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Articulos

27 Dic

Los libros sagrados

Entiendo y respeto lo que dice la Torá, que según mi entender es el libro más antiguo de las religiones monoteístas o denominadas abrahámicas. Como se sabe, conformadas principalmente por el cristianismo, judaísmo e islam, pero que además contiene algunas otras creencias de menor importancia, no por su contenido sino por el número de sus creyentes o participantes.

 

He tenido oportunidad de leer la Biblia, lo que corresponde al antiguo como al nuevo testamento y constantemente repaso algunas páginas con la finalidad de culturizarme y satisfacer mi afán religioso. También he leído muchos pasajes de la Torá, del Talmud y de Cábalas, me he preocupado de leer el Corán y varios comentarios religiosos de todos los libros nombrados, sobre todo, con un afán científico de carácter histórico.

 

Los hombres hemos sido creados por Dios, el Dios de todas las religiones, no sólo de la religión de los monoteístas, incluso el mismo Dios de los ateos, que dicen no creer en Dios, pero que no tienen una forma convincente de eliminar su existencia. Ese Dios que nos creó y según dicen nos dio la facultad de tener libre albedrio.

 

Haciendo uso de ese libre albedrio, me permito analizar algunos aspectos en base a comprobaciones científicas y me doy cuenta que el universo tiene una antigüedad imposible de determinar en forma contundente. Por estudios de arqueología, corroborados por pruebas de “carbono 14”, además de otros estudios, como la geología, la paleontología, la sísmica y la astronomía y de otras muchas ciencias, las mismas que de alguna manera encuentran hechos que la antigüedad del hombre es mayor que lo que expresa el génesis de la Torá. No quiero desmerecer esos escritos, porque también la ciencia demuestra fehacientemente que mucho de lo que está escrito en ese libro principalmente, se puede comprobar científicamente, incluso hace poco, un estudio demostró la existencia del lugar donde Jesús se presentó físicamente, después de su defunción en la cruz, mostrando el misterio de la resurrección.

 

Como los libros a los que me refiero fueron escritos por hombre, existe la posibilidad que tengan algunos errores y distorsiones, lo cual no les quita ningún mérito, porque fueron escritos de buena fe y que constantemente tienen la revisión y el aporte de hallazgos científicos que corroboran su valides y autenticidad.

 

Con respecto al libre albedrío, tengo serias dudas, por cuanto los seres vivos disponemos de un sistema límbico, el mismo que regula nuestras reacciones en forma automática y de manera instantánea, lo cual es parte de la naturaleza y en los humanos con un mayor desarrollo, incluso a mi entender una parte de nuestro cerebro alberga el alma, la parte espiritual, que según los libros sagrados corresponde al soplo que nos prodigo el Altísimo para diferenciarnos del saldo de los animales de su creación.

 

Algo de lo que debemos enorgullecernos los humanos, es del hecho de que podemos dejar por escrito nuestro transitar por la tierra. La mente humana es frágil, pese a tener una gran capacidad de almacenamiento, pero lo que produce una generación puede quedar enterrado en generaciones futuras, por la escritura y la gente que se dedica a plasmar en letras los hechos. De esa manera se construye la historia y desde el advenimiento de Internet, la capacidad humana de almacenar y compartir información se ha desbordado y ahora gracias a las redes neuronales, el aprendizaje profundo y el desarrollo de la inteligencia artificial. Las bibliotecas físicas no serán un recuerdo, pero si se convertirán en reliquias para adornar los espacios físicos, porque la nube ha superado cualquier espacio físico de almacenamiento de información y conocimientos.

 

Miguel Aramayo

SCZ.05-09-2019

 

3 Sep

Conversación

Algunas veces, una simple conversación entre personas que quieren expresar sus sentimientos, se convierte en una composición poética, que exterioriza temas con gran contenido, como es el caso de lo que se transcribe a continuación:

 

– No puedo dormir. No puedo dejar de pensar que tía Sarita ya no respira, que sus ojos están cerrados para siempre. Que ya no podré escuchar su voz ni sentir su cariño sincero cuando venía a visitar a mamá a Cochabamba. No puedo dejar de pensar que, en este momento, su cuerpo, antes tan lleno de vida, ahora está quieto y silencioso, dentro del féretro. No puedo dejar de pensar que ahora camina por senderos desconocidos, de los que jamás va a regresar. No puedo dormir esta noche de 22 de julio de 2019.

 

–Que lindas y sentidas palabras, que expresan su sentimiento y es cómo pensamos todos los que nos beneficiamos y aprovechamos su cariño, su abnegación, su amistad y su amor incondicional. Gracias querida Teresa. Algún día nos tocará caminar por el mismo sendero para juntarnos con ella por la eternidad. Cariños.

 

–Querido Miguelito: Saludarte y decirte que estamos con todos ustedes de corazón y sentimientos en este día.

 

–Gracias querida Teresa. Es muy grande el vacío que dejó en nuestros corazones. Por suerte con la ayuda de Dios y el tiempo nos vamos acostumbrando. Agradecemos tus palabras. Cariños

 

–Dios y su tiempo eterno; nosotros y nuestro tiempo pasajero son los dos remedios para sobrellevar el vacío que deja un ser muy querido. Son Dios y el Tiempo; Dios que siempre está con nosotros, que nos ama y ha amado desde siempre y nuestro tiempo que acumula los días y las noches para nuestro bienestar y para la aceptación de la voluntad divina.  Que la Luz sea en vuestras mentes y la Paz en vuestros corazones, queridos Marynelda y Miguel. Cariños.

 

–El tiempo es el antídoto contra el dolor por una pérdida irreparable, pero queda la nostalgia, que hace que retornen a nuestra mente recuerdos que nos impulsan a seguir adelante, pese a extrañar a esos seres queridos que tanto nos apoyaron con su cariño, su abnegación y su ejemplo. Gracias Teresa por sus lindas palabras de consuelo. Esto lo expreso por mí y por Chica, que agradecemos profundamente las muestras de cariño.

 

Este intercambio de palabras, deja traslucir el sentir de dos personas, por la partida de un ser querido, al cual se lo tendrá en mente por mucho tiempo. Y me animo a decir; que será un recuerdo, hasta que se produzca el rencuentro entre ellos en la eternidad.

 

Miguel Aramayo

SCZ.01-08-2019 Excepto el primero y el último párrafo, lo demás es la transcripción de mensajes compartidos entre Teresa y Miguel.

 

3 Sep

Este es mi sentir

La vida está llena de momentos. Momentos tristes, momentos alegres, momentos de reflexión y de diversión.

 

Es así como transcurrió mi vida y en todos esos momentos me acompañaron dos personas. Que me quisieron en forma incondicional. Una en la distancia, pero muy ligada a mí. La otra junto a mí, ambas apoyándome en todo momento y con ecuanimidad e inmenso cariño.

 

Mi madre que está en la eternidad y mi suegra, que fue mi segunda madre. Ahora las dos están juntos y tengo la seguridad que mientras yo esté aquí, estaré protegido por las dos. Las dos, que me brindaron un amor incondicional. A quienes quiero, sobre todo, porque se lo merecen.

 

Ahora que las dos está cerca de Dios, sé que estarán conmigo, porque además de estar allá, las dos juntas estarán en mi corazón.

 

Miguel Aramayo

SCZ. 23-07-2019

 

 

3 Sep

El todo poderoso

Qué impotencia, qué tristeza, cuando uno como humano no puede hacer nada más por los demás y lo único que queda es rezar y pedir a Dios su ayuda. Es una sensación que me deja decaído, triste y con él animo por los suelos. Esta es la tercera vez en mi vida que me atormenta una situación similar. No puedo alejar de mi mente el deseo de hacer algo más, algo que pueda hacerme sentir útil.

 

Dios es la respuesta para aplacar ese sentimiento de impotencia y la forma de lograr esa comunicación, es meditando y elevando oraciones a Dios, directamente a él o por intermedio de la Virgen María o de alguno elegido del Altísimo, como el caso de Juan Pablo II u otros seres que compartieron esta tierra y que gozan de la eternidad.

 

Pensando en mi inutilidad y aprovechando de que al final de la tarde se vería un eclipse lunar. Me quedé mirando el cielo, porque además era una forma de concentrarme y dirigirme a Dios, suponiendo que podría tener un contacto más directo. Mientras rezaba mirando la luna, observaba la perfección del universo y, comprendía que pese a toda la vida es linda, incluso hasta la misma muerte, porque ella nos acerca definitivamente a Dios.

 

De esa manera terminé mi día y creo que mi contacto con el Señor fue más directo, estoy seguro que aceptó mis oraciones, pidiéndole que haga por mi lo que yo no puedo hacer por los seres que quiero y que necesitan de Él.

 

Complete mi día haciendo algo por los demás, aunque solo fuera rezar por ellos.

 

Miguel Aramayo

SCZ.16-07-2019 Se festeja Nuestra Señora del Carmen, patrona de Bolivia y que coincide con el festejo de La Paz.

 

3 Sep

Amor, mucho amor

De solo pensar en el amor, mi sangre burbujea, mis ojos se nublan de un azul transparente, que sólo me permite ver lo bueno que ofrece el horizonte en lontananza. Mi tacto se convierte en algo tan sensible, que me animo a decir que con la punta de los dedos puedo percibir el aire que me rodea y desde la lejanía cualquier calor afecta la sutileza de la dermis que rodea mi cuerpo, incluso las partes que están cubiertas por la ropa. Mis oídos se inundan de sonidos de instrumentos que interpretan cuatro instrumentos, como lo que son las composiciones de Schubert. Mis papilas gustativas y mis glándulas salivales se convierten en detectores de sabores increíbles de poder describir, sabores tan sublimes que pienso que son preparados por diosas del Olimpo, diosas como Afrodita, colabora por Eros y Cupido. Los aromas que percibe mi olfato, me elevan a niveles superiores de la creación y puedo decir que son perfumes que difícilmente fueron creados por algún hombre, pero tengo la seguridad que en su elaboración participaron todas las Musas, porque logran que mi espíritu ascienda muy alto e incluso podría decir que mi cuerpo trasciende al infinito.

 

Cuando leo temas en los que se menciona el amor, pongo especial énfasis en la lectura, para poder captar lo que otras personas puedan expresar sobre ese sentimiento, sentimiento que nos acerca a las alturas, donde permanecen los personajes que son artífices de la creación. Trato de captar lo que piensan otras personas que dedican su escritura a temas diversos, pero que cuando hablan del amor, lo hacen de tal manera que algo obtengo para almacenar en mi biblioteca mental y casi siempre lo que encuentro son conceptos nuevos que acrecientas mis conocimientos sobre ese tema y me hacen que mi intelecto confirme, confirme que no hay nada más grandioso que el amor.

 

Cuando pienso en el significado de esa palabra de cuatro letras, ¡amor…!, soy incapaz de poder definir en pocas palabras su significado, su profundidad y su altura, su volumen y su peso, pero no creo que se pueda expresar de otra manera, porque no existe letras de nuestro alfabeto o de cualquier otro, expresiones escritas que puedan sintetizar de forma objetiva su significado y su contenido, ni siquiera los jeroglíficos de otros idiomas de gente más simple, que con seguridad sentían al amor de la misma manera que lo sentimos nosotros, porque creo que es un bien, un beneficio otorgado por Dios a todos los seres, no sólo a los humanos, porque también existen animales que pueden expresarnos y transmitirnos ese sublime sentimiento. 

 

La mejor forma de expresar el amor, no es con palabras pronunciadas o letras escrita, la forma correcta de exteriorizarlo puede ser por una sonrisa, un mimo, una caricia.

 

Miguel Aramayo

SCZ.14-07-2019 Hoy se conmemora La revolución francesa. La toma de la Bastilla.

 

3 Sep

Mi rinconcito

Cuando niño tenía un rinconcito en mi dormitorio, donde soñaba organizando lo que sería mi futuro. Ahora rememoró esos tiempos y recuerdo que desde ese rinconcito programé mi vida con meticulosidad y puedo decir con relativa certeza que lo que soy y lo que hice para lograrlo, son una calca de esos ensueños.

 

En la casa de mis abuelos paternos poseía un rinconcito en el jardín, donde meditaba y me aproximaba a Dios y donde también desafiaba al diablo y me imponía eliminar el miedo a la oscuridad y a los malos espíritus, pero nunca se me aparecieron ni los malos ni los buenos. Y sólo tuve la compañía de mi amigo imaginario “El Ser Chiquito”, que ése nunca me falló hasta el día de hoy. Siempre está conmigo cuando lo necesito para pedirle consejos o contarle mis problemas; con sus recomendaciones disperso todo lo malo y atraigo todo lo buenos que me da vueltas en la cabeza.

 

En mi trabajo también tengo un rinconcito donde cumplo mis obligaciones laborales. Rinconcito en el que tengo todo lo que necesito para desempeñar adecuadamente mis labores y los compromisos empresariales, rinconcito donde me nacieron todas las ideas para desarrollarme profesionalmente, pero que también en algún momento me sirvió para pensar en mis temas personales, pero siempre en relación de lo que son mis obligaciones laborales, sociales y muchas veces familiares.

 

En este momento estoy en mi rinconcito favorito, en el rinconcito que poseo mi casa. Es el lugar donde desahogo en letras lo que se acumula en mi cerebro, es el rinconcito desde donde imagino viajes por todo el mundo, viajes que realizo solo o acompañado, con lo cual creo ficciones románticas y algunas veces subidas de tono. También es el rinconcito donde doy rienda suelta a mis sentimientos y como soy un el receptor de todas esas historias, algunas veces las comunico a Chiquito y con él vemos la trama de lo que voy a escribir,

 

En este momento mi mente divaga en ese rinconcito, donde además de todas las comodidades para explotar mi mente, mi intelecto, tengo un equipo de musica que me permite apreciar la belleza del arte y dependiendo de mi estado de ánimo puedo escuchar a Mozart, que es mi preferido, pero también puedo seleccionar boleros, tangos, musica brasilera o musica del caribe. Con todo eso, el rinconcito de mi casa se convierte el lugar propicio donde puedo explotar mi soledad, donde puedo soñar, donde puedo crear ficción y recordar la realidad, para mimetizarla con mis sueños y mis ensueños.

 

En ese rinconcito también tengo mi biblioteca y desde ese rinconcito puedo mostrar la gran cantidad de lectura fácil que he absorbido en estos últimos años, sin mencionar la cantidad de años, ni la cantidad de libros. Ese rinconcito me permite leer y al mismo tiempo de estar solitario puedo soñar y estar acompañado de mis tesoros emocionales, los que todavía permanecen en esto que algunos llaman “valle de lágrimas” y que para mí no es más que la antesala de lo que será nuestra morada definitiva, para la cual debemos prepararnos en forma permanente. En ese mismo rinconcito me visitan los seres queridos que nos antecedieron, parientes y amigos y vuelven a mi mente bellos momentos.

 

Miguel Aramayo

SCZ.01-09-2019 

 

3 Sep

No me creerán este relato

Estuve conversando con la persona que por algún tiempo estuvo “Trabajando en temas religiosos”, y conocía muchos lugares en Roma y el Vaticano, además de tener acceso al palacio de Castel Gandolfo sin que nadie se entere de sus visitas. Castel Gandolfo, a 24 kilómetros de Roma por Via Apia Nuova; es el lugar donde se encuentra recluido el papa Benedicto XVI. Y lo que me contó Miki, lo relato a continuación:

 

–Hola Miki, sé que usted estuvo viviendo y haciendo un trabajo en Roma y que trabajó con Karol Wojtyla y seguramente lo conoció al papa Benedicto XVI (Joseph Aloisius Ratzinger), que ahora está muy viejito, fue quien sucedió a Juan Pablo II y que en 2013 renunció y desde ese entonces vive en ese castillo, convertido en papa emérito.

 

–Efectivamente –respondió Miki– Los conocí a ambos, con el primero trabajé antes de que fuera papa y al segundo lo conocí y muchas veces lo saludé cuando era cardenal, porque el también participo del “Concilio Ecuménico II”. Más de una vez nos tocó estar próximos y siempre lo saludé con mucho respeto, porque era un hombre que impresionaba por su sencillez, pese a su intelectualidad, incluso habla 10 idiomas. –Hace muy poco, en uno de mis viajes a Europa fui a visitarlo, pero de una manera muy particular, no le pedí permiso a nadie y nadie se enteró de mi visita. Ahora lo hago participe de esa hazaña, porque lo que charlamos fue muy interesante:

 

–Buenas tardes papa Benedicto, lo vengo a saludar sin que nadie me hubiera autorizado, ese fue el saludo de Miki, Mientras el papa emérito estaba en su estudio tocando el piano, porque es un gran pianista y seguidor de Mozart.

 

–Hola muchacho, aunque ya no sos el muchacho que conocí cuando estabas de seminarista, pero has cambiado muy poco de fisonomía, lo que si ahora tu cabello es blanco. –que haces por aquí y sin una autorización.

 

–Vengo solamente a saludarlo, porque guardo muy bellos recuerdos de cuando transitaba por estos parajes y uno no se olvida de los amigos, que se convierten en personas muy importantes. –Me alegro de verlo y notar que pese a los años (92) muestra un aspecto saludable.

 

–Los años se muestran en el físico de las personas, respondió el papa emérito. –Pero no existe una correlación entre lo que muestra el físico con lo que conserva la mente. Según mi intelecto, cuando paso junto a un espejo o algún objeto refleja mi físico, me pongo a pensar cuando estaba en el ejército hitleriano y teníamos que trabajar sin descanso para protegernos de quienes nos atacaban, hasta que deserté del ejército alemán, para después caer prisionero de los atacantes aliados.

 

–El tiempo pasa inexorablemente y con ese transitar va agotando el cuerpo hasta que llegue el momento de extinguirlo, pero en ese transcurso la que sufre y nos atormenta es la inteligencia, porque nos damos cuenta del deterioro físico, que si nos dejamos también puede arrastrar el deterioro intelectual, por eso procuro leer, tocar piano y de vez en cuando practicar mis idiomas hablando con alguien.

 

–Me alegro que hubieras tenido la picardía de escabullirte para saludarme, me has dado un poco de juventud al recordar los tiempos del concilio cuando trabajabas con Karol y nos veíamos en los pasillos de la curia, donde yo también tenía una oficina. 

 

–Te bendigo y ahora te recomiendo que vuelvas por donde viniste, para que no tengas problemas, te deseo lo mejor y espero verte en alguna otra oportunidad, aunque me tienen extremadamente vigilado.

 

Miguel Aramayo

SCZ.16-08-2019

 

3 Sep

Despedida a Fabiana

Siempre tuve un alto sentido de familia. Puedo asegurar que ese concepto lo comencé a armar a mis seis años y cuando nacieron mis hijos dediqué mi vida a ellos. Después nacieron mis nietos y dediqué mi amor a ellos.

 

Ahora que mis nietos ya son mayores, analizo cómo está estructurado mi amor y pienso que mi corazón es como una casa, casa donde cada uno de mis seres queridos tiene su cuarto y cada uno lo decora a su manera. Por lo tanto, no es que uno quiera más o menos a uno de los seres acreedores de mi cariño. Los quiero igual a todos y sólo los diferencio de acuerdo a la decoración que cada uno armó en mi corazón.

 

La “Hormiguita Colorada” tiene una decoración diferente en el espacio que tiene en mi corazón y ahora que se aleja de mí para formarse en la vida, me deja un vació que lo llena el orgullo que siento por ella y deseo que cumpla sus anhelos y logre sus metas.

 

Hubiera querido que éstas palabras tengan una melodía, melodía que exprese mis sentimientos, pero sólo puedo decir: Fabiana te quiero mucho y espero que la vida te dé lo que te mereces, que lleves en tu corazón el amor que tengo por vos y para vos, que el mismo lo multipliques para repartir entre tus seres queridos.

 

Que Dios siempre te acompañe y proteja.

 

Un beso de tu abuelo.

 

Miguel Aramayo

SCZ.09-07-2019

 

 

3 Sep

Mis duendes

Desperté de un sueño extraordinariamente lindo, tan lindo que no existen o por lo menos no conozco palabras que puedan describirlo y aún con las nubes que me rodeaban, encaminé mis pasos a la ducha, para espabilarme totalmente. Al salir de ese baño reconfortante y abrir las cortinas, me encontré con cielo de azul turquesa, tan intenso que aparentaba seguir siendo el cielo de mis sueños.

 

Me encontraba en un bosque de pinos, seguramente el sueño fue en Escocia o en Irlanda. El cielo tenía la misma tonalidad del cielo con el que desperté, pero la topografía del lugar era diferente, se notaban montañas y en lontananza el sonido de las olas golpeando los acantilados, con un frenesí y una cadencia que lo que parecía un eco, era el sonido rítmico de un mar, de un mar que no estaba nada lejano.

 

Al adentrarme en el bosque, la luz del sol que se encontraba algo más elevada del horizonte, se fue haciendo más tenue, hasta dar la impresión que estaba transitando un amanecer muy reciente. Esto por la espesura del bosque y la distancia que había transitado de naciente a poniente. Sin darme cuenta me encontré con un grupo de personas y pensé que era un grupo de druidas que estaban en sus oraciones. No era lo que yo me imagina, era un grupo de duendes que por su tamaño y la postura que tenían daba la impresión de que eran personas sentadas, pero eran ellos que estaban parados y a una cierta distancia para no incomodarse unos a otros con sus sombreros. Todos tenían una capa, porque a esa hora y en lo profundo del bosque la temperatura era más fresca que lo que sentí al ingresar.

 

No sentí ningún temor y a ellos también les sucedió lo mismo, no causé ninguna sorpresa, todos estaban mirándome, como si me estuvieran esperando, y mi llegada era tardía para iniciar la sesión. Me rodearon en un círculo y quedé al centro de ellos. Todos estaban vestidos de la misma manera, pero su fisonomía era distinta, aunque todos sonreían y mostraban unos ojos vivaces y daban la impresión de ser seres animados y cordiales. Saludé con una inclinación de cabeza a medida que giraba mi cuerpo para abarcar todo el rededor. Recibí la misma inclinación de cabeza y la respuesta a mi saludo en cada uno de esos geniecillos que, si no me recuerdo, eran unos seis, cada uno en el vértice de lo que sería una estrella de David.

 

El que aparentaba ser el líder, no sólo porque era sin lugar a dudas, el de mayor edad, sino porque su aspecto de seriedad le otorgaba un mayor rango, el tomó la palabra y me dijo: Somos seis duendes que de alguna manera hemos seguido tu recorrido por la vida, desde que eras muy pequeño, nosotros junto a tu Ángel guardián te hemos acompañado, cada uno en forma directa por intermedio de Chiquito te hemos dado, más que consejos, ¡recomendaciones!, para que las puedas usar en transcurrir de tu vida.

 

Una vocecita altisonante, que emanaba de la boca de uno de los duendes con mayor aspecto cordial, pidió la palabra y dijo: Yo era el que te enseñaba hacer promesas, las cuales muy pocas veces cumpliste, incluso unas tres o cuatro de esas promesas las repetías con mucha frecuencia y con la misma intensidad fallabas y la dejabas incumplidas, hasta hace muy poquito te escuche repetir una de esas promesas, con tal convicción que hasta vos mismo te la creíste, ¡pero yo no…! Me quedé perplejo y avergonzado por lo que decía ese duende y con voz tenue le respondí: Duende tienes razón, puse el máximo empeño en cumplir mis promesas, pero mi naturaleza es débil y por eso fallé, pero con el pasar de los años he ido tomando nota de esas cuatro promesas y te aseguro que tres de ellas ya las cumplí, la cuarta sigo fallando y es la última promesa que hice, Pondré todo mi empeño en cumplirla y espero que, con tú ayuda y la ayuda de todos ustedes, tenga la fortaleza de lograrlo. Creo que la cumpliré.

 

Miguel Aramayo

SCZ.04-08-2019 Cumpleaños de mi nieta Lucia.

 

3 Sep

El duelo

Recordando a un personaje muy ligado a las historias del príncipe Hamlet, esa gran obra inglesa, donde se relatan tantas muertes y donde uno de los protagonistas que es asesinado y posteriormente se presenta como un espíritu. Recordando a ese personaje pretendo opinar y dar mi versión del original. Alguien me dijo: “Soy una persona destrozada y solo te pido no añadir más sufrimiento al que ya tengo, al que me impide pensar, respirar, caminar, vivir. Soy una persona y solo pido ser tratado con empatía. Solo pido que entiendan mis emociones. Solo pido lo lógico, lo normal, lo simple, lo natural. Solo pido ser escuchado, comprendido, apoyado, informado. Solo pido que seas una persona preparada para comprenderme y ayudarme a manejar mi duelo. Solo te pido no añadir tu violencia a mi dolor.

 

Te pido que entiendas que no hay un manual que puedes consultar y seguir paso a paso en caso de duelos. Que entiendas que yo y que todos necesitamos ser tratados de diferentes maneras según nuestra situación física pero especialmente emocional. Te pido que me mires a los ojos, que veas en ellos mi desesperación, que la comprendas, que la respetes y que me ayudes, como el compañero bondadoso que eres, a aceptar lo inaceptable: la pérdida de mi madre.

 

Necesito simplemente que me trates como una persona, no que me ayudes (¿sería pedir demasiado?) pero por lo menos que no me acabes de destrozar con tu violencia.

 

Después de escuchar ese pedido me puse a pensar: Cuanto más conozco, estudio y, sobre todo, experimento, reafirmo lo que pienso: necesitamos aprender a respetar los duelos, tanto en tiempo como en modo, de absolutamente todos, el nuestro inclusive. En pocas palabras, es nuestro duelo y dolor y los demás “deben” tolerar nuestro proceso. Y si no son capaces de hacerlo y de brindar ese “acompañamiento amoroso” que necesitamos es mejor que se alejen.

 

La muerte de quién sea, cercano o no, siempre nos moverá el alma, nos impresionará. Enterarnos de que alguien muere nos hace dar un parón en la vida y reflexionar sobre la fragilidad de esta. Pero que se nos muera alguien querido por nuestro corazón es simplemente terrible. Esa misma pérdida nos hace entrar como en un estado de “shock” o conmoción y muchas veces haremos y diremos cosas que en nuestros 5 sentidos no.

 

Hay que entender a la persona que vive un duelo, que no es totalmente dueña de su voluntad. Su alma está como sin vida -desanimada-. Es por eso por lo que el simple “acompañamiento amoroso” del que tanto hablo es tan importante. Uno en el cual solo exista el amor, el compromiso, el tiempo dedicado, la lealtad, la escucha -menos boca y más oído-, empatía y donde el juicio, la crítica, murmuración, censura, detracción o reproche no tengan cabida. Menos crítica y más caridad.

 

La muerte de un ser querido, de alguien cercano a nuestro corazón nos va a afectar a sus allegados, sí, pero de manera distinta a cada uno. Eso dependerá del tipo de relación y del grado de acercamiento y convivencia que tuvimos con la persona y de la historia de amor -a veces de desamor- que compartimos.

 

De verdad, sobre todo entre los miembros de una familia que hayan perdido a un ser querido, es de suma importancia que cada uno reconozca y valide el dolor y el sufrimiento de los otros. Aunque sean de la misma sangre cada uno vivirá su duelo de acuerdo con sus capacidades, a como esté su vida interior, a su cercanía con Dios, a su estado emocional -equilibrado o no- y a muchos otros factores más.

 

Cuando perdemos a un ser querido lo que más queremos, muchas veces de manera inconsciente, es que su recuerdo permanezca eternamente y que nadie lo olvide.

 

Todo dolor es en primera persona. Nadie va a sentir lo que yo siento. Tampoco debo pretender que los demás entiendan mi sufrir, mucho menos exigir que actúen de tal o cual manera conmigo. Lo que si podemos pedir cuando ya estemos listos es un acompañamiento amoroso mientras transitamos el dolor.

 

Miguel Aramayo.

SCZ.06-08-2019 Extractado de un montón de cosas que leí.

 

3 Sep

El duelo

Recordando a un personaje muy ligado a las historias del príncipe Hamlet, esa gran obra inglesa, donde se relatan tantas muertes y donde uno de los protagonistas que es asesinado y posteriormente se presenta como un espíritu. Recordando a ese personaje pretendo opinar y dar mi versión del original. Alguien me dijo: “Soy una persona destrozada y solo te pido no añadir más sufrimiento al que ya tengo, al que me impide pensar, respirar, caminar, vivir. Soy una persona y solo pido ser tratado con empatía. Solo pido que entiendan mis emociones. Solo pido lo lógico, lo normal, lo simple, lo natural. Solo pido ser escuchado, comprendido, apoyado, informado. Solo pido que seas una persona preparada para comprenderme y ayudarme a manejar mi duelo. Solo te pido no añadir tu violencia a mi dolor.

 

Te pido que entiendas que no hay un manual que puedes consultar y seguir paso a paso en caso de duelos. Que entiendas que yo y que todos necesitamos ser tratados de diferentes maneras según nuestra situación física pero especialmente emocional. Te pido que me mires a los ojos, que veas en ellos mi desesperación, que la comprendas, que la respetes y que me ayudes, como el compañero bondadoso que eres, a aceptar lo inaceptable: la pérdida de mi madre.

 

Necesito simplemente que me trates como una persona, no que me ayudes (¿sería pedir demasiado?) pero por lo menos que no me acabes de destrozar con tu violencia.

 

Después de escuchar ese pedido me puse a pensar: Cuanto más conozco, estudio y, sobre todo, experimento, reafirmo lo que pienso: necesitamos aprender a respetar los duelos, tanto en tiempo como en modo, de absolutamente todos, el nuestro inclusive. En pocas palabras, es nuestro duelo y dolor y los demás “deben” tolerar nuestro proceso. Y si no son capaces de hacerlo y de brindar ese “acompañamiento amoroso” que necesitamos es mejor que se alejen.

 

La muerte de quién sea, cercano o no, siempre nos moverá el alma, nos impresionará. Enterarnos de que alguien muere nos hace dar un parón en la vida y reflexionar sobre la fragilidad de esta. Pero que se nos muera alguien querido por nuestro corazón es simplemente terrible. Esa misma pérdida nos hace entrar como en un estado de “shock” o conmoción y muchas veces haremos y diremos cosas que en nuestros 5 sentidos no.

 

Hay que entender a la persona que vive un duelo, que no es totalmente dueña de su voluntad. Su alma está como sin vida -desanimada-. Es por eso por lo que el simple “acompañamiento amoroso” del que tanto hablo es tan importante. Uno en el cual solo exista el amor, el compromiso, el tiempo dedicado, la lealtad, la escucha -menos boca y más oído-, empatía y donde el juicio, la crítica, murmuración, censura, detracción o reproche no tengan cabida. Menos crítica y más caridad.

 

La muerte de un ser querido, de alguien cercano a nuestro corazón nos va a afectar a sus allegados, sí, pero de manera distinta a cada uno. Eso dependerá del tipo de relación y del grado de acercamiento y convivencia que tuvimos con la persona y de la historia de amor -a veces de desamor- que compartimos.

 

De verdad, sobre todo entre los miembros de una familia que hayan perdido a un ser querido, es de suma importancia que cada uno reconozca y valide el dolor y el sufrimiento de los otros. Aunque sean de la misma sangre cada uno vivirá su duelo de acuerdo con sus capacidades, a como esté su vida interior, a su cercanía con Dios, a su estado emocional -equilibrado o no- y a muchos otros factores más.

 

Cuando perdemos a un ser querido lo que más queremos, muchas veces de manera inconsciente, es que su recuerdo permanezca eternamente y que nadie lo olvide.

 

Todo dolor es en primera persona. Nadie va a sentir lo que yo siento. Tampoco debo pretender que los demás entiendan mi sufrir, mucho menos exigir que actúen de tal o cual manera conmigo. Lo que si podemos pedir cuando ya estemos listos es un acompañamiento amoroso mientras transitamos el dolor.

 

Miguel Aramayo.

SCZ.06-08-2019 Extractado de un montón de cosas que leí.