Así transcurre la vida
Así transcurre la vida
En alguna parte leí «Nacer, crecer, reproducirse, morir«, es el ciclo biológico, es la secuencia ordenada de lo que determina la naturaleza de todos los seres vivientes, a mi entender, no solo del reino animal, creo que también del reino vegetal. En el reino vegetal algo diferente, pero una flor primero es botón (nace), después flor (crece) la flor se convierte en fruto (se reproduce) y se extingue, pero la planta sigue dando flores, las flores frutos y así hasta que muere la planta, si es perenne, pero si es estacional solo dura una estación.
Nacemos y nuestra existencia depende enteramente de nuestra madre, sin ella moriríamos después de nacer. Dependemos de nuestros progenitores, durante toda la infancia, hasta que podemos valernos por nosotros mismos, quizá antes de la adolescencia. En la juventud ya estamos capacitados para subsistir y poder crecer, hasta que instintivamente buscamos pareja para reproducirnos, después de lo cual continuamos la vida, pero cada vez en decadencia para alcanzar la adultez, luego comienza el envejecimiento que concluye con la defunción. Luego dejamos luto y pena que, al principio es mucha, pero va decayendo hasta que llegamos al olvido; a no ser que trascendamos como héroes o famosos, para pasar a la historia.
Al principio eres bebe, luego niño hasta que concluyes la educación primaria. En esta etapa dependes de los demás —padres o tutores— para tu alimentación y mantenimiento en general. Dejas de ser niño, incluso en términos médicos —ya no te atenderá un pediatra— Pasas a ser un adolescente y si no tienes suerte ya te debes mantener solo, pero como naciste en una familia debes seguir estudiando la secundaria y dependiendo de alguien en tu sustento material. Terminas la secundaria y te conviertes en joven, si de quienes dependes tiene como mantenerte entras a la universidad o aprendes algún oficio, pero ya todo lo que hacemos nos retribuye, es nuestra responsabilidad, pero tenemos la satisfacción y otorgamos satisfacción a quienes nos ayudaron, el momento que nos graduamos.
Pasamos a depender de nosotros mismos y desde ese momento comenzamos a forjar nuestro futuro, al principio si tenemos suerte podemos dedicarnos a la joda, hasta que nos enamoramos y formamos pareja, a partir de ese momento sentamos cabeza.
Todo lo descrito hasta aquí es lo que dicen los libros y es parte del versito «Nacer, crecer, reproducirse…«, pero todavía no mueres, falta mucho para eso. Algunos humanos tienen otro tipo de recorrido, algunos desde niños no tienen el apoyo y deben trabajar para subsistir y no pueden estudiar, eso debe ser muy difícil, pero es algo muy común. Otros son abandonados después de la niñez y también debe lucharla solos y no pueden estudiar y profesionalizarse, eso también es muy común y lo vemos constantemente. Algunos al comenzar la juventud deben mantenerse y pagarse la universidad.
Este relato es para llegar a describir que después de nacer dependes de la suerte, si llegas a unos progenitores responsables, que no solo te mantengan económicamente, sino que te transmitan valores morales y espirituales, pero el destino puede cambiar y con eso cambiar la situación del individuo y este debe acomodarse a la situación que le presenta la vida.
Uno debe dar gracias a Dios, sea la posición en la que se encuentre, y bajo todas las circunstancias, somos individuales y como tales debemos forjar nuestro futuro, de esa manera podemos apreciar la vida y la sociedad y debemos poner de nuestra parte para lograr lo que nos propongamos, pero es necesaria en cualquier etapa tener objetivos y caminar para lograrlos, de esa manera no solo veremos el valor que tiene la plata, también es importante apreciar, la amistad, el cariño, el amor y no dejarse vencer por las adversidades, pensando que somos hijos de Dios, para que Él nos quiera debemos respetarlo.
Miguel Aramayo
SCZ.10-03-2026.
