Dejando que escriba la IA
Dejando que escriba la IA
Soy alguien que disfruta escribiendo. Algunas veces uso un papel y mi estilográfica preferida. Fijo mi vista en el papel y en la punta de la pluma fuente y veo o percibo que la tinta se desliza en el papel y mi mente comienza ebullendo como si fuera una locomotora.
Las palabras salen de mi cerebro como misiles disparados para convertirse en letras y algunas veces en garabatos. Procuro escribir de manera que se entienda lo que voy plasmando en el papel, pero no con estilo, algunas veces sigo el trazo de letra corrida y otras procuro estampar letras de molde, estilo que me resulta más fácil, pero que lo encuentro que es adecuado para trabajar, pero no para expresar sentimientos y dejar constancia escrita de sueños que salen de mi intelecto.
El escribir en papel con tinta mojada y una estilográfica, hace que me sienta más sincero, más expresivo y quizá sueñe más profundo. Pero mis dedos se deslizan con mayor velocidad y plasmo mis ideas con mayor rapidez, si utilizo el teclado de mi computador, pero no es lo mismo, no veo lo que estoy escribiendo, son pulsaciones sobre teclas negras con identificación de letra blancas. De vez en cuando me distraigo leyendo lo que queda expuesto en la pantalla. Escribo en forma veloz y no tengo que recapacitar en lo que voy plasmando, simplemente lo que pienso, pero algunas veces no pienso, sino dejo que mi cerebro se conecte a mis manos y estas al teclado, quedando expresado lo que ordena mi cerebro.
Pienso que escribir, de la forma que sea, es una terapia que disminuye las presiones a las que nuestro intelecto está expuesto cada día y por lo tanto el poder exteriorizar sentimientos, sueños y ensueños, libera la presión acumulada, además queda constancia de lo que pensaste en un momento determinado, Aunque sean palabras que se lleva el viento.
La inteligencia artificial podrá escribir con mayor corrección y estilo lo que le solicites y la idea que le transfieres puede ser interpretada con mayor claridad que la expresión de uno mismo, pero es algo fingido, mecánico, sin sentimientos, por lo menos sin el alma y el amor que uno expresa cuando son sus propias palabras las que exteriorizan lo que uno almacena en el cerebro, con participación del corazón y los instintos.
He probado lo que puede brindar la IA y nos deja con la boca abierta, incluso escribiendo poemas, canciones, cuentos, relatos, artículos y hasta tesis. Pero queda bien para los demás, pero no para uno que, además disfruta de poder dejar en papel sus pensamientos, sus sentimientos, recuerdos, añoranzas y tanto que almacenan nuestras neuronas, los axón. Lo que tenemos en la conciencia e incluso lo que tenemos en el subconsciente. No lo que está almacenado en los centros neuronales que es de donde se alimenta la IA.
Miguel Aramayo
SCZ.13-06-2025 (sin querer hoy es vienes 13)
