A.Tenemos un nuevo gobierno
A.Tenemos un nuevo gobierno
El año 2006 viajé a España para visitar a mi hijo, mi nuera y mis nietos, ese fue el pretexto. En realidad, estaba huyendo de la posesión de Evo Morales como presidente, porque desde el principio me imaginé lo que sucedería con nuestro pobre país. Mi hijo me dijo que debíamos confiar, que quizá él en su ignorancia podía hacer cosas mejores que los anteriores.
Mi opinión la escribí en varios artículos con los cuales redacté un libro de más o menos 700 hojas. No lo edité, porque me aconsejaron que no lo haga porque era un peligro para mi tranquilidad, hice caso a la recomendación, incluso los últimos artículos los escribí firmando con un seudónimo y publicándolos desde un página en EE. UU. Pasó el tiempo y todos se dieron cuenta que mi pronostico se estaba cumpliendo. Incluso opine que el gas y los líquidos se agotarán y que YPFB nuevamente sería una entidad pobre y sin capacidad de administrar nuestra riquezas de hidrocarburos.
Cuando me aburrí de opinar sobre temas de política y después de haber concluido el libro al que denomine: «Siento mal olor» seguí opinando, pero para muy pocos amigos y también se convirtió en un libro al que antes de la pandemia lo titule: «De puro metiche». Ahora tengo una colección de más o menos 300 hojas, de las cuales el presente artículo formará parte y con el cual pondré punto final a lo que opinaba del MAS y su capacidad, mejor dicho, su incapacidad de gobernar un país al que destruyeron completamente.
Por suerte en las últimas elecciones salió elegido alguien que logró engañar al MAS, que estaba totalmente dividido y absorber sus votos, para después de la segunda vuelta confirmar su hegemonía y nombrar como presidente al Sr. Rodrigo Paz Pereira. Una vez completado el cómputo y dictaminado quien era el ganador de las elecciones, a los que pensamos diferente al MAS, nos dolió, pero inmediatamente se quitó la careta del engaño y mostró todo lo contrario y el candidato perdedor aceptó la derrota y apoyó su elección prometiendo su apoyo en el congreso, para que pueda tener una buena gestión.
Estamos viviendo un momento de optimismo de fe, porque se acabó completamente la izquierda, porque ellos mismos lo quisieron así y porque ni para eso sirvieron y ahora se sienten engañados y se echan la culpa unos a otros, pero ya sin ninguna posibilidad de ser una oposición firme, incluso con solo dos diputados en el congreso y ni un solo senador.
Creo que con este nuevo gobierno tenemos posibilidades de salir del pozo, aunque nos costará mucho, porque nos dejaron totalmente destruidos, pero con los ánimos altos y la gran esperanza de que podemos. Estoy seguro de que lo lograremos, pese a que existen voces discordantes, de algunos políticos sin valor y algunos periodista que se comportan como si esto se tratara de un partido de futbol y que ya quieren hacerse notar criticando algunas decisiones y observando a algunas autoridades nombradas.
Eso también es natural en los bolivianos, tenemos algunos compatriotas que se parecen mucho a la «gata de doña flora», especialmente los periodistas que se autodenominan «politólogos», que a mi criterio son «inconformistas», que por suerte no tienen mucho arrastre pero que pueden convencer a personas similares a ellos, que por suerte son pocos en este momento.
Todavía no vemos nada de lo que nos prometieron, pero ya cambio hasta la calidad del aire que respiramos y lo mejor de todo es que se nota el optimismo de la ciudadanía, y eso se hizo más fuerte después de ver lo sucedido en la posesión, en la que volvió a hondear nuestra bandera y se hizo visible nuestro escudo junto a la Biblia el Crucifijo y la Constitución, además de los visitantes del exterior que estuvieron presentes y la alegría de que no estén los ausentes. Todo el protocolo.
Miguel Aramayo.
SCZ.11-11-2025
