Creo que me estoy poniendo viejo
Creo que me estoy poniendo viejo
El tiempo pasa y la cronología es imparable, pero creo que tengo algo a mi favor, algo que me permite predecir que todavía tengo un tiempo y que el mismo puede ser largo. Soy de una familia de longevos, mis bisabuelas pasaron de los noventa y tuve una que llegó a los ciento seis, pero en términos cercanos mi padre se fue a los noventa y siete años, —porque le dio la gana—, mi madre se fue a los noventa y tres después de una caída en la que tuvieron que injertarle una prótesis.
Algunas veces, —por no decir con mucha frecuencia— me olvido la edad que tengo y pretendo hacer cosas que corresponde a personas con menos años, esto en términos físicos, pero en términos intelectuales con mayor frecuencia, eso porque siempre estoy leyendo e informándome sobre los avances tecnológicos y los descubrimientos científicos-técnicos.
Me gusta mucho leer y lo hago con mucha frecuencia, nunca me falta un libro que, desde iniciarlo, no lo suelto hasta concluirlo y generalmente tengo dos, uno leyendo y el otro en espera, además siempre compro por lo menos uno antes de terminar el que estoy leyendo, para no dejar ni un día de tener que leer. Selecciono los libros a leer después de elegir entre varios, pero no por temas preestablecidos, sino lo que me parece más interesante. Me compenetro tanto en lo que leo que me convierto en un personaje más de la trama.
Pienso que la lectura y la escritura mantienen activas las neuronas, al mismo tiempo una vida relativamente ordenada en: alimentación, descanso y sobre todo el no consumo de lo que pudiera ser dañino, como el tabaco y el alcohol, este ultimo con alguna moderación, porque tampoco uno puede privarse de una buena cerveza bien fría o un vino de calidad y a temperatura ideal.
Pero creo que algo de lo más importante es evitar el stress, los sobresaltos, la vida tranquila y reír en lo posible con mucha frecuencia, así como lo recomendaba Charles Chaplin, que vivió muchos años. Sigo trabajando cumpliendo los horarios de trabajo, sin tomar vacaciones y procurando contribuir creando y colaborando, además preocupado por cumplir las obligaciones contraídas.
La esperanza de vida promedio en América Latina y Sudamérica ronda los 76 años. Chile lidera la región con una de las expectativas más altas, superando los 81 años, mientras que países como Bolivia presentan cifras más bajas, alrededor de 68-69 años. La región ha experimentado una rápida transición demográfica, aunque la pandemia redujo este indicador temporalmente. Pero de acuerdo a mi experiencia y en base a la gente que conozco y que nos dejó, la mayoría parten alrededor de los 80, las mujeres permanecen más tiempo, porque tienen una vida más ordenada.
Quisiera que Dios me permita vivir dignamente por lo menos un lustro más, con ese tiempo me contento, porque puedo dejar todo en orden antes de irme y me gustaría partir sin previo aviso de un momento a otro. Dejando buenos recuerdos y ningún problema pendiente por resolver.
Miguel Aramayo
SCZ.29-01-2026
