Día del Padre.
En mi conciencia está, que en mi generación nunca conmemoramos el día del padre, ni en mi casa ni en la casa de ninguno de los amigos y parientes; por ese motivo me puse a ver que decía la historia. Resulta que el Sr. Víctor Handal Salame, en el año 1958, introdujo la celebración del Día del Padre. Si no me equivoco este Sr. de origen palestino, libanes o sirio (a todos ellos llamábamos “turcos”) tenía un negocio muy surtido, que creo existe hasta el día de hoy, en manos de sus herederos, se llamaba “El Gato Negro”. El Sr, Handal inventó ese día, para incentivar a la gente que pase por su negocio a comprar regalos, para festejar a los padres; de esa manera él podía vender más.
Soy de la generación, 20 años posteriores a la primera guerra mundial y nacido al final de la segunda guerra mundial, por lo tanto los hombres y mujeres que conocí estaba imbuidos del machismo, que inspira una contienda bélica. Las madres y las esposas sabían que en algún momento debían quedarse solas, porque sus hombres fueron convocados a la lucha, también estaban constantemente rezando, para que nos les pase nada y retornen con vida.
Las vicisitudes y escases de la guerra se dejaban sentir, no sólo en los que estaban próximos a la guerra, también en los que estaban alejados por la distancia, pero inmersos en lo que es el negocio de la guerra. En esa época se enfriaron los sentimientos, especialmente los sentimientos de los hombres, que debían demostrar que eran bien machos y por lo tanto no se aceptaban los lloriqueos de los hijos hombres, porque los hombres no debían llorar. El llanto era sólo para las mujeres.
Por lo tanto el día del padre no cambia en la idiosincrasia de la gente de esas generaciones, debían pensar de otra manera, enseñar a los hijo la fortaleza, no sólo de los hijos hombres, las mujeres también debían ser fuertes y los días de festejo eran contados, generalmente en relación a temas religiosos, pero no habían la montonera de días cursis que existen ahora: El día de los enamorados, (San Valentín) el día de los novios, el día de las abuelas, de los abuelos, El día del adulto mayor, el día de los perros (San Roque), día de la salchicha, de la cerveza y cuanto se les inventa a los comerciantes, que en base a publicidad, nos apabullan y nos obligan a festejar algo inexistente en términos reales, pero influenciado por el marketing.
Las mujeres como en todos los tiempos tuvieron que sacrificarse y cargar con la prole, cumplir las funciones de padre y padre y por lo tanto, ellas también aprendieron a ser estrictas, a ser valientes, a trabajar sin descanso y sin quejarse, hacer de tripas corazón ante la escasez de todo y sobre todo de cariño.
Han pasado setenta años de la segunda guerra y desde ese entonces casi todo fue bonanza, y sobre todo gran bonaza para los hombres, al extremo que algunos adaptan ropas femeninas, poses femeninas, y por último se declaran abiertamente homosexuales. En muchos países ya el servicio militar no es obligatorio y la moral y disciplina se han distendido, con lo cual los especialistas en vender, pueden aprovechar de esas trivialidades y explotar los agasajos innecesario. Realmente los tiempos han cambiado y lo peor de todo hasta nos están cambiando a los viejos, cada vez se ven más viejos afeminados.
Miguel Aramayo
SCZ. 19-03-2015
