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El tiempo es oro

31 Jul

El tiempo es oro

 

El tiempo es oro

 

Aunque el tiempo es oro y supuestamente escaso, me sucede que en algunos momentos tengo tiempo demás y eso me incomoda, porque hace que mi cabeza de vueltas pensando en que emplear ese tiempo y generalmente la respuesta es: Escribe.

 

En ese momento me encuentro con otro problema, ¿sobre qué escribo?, y algunas veces encuentro el tema, me documento y me enfrasco escribiendo al extremo que el tiempo pasa volando y mis dedos no dejan de apretar las teclas que de memoria mi cerebro instruye. Pocas veces me detengo para pensar o continuar documentándome sobre lo que escribo, pero por lo general me actividad se vuelve febril y muy pocas veces mis ojos se posan en las letras que quedan expuestas en la pantalla del ordenador y se concentran en el teclado.

 

No siento cansancio, no siento dolor, no tengo sed ni apetito y me siento feliz de estar solo sin que nada ni nadie distraiga mi concentración, lo único que acompaña mi soledad es mi inspiración y la música que casi nunca falta junto a mi y que la tengo programada para que fluya como si fuera el oxigeno que me alimenta. Muy raras veces me distraigo con lo que escucho, pese a que la mayoría de las melodías son interpretadas únicamente por instrumentos simples u orquestas, los temas que se desparraman en ese ambiente son reproducidos en forma aleatoria de un gran conjunto de intérpretes y de diferentes ritmos y estilos.

 

Algunas veces no me cuesta encontrar el tema para escribir, porque tengo como obligación escribir algunos articulas relacionados con mi actividad profesional y como empresario de una empresa que necesita expresar ideas que sean útiles para quienes trabajan en la empresa, para sus clientes o para quienes les interese la lectura de lo que escribo y público en redes sociales algo especializadas en temas empresariales.

 

Algunas veces lo que escribo está dirigido para personas con nombre y apellido, pero que se mantienen en el anonimato, pero que interiormente se que cuando lean lo que escribí se sentirán aludidas. Muy pocas veces escribo directamente a personas, por lo menos el tipo de literatura liviana, lo hago por temas de trabajo, pero eso no cuenta como lo que hago cuando no se en que emplear el tiempo que me sobré, que me sobra después de cumplir mis obligaciones laborales, lo que últimamente se incrementó porque llegué a delagar de tal manera que todos los que me colaborar hacen lo que de alguna manera lo hacía antes yo.

 

Me gusta crear cuentos y una de las dificultades que encuentro al escribir es que me cuesta escribir en tercera persona, procuro hacerlo para que lo que escribo no suene como una egolatría. Algo que me lleva de la mano en la lectura es viajar, siempre estoy en lugares diferentes y tengo dos muletillas que me ayudan a redactar, una es mi gran amigo el Ser Chiquito y la otra una amiga que vive en Suiza y que casi siempre me compaña en mis viajes, claro que algunas veces la cambio, mejor dicho, cambio en nombre y algo de su figura, pero son mujeres que están en mi composición.

 

Me gusta expresarme en forma romántica y de vez en cuando incluir en los relato temas de amor y lo que me hace incursionar en el erotismo, en lo que procuro ser lo más fino posible, no expresar ideas morbosas u ordinarias. Me encanta el erotismo que es sublime en lo que más impera es amor más que sexo, aunque realmente lo que describo son ese tipo de situaciones, pero de tal manea que no suenen ofensivas a oídos delicados y que incluso puedan leer personas de menor edad que posible o seguramente harán funcionar sus mentes sobre el tema, pero creo que el amor no se tiene porque esconder.

 

Miguel Aramayo

SCZ.31-07-2024