El nuevo Maduro
Procuro siempre estar bien informado y dedico buen tiempo a leer la prensa y ver los informativos con un sentido crítico; no solo de la prensa nacional, sino también la internacional, pero nunca parcializándome por alguna postura política, porque sé muy poco de política y porque pienso que la mejor forma de que los pueblos y las personas progresen, es con trabajo y para trabajar adecuadamente se requiere paz, tranquilidad, justicia y reglas claras, para cumplir con el pago de impuestos y todas las disposiciones legales que regulan las actividades laborales.
He notado, que desde que el Sr. Chavez impuso una forma de gobernar, muchos gobernantes de América Latina han imitado su línea, primero porque era un hombre tan carismático, que todos los que tenían esa tendencia política trataban de imitarlo, pero también el impuso sus ideas en los que quisieron imitarlo y eso lo hizo en base a que él se inmiscuyó económicamente con esos gobernantes y con la ayuda de Cuba hizo lo que le dio la gana, no solo en su país, sino en muchos de los países donde se inmiscuyo, incluso quiso copar toda América Latina.
Los mentores de ese estilo de gobernar, a mi criterio, fueron Fidel Castro, que tenía las intenciones de escribir su epitafio y dejar su herencia de utopía, que lo siguió hasta el final de sus días y Lula que se sentía poderoso, por ser el gobernante del país más grande de Latino América y con el apoyo de algunos izquierdistas de Europa crearon el Foro de San Pablo, que se inmiscuyo en todas las organizaciones a nivel internacional, como OEA, OIT, ONU y muchas más, con lo cual consiguió apoyo, además creando otras organizaciones como Mercosur, Alba, para tener apoyo internacional y cambiar constituciones, para manipular las democracias de los países de América.
Ahora veo que esa influencia de caudillismo no se perdido, pese a que Chavez ya murió, Kirchner también y dejaron de tener poder la esposa de Kirchner, Cristina; Lula y su seguidora, Dilma, que fue retirada de la presidencia del Brasil. Correa perdió fuerza, pese a que se sintió que podía ser el heredero de Chavez, pero Maduro lo opacó, porque inclusive, pese a destruir totalmente a Venezuela, todavía se mantiene en el gobierno y sigue haciendo lo que le da la gana o ¡lo que le da la gana a Cuba!, que es quien todavía maneja los hilos de los títeres que se mantiene gobernando.
Ahora tenemos como gobernante del país más grande y poderoso del mundo, a un personaje que lo encuentro muy parecido a Maduro, pero mucho más peligroso, porque ése ya no será manejado por la influencia cubana y porque al ser el gobernante de la mayor potencia mundial, piensa que podrá hacer lo que le da la gana.
Tengo la esperanza de que la democracia de Estados unidos, que, a mi criterio, es la mejor democracia del mundo, pueda demostrar que es así y ponga a su presidente en su lugar y no lo deje hacer sus caprichos y locuras. Esa democracia se basa en una constitución que pese a algunas enmiendas sigue los trazos de la gente que la creó y que, según algunos personajes, como Domingo Sarmiento, que trató de imitarla, para implantarla en Argentina, la consideran la mejor constitución.
La prepotencia y pedantería que muestra el nuevo Maduro gringo, espero que sea aplacada por su constitución y su democracia, pero si él domina y sale con sus caprichos y berrinches, no sé qué será del mundo actual, con muros y desconocimientos de pactos comerciales y de alianzas estratégicas; incluso el congreso estaba viendo de incorporar algunos cambios para el manejo de las armas nucleares, que en este momento están a disposición del nuevo Maduro.
Miguel Aramayo
SCZ.26-01-2017
