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10 Nov

Por un fin de semana en Viena

Mientras unos miembros de mi familia disfrutan las playas de Cartagena de Indias y otro prepara viaje a la capital del Mapocho, mi amiga no puede moverse de su residencia. Y yo dejé por unos días Paris y estoy disfrutando del, arte, la historia, buena música y sobre todo paz, mucha paz espiritual. Estoy en Viena, que presenta una arquitectura que refleja la gran calidad de los años como sede del imperio de los Habsburgo y capital mundial de la cultura, la música y la opera. Construcciones que muestran la grandiosidad impresionante de fachadas barrocas, clásicas o de Art Nouveau.

 

El cielo está con muchas nubes, de un gris que entristece y la temperatura francamente otoñal, pero todo eso hace juego con mi estado de ánimo, pero en las calles se ve mucho movimiento de gente abrigada, pero a donde uno dirija la mirada encontrará bellas edificaciones y gente amable. En este momento me encuentro en el Café Sacher, un ambiente cálido, que me permite no sólo degustar la legendaria tarta Sacher original y un café Sacher. El magnífico invernadero que mira a la Ópera y que en este momento puedo escribir lo que compartiré con mis parientes y amigos.

 

Por las calles todavía se ven carretas tiradas por caballos y guías vestidos a la moda antigua, que le dan vida al turismo y hacen que uno rememore épocas de gloria de esa gran ciudad. He podido, además de subirme a una carreta, transitar en tranvía, que ofrece una gran diferencia, pero que hace que el viento sea más benévolo con uno.  Mi intención era quedarme por el fin de semana, dormir las noches del viernes y sábado y estar de retorno en Paris el domingo en la noche, pero hay tanto para ver y disfrutar que quizá me quede a dormir el domingo y retorne recién el lunes después del mediodía, porque algo que me gustó disfrutar es de los restaurantes. Estuve en Tratoria Toscana, en Pizzería Ostrería da Giovanni, en Cantinetta Antinori y Danieli, se come muy bien y se saborea buen vino, lástima que solo.

 

 

Esos pocos días que estuve en Viena me dejaron con material para soñar muchas noches y cuando tenga otra oportunidad retornaré para completar el paseo, pero estaré acompañado, porque solo es muy triste y lo que buscaba no era tristeza, sino paz y eso creo que se consigue más y mejor con pareja.

 

Miguel Aramayo

SCZ.10-11-2016

 

8 Nov

Antigua forma de escribir

Leyendo a la gente de antes, uno puede observar que la forma de escribir de nuestros antepasados, era mucho más formal, más floreada y melodiosa, porque ellos, nuestros abuelos y bisabuelos, no sólo se preocupaban por la ortografía y la gramática, también buscaban la rima o por lo menos la melodía que podían aportar, las palabras, las frases y las oraciones. Empleaban un mayor número de términos, lo que hacía que lo que expresaban resultare más florido.

 

Adicionalmente al contenido de lo que escribían, como no contaban con elementos de escritura, más que la pluma y la tinta, cuidaban en extremo la caligrafía y en muchos casos, la forma de escribir de nuestros antepasados, hace que sus escritos sean obras de arte, por el trazo firme y firuleado de la letra, pese a que el papel no les acompañaba esa técnica, por cuanto el mismo era más rustico y consiguientemente ofrecía una mayor dificultad al realizar los trazos.

 

Además de lo expuesto hasta aquí, también nuestros antepasados eran mucho más formales, para expresar sus ideas y las cartas podían ser de amistad, de parentesco, de amor o de negocios y tenían la misma formalidad, desde el encabezado hasta la despedida y posterior firma, incluso si era menester el expresar un post data. A continuación, transcribo una carta como ejemplo de los ribetes que acompañaban una misiva:

 

Grande y buen amigo: Es inexplicable mi gozo al participaros el reconocimiento… Señora de sí misma, puede escoger entre todas las instituciones sociales las que crea más análogas a su situación y más propias para su felicidad. Un pueblo que acaba de nacer, y que ha sacudido, con las cadenas que lo aherrojaban, las leyes del gobierno español, puede recibir todas las mejoras que le dicte su sabiduría… tiene la ventura en sus manos. Yo saludo cordialmente a esa nueva nación, y os felicito, grande y buen amigo, porque veis recompensados, en parte, vuestros eminentes servicios, y vuestros esfuerzos para elevarla al puesto que hoy ocupa… Cuando tuve la dicha de visitar esa tierra afortunada, los representantes del pueblo me honraron pidiéndome un proyecto de constitución. Bien sabía que esta empresa era muy ardua y muy superior a mis fuerzas, pero, ¿qué rehusaré YO a ese estado? He bosquejado la que me tomó la libertad de enviaros con una alocución a los legisladores. Os ruego, grande y buen amigo, presentéis al Congreso este débil trabajo que ofrezco a los ciudadanos de… como un homenaje de mi gratitud, y una prueba de mi respeto a sus preceptos… Dado, firmado y refrendado por mi secretario general, en el cuartel general de Lima, a 25 de mayo del año del Señor, de mil ochocientos veinte y seis.

 

Así como esta carta he leído muchas, porque tengo una afición especial por la historia y un apego innato por la forma de expresarse de las personas de esa época. En este momento estoy leyendo algo que es unos 25 años después, la biografía de Domingo Sarmiento de Miguel Angel del Marco – Maestro de América constructor de la Nación) y realmente me deleito con su prosa, por cuanto existen varias transcripciones de ese preclaro hombre, tanto cartas a Mitre, como a muchos de sus amigos y políticos contemporáneos.

 

Cuando las cartas eran de amor, de Bolívar a Manuelita, se nota la ensoñación del Libertador: Manuela: Llegaste de improviso, como siempre. Sonriente. Notoria. Dulce. Eras tú. Te miré. Y la noche fue tuya. Toda. Mis palabras. Mis sonrisas. El viento que respiré y te enviaba en suspiros. El tiempo fue cómplice por el tiempo que alargué el discurso frente al Congreso para verte frente a mí, sin moverte, quieta, mía… Otra cara: Ortuzco, mediados de abril de 1824.  Mi amor:  Estoy muy triste a pesar de hallarme entre lo que más me agrada, entre los soldados y la guerra, porque sólo tu memoria ocupa mi alma, pues sólo tú eres digna de ocupar mi atención particular. Me dices que no te gustan mis cartas porque escribo con unas letrazas tan grandotas ahora verás que chiquitico te escribo para complacerte. No ves cuántas locuras me haces cometer por darte gusto… Simón Bolívar.

 

Podría seguir dando ejemplos, pero creo que con esto es suficiente y me despediré como si fuera uno de esos personajes. Amigos es mi mayor deseo poder compartir con vuestras mercedes la forma de escribir de nuestros antepasados, espero que lo expuesto os hubiera gustado y satisfecho vuestro interés.

 

Miguel Aramayo.

SCZ.08-11-2016

 

8 Nov

Salteña

Ingredientes

1 1/2 taza manteca de cerdo

1 taza ají colorado molido con agua

1/2 cucharada comino molido

1/2 cucharada pimienta negra molida

1/2 cucharada orégano desmenuzado

1 1/2 cucharada sal, o al gusto

2 tazas cebolla blanca picada en cuadraditos finos

1 1/2 tazas cebolla verde picada finamente

1 1/2 carne de vaca, sin grasa, picada en cuadraditos

1 taza papa, pelada, cocida, y cortada en cuadraditos

1/2 taza arvejas verdes cocidas

1/4 taza azúcar granulada

1/2 cucharada vinagre

1/2 taza perejil picado finamente

2 cucharas gelatina sin sabor diluidas en 3 tazas agua

1/2 aceituna negra por salteña

3 pasas de uva por salteña

1 tajada de huevo duro por salteña

12 tazas harina

1 1/2 tazas manteca de cerdo (hirviendo)

6 huevos enteros

1/2 taza azúcar

3 cucharillas sal

2 1/4 tazas agua tibia (más o menos)

 

Preparación

Preparación Relleno:

1.     En una olla poner la manteca con el ají, y dejar hervir a fuego fuerte hasta que la manteca se separe del ají). Luego agregar el comino, pimienta, orégano y sal. Dejar cocinar por unos diez minutos a fuego lento para que no se pegue, sin dejar de mezclar.

2.     Añadir la cebolla blanca y dejar cocer unos cinco minutos más. Finalmente poner la cebolla verde.

3.     Sacar la olla del fuego, agregar el azúcar, vinagre, perejil, papas y arvejas cocidas.

4.     En otra olla poner las tres tazas de gelatina. Hacer cocer a fuego fuerte y en cuanto empiece a hervir, añadir la carne picada. Mezclar rápidamente y sacar del fuego.

5.     Mezclar la primera preparación con la gelatina y carne. Dejar enfriar en el refrigerador una noche o hasta que cuaje. Si se quiere, añadir las aceitunas, pasas y huevos duros antes de que cuaje o colocarlos directamente sobre los redondeles de masa al preparar las salteñas.

Preparación Masa:

1.     Cernir la harina en una fuente y agregar la manteca hirviendo. Mezclar rápidamente con una cuchara de madera. Dejar enfriar unos cuantos minutos y añadir los huevos, el azúcar y el agua tibia con la sal. Amasar hasta tener una masa más bien seca que aguanosa.

2.     Dejar reposar la masa tapada con un repasador por unos diez minutos.

3.     Dividir toda la masa en cincuenta bolitas y adelgazar una por una con el rodillo, hasta tener unos redondeles de medio centímetro de grosor por catorce centímetros de diámetro más o menos.

4.     Sobre cada redondel poner una cucharada del relleno con la aceituna, pasas y huevo duro, si estos ingredientes no se mezclaron antes.

5.     Humedecer los bordes del redondel con agua y juntar éstos ajustando muy bien para que la salteña quede perfectamente cerrada. Repulgar dejando el cierre arriba.

6.     Poner las salteñas, sin que se toquen, en una lata enharinada. Hornearlas a fuego fuerte (horno europeo 300 grados C.; horno americano 572 grados F.) entre siete a diez minutos. Servir calientes.

7.     Si se desea pintar las salteñas, en un sartén poner 6 cucharadas manteca de cerdo, 2 ajíes colorados molidos, 4 cucharadas agua y ½ cucharilla sal. Mezclar los ingredientes y dejar hervir a fuego lento hasta que se evapore el agua. Sacar la mezcla del fuego y pintar las salteñas con una brocha o pincel de cocina.

8.     Si se desea se puede reemplazar la carne vaca por carne de pollo, o también se pueden combinar ambos.

 Miguel Aramayo

 

1 Nov

¿Soy yo como aparento ser?

No puedo esconder quien soy, pero lo intento y tan bien que la gente tiene una idea errada de lo que soy. Eso hace que en algunos momentos hasta yo mismo quede engañado por mí mismo y mi forma de ser. En algunos momentos pienso que hasta el Altísimo queda confundido con mi disfraz de buena persona, pero Él sabe cómo soy, pero es tan bueno que lo deja solo para Él el conocimiento de lo que realmente soy.

 

Esta opinión que tengo de mí, me imagino que todos tenemos de nosotros mismos, aunque algunas veces llegamos a conocer el interior de algunos individuos, pero estoy casi seguro que eso malo que descubrimos en algunos, con seguridad es tremendamente peor a lo que dejan aflorar, incluso puede ser que esa afloración (afloramiento, según el diccionario de la real academia española) hubiera sido intencional.

 

Según Ana Muñoz: Una de las tareas más importantes que ha de emprender una persona consiste en conocerse a sí misma, descubrir esa mezcla de cualidades que la hacen única y la diferencian de los demás.

 

Una persona sabe muchas cosas acerca de sí misma. Puede decir que es sincera, honesta, perezosa, etc. Pero, ¿cómo llegamos a saber estas cosas sobre nosotros mismos? Es decir, ¿cómo construimos nuestro auto concepto? La impresión que una persona tiene de sí misma está formada por dos componentes:

 

-El concepto del yo. Es decir, aquello que sabemos de nosotros mismos.

-La autoestima, es decir, cómo nos sentimos con nosotros mismos.

 

Ambos componentes se encuentran en constante evolución y cambio, a medida que las circunstancias de nuestras vidas y las experiencias cambian. Por muy bien que una persona crea conocerse, es posible que no sepa predecir cómo se comportará ante una situación totalmente nueva, como la maternidad, la jubilación, etc.

 

Cómo llegamos a conocernos a nosotros mismos

El auto concepto es la totalidad del conocimiento que una persona tiene sobre sus cualidades personales. El desarrollo del auto concepto es un proceso largo, y debido a que puede ir cambiando a medida que pasa el tiempo, podemos definirlo como un proceso que dura toda la vida. Conforme pasa el tiempo, vamos reuniendo información acerca de nosotros mismos a partir de diversas fuentes, que describimos…

 

Lo más difícil es ser integro, sin dobleces, sin tapujos, porque una cosa es como nos ven desde el exterior y otra distinta como nos vemos nosotros, analizándonos sin el afán de engañarnos, porque lo que sucede es que nosotros creemos ser como nos ven desde afuera y rechazamos el concepto que tenemos nosotros de nosotros mismos.

 

Hare todo lo que este de mi parte para poder ser uno solo, ser totalmente como me ven desde afuera y desechar todo lo malo que yo sé que tengo en mi interior. Dejar de ser mentiroso, rencoroso, ególatra, orgulloso, creído y esforzarme por ser como me ven en el exterior, que eso también es una tarea muy difícil.

 

Procuraré ser uno solo: yo y mi otro yo, por lo menos antes de partir a la eternidad, para que la gente que dejo también sepa, que no fui todo lo bueno que ellos creyeron, pero que me arrepiento de haber tenido ese lado escondido.

 

Miguel Aramayo

SCZ.01-11-2016 Día de todos los santos, incluyéndome yo.

 

 

1 Nov

Para Romel y Zulma

Murió la última de las hermanas de mi madre mi tía Fanny. Y al recibir la noticia, de mis ojos cayeron unas lágrimas, lágrimas que partieron de mi corazón. Esa tía era muy querida y la preferida de mi madre. A mi mente volvieron lindos recuerdos de ella y de su gran amor, su marido. El querido tío Hugo, el cambita pita Derby, que la estaba esperando en el más allá. 

 

Miguel Aramayo

SCZ.31-10-2016

 

24 Oct

Para mi nieta

Todo nace chiquito

Incluso la hormiguita

El tiempo se encarga

Se encarga del crecimiento

 

Con el tiempo y amor

Todo crece y agranda

Es ley de la naturaleza

Es algo de no parar

 

La hormiguita creció

Porque el tiempo pasó

Ahora es grande y bella

Pero sigue hormiguita

 

Ahora es grande y querida

Y sigue en mi corazón

Como cuando era chiquita

Como mi Hormiguita colorada.

 

Miguel Aramayo

SCZ.24-10-2016

23 Oct

Me caí de un avión

Viajando ilusionado de Francia a Suiza, en un avión inmenso, en un momento determinado me sentí flotando en la inmensidad del espacio, no sentía ni miedo, ni frío; solo sentía que era yo que volaba como si fuera una mariposa, una mariposa suspendida entre nubes, más cerca de Dios que de la tierra.

 

Podía sentir mi pulso, el palpitar de mi corazón y el ancho espacio de mi entendimiento, de mi alma. Podía verme por dentro y percibirme por fuera. Estaba en condiciones de observar mis sentimientos y eso me dio miedo y me mostró que estaba en una situación especial, no sólo eso, sino que también podía razonar perfectamente. Porque siendo irreal, insubstancial, sin embargo, razonaba y sabía que estaba plenamente de acuerdo con la situación en la que me encontraba. 

 

Me parecía que jugaba con las estrellas que las veía tan luminosas y tan próximas a mis manos, lo mismo que muchos astros, especialmente esos que tienen coloración diferente, como por ejemplo la tierra que se la ve de un azul intenso o júpiter con sus anillos, o marte que tiene una tonalidad rojiza y se llegan a distinguir sus lunas, pero lo que más me impresionó fue la luna, a momentos me daba la sensación de que me sonreía, pero en otras se mostraba como una carita triste.

 

En ese raudo vuelo, también me crucé con algunas de las muchachas que conocí en mi juventud, como si ellas también se hubieran convertido en cometas, cometas y a quienes llegué a reconocer. Me cruce con alguna que me dieron un beso o a las que robe uno, que me dejaron un agradable sabor, de las enamoradas formales solo vi a la que me acompaña hace casi cincuenta años, pero me pareció ver a alguien que me dejó grandes recuerdos.

 

Ese divagar por el espacio estaba acompañado de música, música que llevaba en mi interior, o que estaba adosada a mí, como que los cantores y sus orquestas me seguían, escuchaba, por ejemplo:

                                         

Desde cuando te estaré esperando. Desde cuando estoy buscando tu mirada en el firmamento, estás temblando. Te he buscado en un millón de auroras y ninguna me enamora como tú sabes. Y me he dado cuenta ahora, puede parecer atrevimiento, pero es puro sentimiento. Dime por favor tu nombre

Adoro el brillo de tus ojos, lo dulce que hay en tus labios rojos. Adoro la forma en que suspiras y hasta cuando caminas, yo te adoro vida mía. Y me muero por tenerte junto a mí, cerca, muy cerca de mí, no separarme de ti. Y es que eres mi existencia, mi sentir, eres mi luna, eres mi sol, eres mi noche de amor

y cuando llega el mes de abril y cuando quiero ir al desierto acabo siempre haciendo un nuevo intento por saber de ti. Cuando decido mejorar, cuando me digo «esto no es vivir» me desespero y en este mundo no encuentro alivio, me pareces en lo ajeno, no sabes cuánto te eche de menos…

Gira, el mundo gira en las calles, en la gente, corazones que se encuentran, corazones que se pierden, alegrías y dolores de la gente como yo. El mundo no sabe cuánto yo te amo y en tu recuerdo yo me pierdo cuando te pienso junto a mí. Y el mundo no se detiene ni un momento, la noche sabe que eres mía y ese día vendrá. Por esta noche no quiero sentir así, quisiera amarte, pero no te tengo aquí y es mi ilusión que aun te espera como siempre…

 

En un momento determinado me pareció que me posaba en la arena de un mar sin nombre, con una oscuridad inmensa que no me permitía ver nada del universo, pero la música continuaba y yo seguía divagando como si efectivamente me hubiera caído de un avión que volaba entre dos lugares. Poco a poco fui recobrando la conciencia y me di cuenta que la música era real, estaba con los auriculares incrustados en mis orejas y la clavija de ese aparatito en el interior de un IPod. Estaba escuchando la música que acariciaron mis oídos en el infinito, pero el infinito era mi cama. ¡Estaba soñando!, ¡soñando como es mi eterno vivir!, especialmente cuando no tengo otras preocupaciones.

 

¡Qué lindo despertar! y que lindo sueño, ahora lo transcribo, para poderlo recordar, para contar.

 

Miguel Aramayo

SCZ.23.10.2016 Mañana es cumpleaños de mi nieta Fabiana, la Hormiguita Colorada.

 

22 Oct

Solo en Paris

Estando en Paris, estoy solo, pero no es la única vez en mi vida que estoy así, desde muy niño muchas veces estuve solo, aunque aparentemente había gente a mi alrededor. La condición de soledad, no implica aislamiento, uno puede estar en un tumulto, pero estar solo, incluso uno puede estar al lado de otra persona, en el mismo sillón o compartiendo la misma mesa, pero en realidad uno está sólo.

 

Era una mañana soleada, con vientos calmos, especial para estar reposando baja lo sombra de un árbol, con la simple compañía de un buen libro, pero al levantar la vista al cielo, desde el pequeño balcón de mi departamento, divise un globo aerostático surcando los cielos de Paris, más o menos como siguiendo el curso del rio.  Sé me ocurrió que en lugar de estar leyendo debajo de la sombra de un árbol podía estar suspendido de una canastilla de un globo, observando todo lo que está a mi alrededor y debajo mío.

 

Me puse manos a la obra, entre a Internet y localice ¿Cómo podría hacer ese tipo de excursión? Había una compañía que ofrecía excursiones en globo por los bosques de Fontainebleau, que es una ciudad del área metropolitana de Paris. Se encuentra a 55,5 Km. al sur-sureste del centro de Sena y Marne, vecina a la ciudad de Avon. Fontainebleau es conocida por su hermoso y enorme bosque, uno de los rincones favoritos de los parisinos para el fin de semana, así como el histórico Palacio Real de Fontainebleau, un castillo con mucha historia, incluso de ese palacio Napoleón partió a la isla de Elba y allá se despidió de su guardia en esa partida, también en ese palacio lo tuvieron prisionero al papa Pio VII de 1812 a 1814, albergó a soberanos y reyes. Durante la Revolución francesa temporalmente fue renombrada como Fontaine-la-Montagne (Fuente de la montaña).

 

El bosque de Fontainebleau rodea la ciudad homónima y docena de villas. Está protegido por la Oficina francesa de los Bosques y ha sido reconocido como parque nacional, para conservar su fauna y flora salvaje y su apreciada población de aves, mamíferos y mariposas. Es un antiguo coto real de caza.

 

Hice la reserva para él día siguiente, por cuanto los tours pueden ser en dos horarios, o muy temprano por la mañana, entre 5 y 6 de la mañana o entre 19 a 21 horas en la noche. Salí de Paris, en tren, a las 18 horas y me alojé en el hotel que se llama El ibis Château de Fontainebleau, que se encuentra en pleno centro de Fontainebleau, a sólo 200 metros del palacio de Fontainebleau, y ofrece habitaciones modernas y un bar. Hice eso para poder dormir bien y levantarme a las 5 de la mañana para dirigirme al lugar desde donde partiría el globo. Llegué muy puntual y esperé a que inflaran el globo Una vez que estuvo listo y el

Vuelo fue por encima del bosque de Fontainebleau, de un verde esmeralda, atravesado por ríos y salpicado de pequeños pueblos románticos; el coto de caza de los reyes de Francia, hogar del jabalí, el ciervo, el corzo y el faisán…


Había muy poco viento, mejor dicho, no había viento y el aire era fresco y estable. La duración total fue de aproximadamente 2 horas o algo menos. Fue una aventura inolvidable, la sensación de estar suspendido en el aire, observando todo desde una canastilla de mimbre, realmente disfruté de estar solo en esta experiencia, soñé que estaba rumbo al cielo, me imagino que cuando uno muere hace un viaje similar, alejándose cada vez más de la tierra hasta dejar de ver el bosque los ríos y los caseríos hasta traspasar las nubes.

 

Miguel Aramayo

SCZ.21-10-2016 Hace cuatro meses que murió mi madre. Seguramente me vio en el globo.

 

20 Oct

Algo científico

Salí a caminar rumbo a Montmartre, al café de los Dos Molinos, del cual soy asiduo. Llevaba una novelita policial de la cual me quedan muy pocas hojas por concluir, su título es Psicópata, su autor es Michel Suñén. Tenía intenciones de tomar un café y luego sentarme en algún parque. Después de que pedí un capuchino, se largó una lluvia, que era una tormenta y por lo tanto el boliche se llenó en un minuto y un hombre medio raro, con una cara de científico que lo único que le hacía falta era el letrero, poco pelo, rubio descolorido y mojado, nariz recta, especial para sostener lentes de carey gruesos y bifocales, con la barba descuidada y unos bigotes por los que escurría el agua del aguacero que lo pillo antes de entrar o un catarro instantáneo, colgaban de su cuello una cámara fotográfica profesional, un fotómetro (medidor de intensidad de luz) y llevaba adosada a su espalda una mochila, digo adosada, porque daba la impresión que forma parte de su físico, calzaba botines y del cinturón colgaba una linterna, una cortaplumas de esas que tienen todo: cubiertos, lupa, sierras, lo único que le faltaba era una carpa, que posiblemente la tenía dentro de la mochila.

 

Como no había donde sentarse y en mi mesa quedaba una silla libre, acepte que el “bicho raro” se siente conmigo. Nos pusimos a charlar, pero muy pocas palabras por las condiciones climatológicas, porque el tipo al verme con libro grueso pensó que yo también era estudioso, pero se equivocó, tan sólo un lector empedernido. Le conté que yo era auditor y el me contó que era antropólogo, que había estado en unas excavaciones en Israel y que ahora pensaba descansar en Paris analizando el material que había conseguido, el mismo que era extremadamente sui generis (algo muy singular, excepcional). Su forma de hablar, su aspecto y el tema de conversación, llamaron mi atención y a medida que avanzaba en su charla mi concentración aumentaba, al mismo ritmo que mi curiosidad y mi interés por saber más. No sé si él también hubiera notado mi actitud, quizá no, porque estos sabios son ensimismados y dan la impresión de ser distraídos, pero es su forma de ser, son muy inteligentes, perspicaces y al mismo tiempo humildes y no les interesa que los entiendan, con que se entiendan ellos, es suficiente.

 

El tiempo se me pasó volando, mi capuchino se enfrió y él no había pedido nada, por lo tanto, aproveche de preguntarle si le agradaría comer un sándwich y tomar un chocolate o una gaseosa, acepto lo primero. Me tomé el capuchino de un solo sorbo y le hice señas a Alain, que era uno de los garzones con el que tenía más confianza. Le pedí dos leches chocolatadas, calientes y dos sándwiches de jamón con queso calientes. Mientras nos traían el pedido, había disminuido la lluvia y continúe escuchando lo que me contaba Jacobo, que era así como se llamaba el antropólogo. Mi fascinación llegó al extremo, quedé prendado de la conversación y mostré el máximo de interés por lo que me contaba. No sé si Jacobo se dio cuenta o se abstrajo del entorno y continuó conversando, quizá pensando que estaba callado y tan sólo meditando para sus adentros.

 

Resumiendo, en una de las excavaciones se encontró con el esqueleto de una mujer, restos que tenían más de tres mil años, pero una conservación perfecta, salvo por una rajadura del cráneo, algo muy sutil, una separación de los parietales, que dejaban expuesto el etmoides y el esfenoides y el interior del cráneo exento de todo contenido. Por esa separación de los parietales, que tenía aproximadamente cinco milímetros, introdujo una mini cámara para observar el contenido y la conformación de la cavidad craneana y grande fue su sorpresa, cuando la cavidad se ilumino de un verde luminoso, similar al color que emitían las antiguas pantallas de computación, pero eso no fue todo, se veía como una filmación, se escuchaban voces y se observaba a una mujer que conversaba con alguien, gesticulando, no se veía a su interlocutor, pero con la cámara se logró gravar la imagen de la mujer y lo que hablaba, que en primer momento no se distinguió lo que decía, pero que después en su análisis supo que la aparición hablaba en arameo antiguo.

 

Jacobo entendía el arameo, pero únicamente leyendo no había tenido la oportunidad de haber escuchado la fonética de ese idioma, por lo tanto, le costó un tiempo poder descifrar que es lo que decía la mujer, pero después de escuchar por varias veces esa alocución, perfeccionó la fonética y logró entender plenamente todo lo que conversaba la aparición verde, además pudo captar la fisonomía de la mujer y capturar su vestimenta.

 

 

Nos comimos los sándwiches, nos tomamos la leche chocolatada y puedo asegurar que perdí la noción del tiempo, quedé anonadado y como sería la cara que puse que Jacobo se sorprendido y me dijo:

 

–Miguel no miento, estoy en condiciones de mostrarte la filmación, donde podrás ver a la mujer y escuchar lo que habla, pero como no entenderás lo que dice yo te pasaré un impreso con la traducción al español, o al francés, como vos quieras.

 

–Jacobo, por favor, no intérpretes mal mi observación, creo absolutamente todo lo que me has contado, desde luego que acepto tu oferta, pero no es por escéptico, sino simplemente por curioso. Yo estoy convencido que cuando morimos no desaparecemos, tan sólo nos convertimos en brisa, pero Dios es Omnipotente, Omnisciente y Todo Poderoso, puede hacer con nosotros lo que a Él se le antoje. –Si no te ofendes te invito a mi departamento, comemos unos fiambres y quesos, tomamos un vino y vos me permites ver la filmación.

 

–Miguel, acepto tu invitación y de esa manera puedo mostrarte lo que para la ciencia en general es una primicia, esto todavía no lo he publicado, sé que revolucionaré el ambiente científico y ni que decir de la opinión que causará esto en todas las religiones. Con toda seguridad que habrá un rechazo y alegarán que es un montaje, pero he comprobado que ese hallazgo está documentado y que ese cráneo permanece en depósitos precintados y que lo que muestro puede ser comprobado.

 

Pagué la cuenta de lo consumido y salimos en busca de un taxi, ya había escampado y no hacia frio pese a la humedad. Tomamos el taxi y fuimos a mi departamento. Preparé una picada de fiambres, quesos y galletitas, destapé una botella de borgoña. Mientras yo hacía eso, Jacobo entró al baño y después en la mesita del comedor preparó su PC y sacó un impreso, que correspondía a la traducción de lo que habló la mujer de la filmación.

 

Las picaditas y las copas de vino las puse en la barra de la cocina y comenzamos brindando por el encuentro casual, que fue tan fructífero para mí.

 

Jacobo me dijo: –Miguel yo también estoy feliz con este encuentro, porque tenía eso metido en la garganta y quería compartirlo con alguien, con alguien que tenga la capacidad de escucharme, sin hacerme observaciones y Dios te puso en mi camino. –Como abras notado soy judío y por lo tanto mis creencias en cuanto a la muerte y la eternidad son muy similares a las tuyas, que me imagino que sos católico.

 

Me mostró la filmación y me dio la impresión de ser una filmación nocturna con rayos infrarrojos, pero me explicó que mostraba ese aspecto, porque era la forma en que se presentó. La mujer tenía mucho de parecido a la forma como se representa a la Virgen Maria, hablaba muy pausado, pero con mucha mímica, como si fuera italiana y contaba que ella había tenido los hijos estando muy apasionada, pero que una vez que tuvo los hijos se acabó toda la pasión y que el saldo de su vida y todo su entusiasmo lo dedicó a sus hijos. Después de esa escena y de esas palabras concluye la grabación y se puede observar la cavidad craneana, como si fuera una filmación en blanco y negro con deficiente luz. Se notan las imperfecciones de los huesos y la luz que entra por el maxilar y las orbitas oculares.

 

Quedé sorprendido y anonadado, nunca pensé que podría ver de primer mano y en primer plano algo que es sorprendente y muestra el poder de Dios y lo que se puede conseguir sabiendo utilizar la tecnología y la ciencia. Después acompañé a Jacobo hasta su hotel y le agradecí profundamente la catedra que me había dado, ya cuando llegamos a su hotel era casi de noche.

 

Espero que me crean lo que les cuento, por si no fuera así, no me quedará más remedio que darles la dirección de Jacobo en la ciudad de Rosario, Argentina, que es donde radica en forma permanente.

 

Miguel Aramayo

SCZ.19-10-2016

 

28 Sep

Haciéndome el critico

Leyendo MAESTRA, (de L.S. Hilton – escritora inglesa), que es una novela más cochina que 50 sombras de Gray. Es una obra que toca muchos temas de arte pictórico y me animo a decir que hasta cierto punto exagera en el tema, además de exagerar y redundar en el tema del arte, también expresa en forma repetitiva y rimbombante el tema de la elegancia en marcas de ropa, utensilios, lugares, bebidas, como queriendo mostrar que la autora conoce mucho de ese tema. Desde luego, algunas cositas que se aprenden leyendo porquerías cómo está. En un párrafo encontré algo que me resulto interesante y que dice: Si quieres ser alguien anónimo, una persona de ninguna parte, debes conocer tus límites. Los niños ricos pueden hacerse los bohemios, pero la riqueza tiene largos tentáculos; unos tentáculos enlazados con una red de seguridad que puede constituir una trampa para incautos. Los niños ricos tienen familia, antecedentes, conexiones y hacen preguntas porque su mundo se basa para funcionar en la posibilidad de situar con exactitud a la gente. Frase que muestra la realidad de la diferencia, que algunos denominan discriminación, pero que es algo realmente involuntario.

 

Como en mi ficción, yo vivo en la ciudad donde se desarrolla la parte más escabrosa de la trama de la novela, en algunas partes me recuerda los lugares que camino en mis cuentos relatados en varias oportunidades. Lo que me hizo recordar, algunas andanzas que en mi soledad realizaba por Paris, como: que bajé hacia el bulevar y cruce cerca de la parada de autobuses, doblé a la izquierda de Rue Vaugirard y cruzando hasta la parada de taxis de la Place Saint-Sulpice. Había un bar en la Rue Mazarine, un local decorado con un salón burgués, que solía estar muy tranquilo entre semana, y que preparaban muy buenos cocteles, que en ese momento no quise tomar nada y quedé pensando que la protagonista principal de la novela, algunas veces hacia ese mismo recorrido, desde luego que yo prefería otros lugares.

 

La novela que ahora acapara mi atención, es interesante por el suspenso que su autora le imprime, pero el tema en cuestión es muy agresivo, son muchas muertes las que ejecuta la protagonista y algunas de ellas sin ningún sentido, ninguna necesidad, simplemente con el afán de matar. La violencia que se imprime en el relato de esas muertes, es escalofriante.

 

Las escenas de sexo, son relatadas de una manera que en lugar de producir excitación despiertan asco, repulsión, la forma como la autora encara este tema, es a mi criterio en forma perversa, como queriendo dañar los sentimientos de quienes nos atrevemos a leer su obra. De la misma manera la forma como relata los crímenes que ejecuta la protagonista, son perversos, extremadamente crudos, obscenos, crueles; incluso me puse a pensar que la obra en general no es más que un relato masoquista en extremo y da la impresión que quien lo escribió no tiene noción de lo que es el respeto a los demás.

 

En una de las solapas aparece la foto de la autora con una pequeña reseña, esa foto la he visto muchas veces para convencerme, que una rubia de rasgos comunes para su origen y residencia, no concuerdan con lo que pudo escribir. He observado con detenimiento la expresión de su rostro, la forma de sus labios y la oculta sonrisa de su expresión, la frialdad de su mirada, pese a tener ojos bonitos, pero no me imagino, que alguien así pudiera escribir algo tan profundamente detestable.

 

Indica que es uno de los tomos de una trilogía y que la autora está colaborando en la producción de la película que saldrá a circulación el 2017. Por mí parte, no veré nada más, con este primer tomo basta y sobra, lo he tomado simplemente como una casualidad literaria, pero es una obra de sadismo completo y prefiero compartir mi criterio con los que lean esto, que puede estar errado, porque es una opinión personalísima.

 

Miguel Aramayo

SCZ. 27-09-2016

 

28 Sep

Haciéndome el critico

Leyendo MAESTRA, (de L.S. Hilton – escritora inglesa), que es una novela más cochina que 50 sombras de Gray. Es una obra que toca muchos temas de arte pictórico y me animo a decir que hasta cierto punto exagera en el tema, además de exagerar y redundar en el tema del arte, también expresa en forma repetitiva y rimbombante el tema de la elegancia en marcas de ropa, utensilios, lugares, bebidas, como queriendo mostrar que la autora conoce mucho de ese tema. Desde luego, algunas cositas que se aprenden leyendo porquerías cómo está. En un párrafo encontré algo que me resulto interesante y que dice: Si quieres ser alguien anónimo, una persona de ninguna parte, debes conocer tus límites. Los niños ricos pueden hacerse los bohemios, pero la riqueza tiene largos tentáculos; unos tentáculos enlazados con una red de seguridad que puede constituir una trampa para incautos. Los niños ricos tienen familia, antecedentes, conexiones y hacen preguntas porque su mundo se basa para funcionar en la posibilidad de situar con exactitud a la gente. Frase que muestra la realidad de la diferencia, que algunos denominan discriminación, pero que es algo realmente involuntario.

 

Como en mi ficción, yo vivo en la ciudad donde se desarrolla la parte más escabrosa de la trama de la novela, en algunas partes me recuerda los lugares que camino en mis cuentos relatados en varias oportunidades. Lo que me hizo recordar, algunas andanzas que en mi soledad realizaba por Paris, como: que bajé hacia el bulevar y cruce cerca de la parada de autobuses, doblé a la izquierda de Rue Vaugirard y cruzando hasta la parada de taxis de la Place Saint-Sulpice. Había un bar en la Rue Mazarine, un local decorado con un salón burgués, que solía estar muy tranquilo entre semana, y que preparaban muy buenos cocteles, que en ese momento no quise tomar nada y quedé pensando que la protagonista principal de la novela, algunas veces hacia ese mismo recorrido, desde luego que yo prefería otros lugares.

 

La novela que ahora acapara mi atención, es interesante por el suspenso que su autora le imprime, pero el tema en cuestión es muy agresivo, son muchas muertes las que ejecuta la protagonista y algunas de ellas sin ningún sentido, ninguna necesidad, simplemente con el afán de matar. La violencia que se imprime en el relato de esas muertes, es escalofriante.

 

Las escenas de sexo, son relatadas de una manera que en lugar de producir excitación despiertan asco, repulsión, la forma como la autora encara este tema, es a mi criterio en forma perversa, como queriendo dañar los sentimientos de quienes nos atrevemos a leer su obra. De la misma manera la forma como relata los crímenes que ejecuta la protagonista, son perversos, extremadamente crudos, obscenos, crueles; incluso me puse a pensar que la obra en general no es más que un relato masoquista en extremo y da la impresión que quien lo escribió no tiene noción de lo que es el respeto a los demás.

 

En una de las solapas aparece la foto de la autora con una pequeña reseña, esa foto la he visto muchas veces para convencerme, que una rubia de rasgos comunes para su origen y residencia, no concuerdan con lo que pudo escribir. He observado con detenimiento la expresión de su rostro, la forma de sus labios y la oculta sonrisa de su expresión, la frialdad de su mirada, pese a tener ojos bonitos, pero no me imagino, que alguien así pudiera escribir algo tan profundamente detestable.

 

Indica que es uno de los tomos de una trilogía y que la autora está colaborando en la producción de la película que saldrá a circulación el 2017. Por mí parte, no veré nada más, con este primer tomo basta y sobra, lo he tomado simplemente como una casualidad literaria, pero es una obra de sadismo completo y prefiero compartir mi criterio con los que lean esto, que puede estar errado, porque es una opinión personalísima.

 

Miguel Aramayo

SCZ. 27-09-2016