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Escuchando a Mozart

31 Jul

Escuchando a Mozart

Escuchando a Mozart

 

Me da la impresión de que Mozart está cerca mio y que sentado al piano interpreta sonatas para que yo las escuche. Algunas veces se vuelca a mirarme con una expresión risueña e interpreta la sonatina en C major, op. 55 N0.1: II vivace. Le devuelvo la sonrisa, le guiño un ojo y le hago una mueca que muestre que, estoy complacido con su interpretación.

 

Me concentro de tal manera y me animo a decir que mi alma se eleva a lugares de ensueño y siento mi cuerpo flotar, pero no en el aire, ¡no!, en un mar de flores, de pétalos de rosas que esparcen por el ambiente una fragancia que embelesa mis sentidos y me permite escuchar el The Magic Fluete interpretado por un coro de ángeles, pero no de cualquier grupo de ángeles, sino de serafines y querubines.

 

Cuando estoy en momentos como los que describo, no son mis oídos los que perciben los acordes del piano, es mi espíritu el que se deleita con el vibrar de las notas, notas que se desprenden de las cuerdas de un piano de cola, con una sonoridad asombrosa cuyo eco se hace tangible al extremo de hacer templar mis pestañas.

 

Cualquiera que escuche mi relato pensará que estoy loco, pero ¡no! Estoy en mis cinco sentidos y simplemente me dejo transportar al infinito con cada interpretación y la alegría que despierta el poder apreciar bellas interpretaciones compuestas por genios de la música y expertos en la interpretación en piano, de lo que posiblemente influyeron seres divinos o dioses del Olimpo.

 

No me queda más para expresar como me siento en este momento al escuchar las melodías que me gustaría compartir con ustedes, porque no es justo que solo yo pueda sentirme tan feliz y tan próximo al cielo y rodeado de ángeles.

 

Miguel Aramayo

SCZ.30-09-2024 último día del mes de Santa Cruz.