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¿Esquiando o enamorando?

7 Feb

¿Esquiando o enamorando?

Se te ocurrió que debías tomar un descanso, aprovechar que tenías fondos disponibles, el tiempo suficiente, de viernes al mediodía hasta un lunes en la mañana, con lo cual no afectabas tu actividad, aunque te daría lo mismo cualquier día, en cualquier época del año e incluso cualquier cantidad de días, porque eres autónomo, pero te has dado cuenta que para viajar de paseo, dependes en gran medida de tu amiga, que ella si trabaja cumpliendo horarios, más o menos rígidos.

 

Como es invierno y el tiempo está ideal para pasear por algún lugar, donde se pueda además de esquiar, gozar de la naturaleza, con una adecuada indumentaria y reposar en algún albergue que disponga de una buena chimenea, cama mullida y una cocina surtida. Cuando comentaste eso con tu amigo Jack, él te ofreció la cabaña que tiene en Mont Blanc, en los Alpes franceses, con magnifico acceso por carretera y que la próxima semana estaría totalmente libre y disponible para voz. Él podía llamar a la empresa que le administra esta cabaña, para que la deje lista, limpia, con leña suficiente y pronta para utilizarla.

 

Hablaste con tu amiga y ella casi salta de felicidad, es lo que percibiste al escuchar su voz en el teléfono, si hubiera sido por ella partía inmediatamente, pero era martes y los planes eran para el próximo fin de semana, robándole unas horas al viernes y al lunes en la mañana. Hiciste la lista de todo lo que requerían: Vino, agua, leche, yogur, cereales; de todas maneras allá se puede comprar, todo eso y más.

 

El pronóstico del tiempo no podía ser mejor, la nieve sólo caería en las noches, para mantener las pistas, pero los días serían soleados, por lo menos luminosos con vientos menos que moderados, claro que la temperatura estará debajo de cero centígrados.

 

Alquilaste un todo terreno 4 x 4, con una buena calefacción, que lo retirarías de la Agencia el viernes después de mediodía, para esperar a tu amiga en el aeropuerto Charles de Gol. Ella llegó el viernes a las 14:30. Inmediatamente partirían a las montañas, para llegar a cenar y dormir. El vuelo llegó en horario y partieron a Mont Blanc, a Chamonix que está a 472 kilómetros y por lo tanto tardarían aproximadamente seis horas. Llegaron a la cabaña, a las nueve de la noche, donde les esperaba una persona de la administradora, que les dio todas las instrucciones, más un croquis donde marcaba, farmacia, supermercado, centro médico y la dirección del administrador, además de una pequeña guía para hacer turismo y la dirección de la escuela de esquí, en el campo ideal para aprendices avanzados.

 

Despediste a la muchacha que tan gentilmente los atendió, acomodaron  en su lugar el equípate y las provisiones, adecuaron la calefacción en lo Ideal para poder salir a cenar. El restáurate quedaba muy cerca, tomaron una sopa de cebolla y un cordero al horno, acompañado de cabernet, después regresaron a la cabaña y prendieron la chimenea que estaba en la sala de estar, pusieron música, jazz blues, destaparon otra botella de tinto y se acomodaron a conversar en el sofá, Estuvieron allá hasta darle fin a la botella, hasta que se apague el fuego de la chimenea, luego se fueron a darse una ducha, pero previamente adecuaron la calefacción.

 

No les interesaba la hora, porque el tiempo era de ustedes y muy cariñosos entre mullidas almohadas y abrigados edredones, se acariciaron y besaron, no sólo a ustedes, incluso a sus sombras; así como saben hacerlo. Concentrados, los dos para los dos, sin mezquinar ni esfuerzos ni amor, hasta llegar a elevarse al cielo, para después descender lentamente hasta quedar en los brazos de Morfeo, arrullados y abrigados, por Eros y Afrodita, con la influencia que les proporciono Baco, con el cabernet sauvignon.

 

Al día siguiente despertaron más próximos al mediodía, que a la mañana y tomaron únicamente leche y comieron unos cereales con yogur. Después de ordenar, lavar y limpiar todo se fueron a almorzar y después fueron por la escuela de esquí, donde se inscribieron y comenzaron a practicar, con zapatos y esquís que le proporcionar en el mismo lugar. Al principio, todo era miedo y vergüenza, pero poco a poco fueron tomando confianza y antes de que se ponga el sol ya hicieron sus primeras caminatas y quedaron entusiastas por continuar, pero era más el cansancio que el deseo de continuar.

 

Se fueron a una confitería, donde tomaron chocolate caliente (submarino) con churros calientes, allí se quedaron mucho tiempo porque el ambiente era muy agradable, buena calefacción y musica a buen volumen, en su mayoría tarantelas, porque daba la impresión que los dueños eran italianos. Comenzaron a conversar, compartiendo sobre lo que sabían, sobre el lugar donde estaban.

 

El Mont Blanc (en francés) o Monte Blanco (en español) es la gratica culminante de los Alpes, con una altura de 4,810 metros. Es el punto más elevado de la Unión Europea y uno de los más altos del resto de Europa, superado sólo por varias montañas de Rusia. El Mont Blanc, rodeado de valles con numerosos glaciares, forma parte del macizo del mismo nombre y son tres países que lo comparten, Francia, Italia y Suiza. Las ciudades más habitadas y cercanas a Mont Blanc son Chamonix-Mont Blanc, que es donde nos encontramos ahora, Saint-Gervais-les-Bainssituadas, ambos en Francia y Courmayeur en Italia.

 

Le comentaste sobre la leyenda que cuenta, que existía un reino encantado en la cumbre, donde estaba la reina de las hadas, la “diosa blanca”, que vivía en prados verdes e hilaba el destino de los habitantes del valle. Según las creencias de la época, estas entidades divinas debían ser respetadas y veneradas, ya que las cumbres emitían un tipo de influencia, una fuerza sobrenatural, que guiaba a los hombres, sin que ellos lo supieran y cuya influencia podía ser buena o mala, según los casos. Con el cristianismo se consideró a estas divinidades como demonios invisibles y hostiles.

 

También le contaste, que los primeros Juegos Olímpicos de Invierno, tuvieron lugar en Chamonix-Mont Blanc en 1924, y aunque el esquí seguía siendo un deporte marginal y elitista, a partir de 1950 se divulgaron las “classes de neige” (clases en la nieve) de bajo coste para los escolares franceses, para dar a conocer este deporte a la mayoría de la población. El éxito del turismo invernal en aquellos años lo convirtió rápidamente en un fenómeno de masas.

 

Esa noche después de comer una piza y tomar un Chambliss, se fueron a la cabaña y continuaron el capítulo de la noche anterior, primero acomodados en el sofá, con la estufa prendida y tomando un amaretto para buscar el sueño y relajar la musculatura que estaba tensa con los ejercicios del esquí.

 

En la mañana del domingo, se levantaron como a las nueve y después de un desayuno caliente, salieron bien abrigados para continuar con la clase de esquí, lo que les dura hasta el mediodía. En la tarde tomaron el teleférico de Mont Blanc y en poco menos de una hora estuvieron en Courmayeur, en Italia. El teleférico actual es el resultado de iniciativas tanto francesas como italianas, que arrancaron en 1905 cuando dos ingenieros suizos, Feldmann y Srub, pensaron unir la aldea de Les Pèlerins, en la ladera francesa, con la cumbre de Aiguille du Midi combinando un funicular con tramos de cabinas cableadas.

 

El lunes devolvieron el departamento a las siete de la mañana y emprendieron el retorno a París, llegando al aeropuerto Charles de Gol  a las 13:30 a tiempo para que tu amiga retorne a Suiza, lo cual fue casi inmediato. Después devolviste el vehículo y tomaste un taxi a tu departamento.

 

 

Miguel Aramayo

SCZ. 07-02-2015