, en la absoluta nada, al primer «carajaso» del pueblo, del pueblo que los encumbro y ahora los amenaza con quitarles el poder y ellos prefieren el poder a cualquier medida lógica, prefieren los halagos, prefieren las guirnaldas, los aplausos, los cánticos de sirenas. Sabiendo, porque han expresado saber y han demostrado que tiene el conocimiento de las bases científicas de su medida, pese a eso, han preferido el poder, el elogio proximo, al bienestar futuro. Han derogado el decreto, sin importarles lo científico, han preferido la vulgaridad del elogio, al poder, a cualquier precio.
Esta actitud me da mala espina, me hace pensar que eso también lo tenían medido, ahora han optado el «plan B», que originalmente era el deseado, si el pueblo no hubiera tenido una reacción, como la que tuvo, la medida se quedaba y eso hubiera sido beneficioso, pero lo que se quería era que el pueblo reaccione, con la finalidad de medir sus fuerza, ahora ya saben como reacciona el pueblo y retroceden en su medida, pero la medida que era lógica y científica no era el objetivo, el real objetivo era medir las fuerzas, ahora ya se sabe eso y se debe trabajar, para debilitar esas fuerzas mostradas por el pueblo y en lo sucesivo tener a ese pueblo dominado y hacer con el lo que realmente se quiere y lanzar nuevamente esa medida y aun peores medidas, pero como esas fuerzas ya estarán socavadas, en ese momento los gobernantes dominaran. Algo similar al «Cabildo del millón» y la posterior novelita del guerrillero croata y el golpe cívico.
Después de todo, ellos, los que nos gobiernan harán con nosotros lo que se les antoje, ellos anularan las diligencias y crearan nuevas a su antojo, si el haber retrocedido ahora produce daños económicos grandes, no importa, si después de todo lo que pretenden es deshacer todo, destruir todo, para poder construir su socialismo siglo XXI de la nada, no de las cenizas, de la nada absoluta, para después de cincuenta años salga alguien a disculparse y decir que cometieron errores, que se equivocaron, así como lo que dijo Raul Castro, al pueblo cubano, después de que este esta al borde de la inanición.
El pueblo mostró su fuerza y los hizo temblar y como a ellos no les interesa el bienestar de los bolivianos, sino que su interés es continuar gobernando, porque continuar con el poder los puede hacer mas poderosos, No resistieron a la ira del pueblo, no porque le tengan miedo, sino porque su objetivo era medirla para después usar esa fuerza a su favor y debilitarla, subyugarla, para después utilizarla.
Lo que se nos viene, es un negro panorama, sabemos que el contrabando continuara, que el desgobierno seguirá su rumbo ya trazado por sus ideólogos, ahora tenemos la certeza y esta cualificado y cuantificado, cuanto perderemos en la subvención, sabemos que no podremos invertir, sabemos que no podremos crecer, sabemos que no quedaran cenizas, que podrán dominar la fuerza del pueblo y hacer con este lo que se les antoje.
Miguel Aramayo
SCZ. 1-01-2011
