Estoy sensible.
Acabo de ver fotos premiadas, fotos excepcionales y al observar las mismas con cierto detenimiento, no tanto como para opinar sobre las misma fotografías, en sí, sino simplemente para verter un simple comentario de lo que mi capacidad de observación me permite analizar y al mismo tiempo, poder exteriorizar mi parecer sobre lo que aprecio en cada exposición.
La naturaleza es tan magnifica tienen tantas formas, colores y tonalidades que nos quedamos sorprendidos por tanta variedad. Como en las fotos que se observan la inclemencia de la lluvia y las inundaciones. Si nos ponemos a pensar, al hablar de naturaleza, ¡alguien la tuvo que crear! Y ese alguien es Dios, Dios que está en todas partes (omnipresente), Dios que es poderoso (omnipotente), Dios que todo lo sabe y todo lo puede (omnisciente). En esas fotos también he visto cosas increíbles creadas por el hombre, pero en este caso, el hombre imita lo que ya existe en la naturaleza.
Otra de las cosas que he observado en las fotos que vi, es a las personas, a los seres humanos y me he detenido un poco más para ver la expresión de las personas, hombres, mujeres, jóvenes viejos, niños, poderosos, ricos, pobres. He observado sus caras, sus cuerpos, sus manos, sus pies. He cuidado en relacionar sus cuerpos con sus vestimentas y el entorno donde se captura la escena. Creo que esta presentación da para poder observar los gestos. Me impresionaron más que todas: la 4, porque se ve una mujer bonita y la expresión de quienes la miran, principalmente el que está a su frente. La 10, donde se observa un bar, por la expresión de los parroquianos y la variación de colores entre el color del fuego a la izquierda, la oscuridad al centro y la luminosidad al fondo del bar. La 12, por la concentración del viejo hojalatero y, la 36, donde se observa a dos muchachos musulmanes que muestran ser compinches, que comparte una anécdota o traman una travesura.
Es interesante observar las sonrisas, la tristeza, las lágrimas, el gesto de los rostros, la postura de sus cuerpos y la gesticulación congelada de sus miembros, particularmente el brillo de los ojos en cada una de las personas que he podido ver.
Todo eso que he captado al mirar las fotos, lo he trasladado a mí, para compararme con esa naturaleza, para compararme con esas expresiones de las personas que se ven en las fotos y deducir que la situación en que me encuentro, según mi observación, estoy seguro que todas las expresiones que se muestran en la presentación, en algún momento también se pueden observar en mí. La sorpresa ante la belleza de una mujer, la expresión de terror en una situación de pelea múltiple, la tristeza de algunos personajes en el bar, la concentración ante el trabajo minucioso, la alegría observando un gato y, el aspecto reflexivo de un hindú junto a las frutas, o la alegría desbordante de muchacho musulmán que sonríe y deja ver que le falta un premolar.
Al quedarme quieto y con los ojos cerrados, me permite repasar lo que presentan esas fotos y las veo en secuencia, apreciando que la memoria visual también te permite soñar en despierto.
Miguel Aramayo
SCZ. 06-08-2014 Di de la República de Bolivia.
