¿Es lo mismo “negro pasado”, qué “pasado negro”?
No creo que se pueda catalogar de: “negro pasado”, lo que hubieran hecho, o dejado de hacer nuestros padres o abuelos, nuestros antepasados. Tampoco se puede decir: “negro pasado”, al hecho de que por una orden recibida en una carrera militar, el militar que es nombrado como guardia, edecán, o estafeta, tenga que cargar con las culpas de su superior a quien sirve o custodia. Lo que si es grave es haber estado en la cárcel por espacio de cinco años, no sólo por terrorismo, por robo, por crimen y no se cuantas cosas más, eso si puede ser catalogado no sólo como “negro pasado”, sino también como “pasado negro”.
Que repugnantes, malvadas, malditas y cuanto apelativo negativo se pueda expresar, para mostrar lo que pueden los políticos, cuando se lanzan a una campaña proselitista, “viendo la paja en el ojo ajeno, sin ver la viga en el propio”, todos se endilgan virtudes y prometen “el cielo y las estrellas” para conquistar los votos de los ingenuos, incautos y hasta absurdos electores. Criticando y echando basura a sus contendores, sin preveer que “en la casa del jabonero, el que no cae, resbala”, porque cuando llegan a delimitar los resultados, hacen alianzas y se comparten beneficios, se distribuyen cargos, olvidándose de sus electores, que serán vistos nuevamente, si se requiere de ellos para hacer “bloqueos”, o quizá no se los necesite hasta las próximas elecciones.
Esto que expreso, no es privativo de los países subdesarrollados, pobres e ignorantes, es en todos los países del mundo. Es lo que se llama “democracia”, o es lo que entiendo en mi absurda mente de ¡No político! Si no recuerdan, rememoren lo que pasó en Estados Unidos de Norteamérica, cuando en las primarias se echaban flores encima y barro al contendor, el caso de los dos personajes más importantes de ese país, que es la primera potencia mundial. ¡Ahora!, Hilary Clinton y Barack Obama, están a partir de un confite, los dos piensan iguales y ninguno es mejor, uno es presidente y la otra secretaria de estado, la Mujer más poderosa del mundo. Se olvidaron sus rencillas y todo lo feo que se dijeron en campaña, ahora es otra cosa ahora los dos son buenos y tiran del mismo carro y para el mismo lado, pero los que los eligieron, todavía, unos tienen el sabor amargo de la derrota y los otros el sabor dulce del triunfo, pero los dos candidatos ya se acomodaron y se olvidaron de las sensaciones de sus electores.
Con el nivel intelectual que poseen los electores en Bolivia, los pobres son mucho más vulnerables a ser engañados por los candidatos que los pretenden, estos pueden presentar ciencia ficción en sus campañas publicitarias, o mejor dicho en sus campañas proselitistas, teniendo la seguridad que los subyugaran con sus falsas promesas, promesas que los políticos saben que no las cumplirán. También saben que con esas promesas no asumen ninguna responsabilidad, porque el pueblo, la chusma, “los movimientos sociales”, tienen su precio, son manejados, como lo vienen haciendo desde la independencia, desde cuándo Bolivia era “La República de Bolívar”, hasta ahora que es “El Estado Plurinacional” y multi imbécil. Los movimientos sociales tienen su precio, son baratos los de las bases y los dirigentes se quedan con el grueso del precio, mientras que los manejados se quedan con el desprecio.
Lo que le espera a Bolivia es soportar tanta mentira, tanto discurso, tanta guirnalda y últimamente, tanto sombrero. Tribunas con música, con discursos y también últimamente con petardos, fuegos artificiales, banderas, gigantografías y cuanto souvenir le fueron copiados al imperio. Programas televisivos costosos, mentirosos y ofensivos, sin ningún respeto por la raza humana, por la dignidad de las personas. Con gran costo para los contribuyentes, o con fondos sucios salidos de los bolsillos de las personas que requieren que esos candidatos ganen las elecciones, porque partirán beneficios del desangrado de Bolivia. Es por eso que los bolivianos somos tan pobres, principalmente tan pobres de espíritu.
En cada elección esperamos que las cosas mejoren para los bolivianos y cada nueva elección vamos cada vez más para abajo, algún día se revertirá esa tendencia, esa es la esperanza con la que asistimos a cada nueva contienda electoral, pero ahora desde que es Chávez el que manda y ordena en Latinoamérica y tiene el apoyo de la OEA, la ONU y el imperio, como lo está demostrando con el apoyo a Cuba y el rechazo a la democracia en Honduras. Esto se pone más difícil, ahora además de pelear contra los corruptos debemos pelear contra los adoradores del macaco caribeño, porque él les paga muy bien y lo que les promete les cumple.
Luis Alviña.
