Era un hombre chiquito
A los hombres no se los mide por el espacio que ocupan desde el suelo hasta el final de su cabeza, cuando están de pie. A los hombres se los debe medir por el espacio que ofrece su frente, por eso inclusive hay un dicho popular que expresa: Tiene cinco dedos de frente, por alguien con valor o: No tiene ni cinco dedos de frente, por alguien al que se considera mediocre.
Tampoco se puede asegurar que alguien que estudie mucho puede ser un hombre de gran capacidad intelectual y también para eso existe un dicho popular, que se expresa de la siguiente manera: Lo que natura non da Salamanca non presta. La inteligencia es intangible. No se puede sopesar ni precisar a ciencia cierta cuán elevada o cuán reducida es la capacidad de raciocinio de una persona. Sin embargo, hay ejercicios, preguntas de lógica, desafíos para poner a prueba la mente, que permiten tener una idea aproximada de la inteligencia del participante.
Para el término inteligencia existen muchas definiciones. La que estableció la American Psychological Association asegura que consiste en la habilidad a través de la cual los individuos son capaces de comprender cosas complejas y de enfrentar y resolver ciertas complicaciones a través del razonamiento; de acuerdo a la capacidad de cada persona se dice que es más o menos inteligente que otra.
La inteligencia no se trata de la facultad para aprender de los libros, únicamente, sino también de la destreza para resolver conflictos y saber qué es lo que hay que hacer a cada momento. La inteligencia incluye las habilidades de razonar, resolver problemas, pensar de forma abstracta, planear. Además, influye mucho el entrenamiento.
También creo que la nutrición y la hidratación en los niños y jóvenes tiene un efecto sobre la inteligencia, comparando a los humanos con el reino vegetal, los vegetales no se desarrollan adecuadamente y hasta pueden morir si les falta agua y nutrientes. Lo mismo que el nivel cultural del entorno de los niños y jóvenes. Comparando con el reino vegetal, un exceso de frio o de calor, o una superpoblación en su entorno – hierbas dañinas – puede dañar el desarrollo de las plantas. De la misma manera el cerebro de los humanos, especialmente cuando son niños, por ese motivo la preocupación de una adecuada alimentación y la lucha por la desnutrición infantil, además de un entorno adecuado.
Acabo de leer que la media de nuestra región (Sudamérica) es de 16% de desnutrición, pero en el caso de Bolivia, los niveles de desnutrición crónica, superan el 25%. Los países con mayor grado de desnutrición crónica son: Guatemala, Haití y Bolivia.
Lo que más me aflige es que la desnutrición se inicia desde el vientre materno y que esos seres que vienen al mundo, sin poder expresarse, recién podrán tener un sustento adicional cuando vayan a la escuela, más o menos a los siete años, cuando su cerebro ya tuvo un deterioro de siete años continuos y eso siempre y cuando tengan la suerte de recibir desayuno escolar.
Lo que podemos hacer los individuos como yo, es tan poco, que cualquier esfuerzo es absurdo, porque este tema debe ser visto por las autoridades, los gobernantes y los políticos de ambos bandos. A nosotros, sólo nos queda rezar para que el Altísimo ilumine a los que tienen en sus manos el poder hacer algo y a las iglesias para que levanten la voz para poder hacer algo por los desnutridos, porque de lo contrario la situación cada vez empeorará más.
Miguel Aramayo
SCZ.16-01-2017 Cumpleaños de mi nieto José Miguel, cumple 13 años.
