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Ganas de escribir

31 Jul

Ganas de escribir

Ganas de escribir

 

Antes del encuentro con Merlín ya estaba convencido de la comunicación telepática, aunque científicamente no esté comprobada, pero después de ese encuentro y de haber leído La Hechicera de Asturia, novela escrita por Gloria V. Casañas me doy cuenta de que existe ese tipo de comunicación

 

La telepatía se define como la comunicación de pensamientos o sentimientos entre personas sin la intervención de los cinco sentidos. En otras palabras, es la capacidad de percibir y transmitir información a través de la mente, sin necesidad de utilizar palabras ni gestos.

 

La telepatía no se ha podido negar ni confirmar. Muchos científicos la consideran nada más que ficción. Algunos otros la consideran real. Queda mucho por descubrir de este fenómeno. Pese a todo lo que he leído y que demuestra fehacientemente que no existe ese tipo de comunicación, yo sigo creyendo que si existe. El cerebro humano emite ondas eléctricas que pueden ser registradas por un electroencefalógrafo y pueden ser observados por un tomógrafo o por medio de resonancia magnética, incluso con contrastes administrados al individuo observado por esos métodos.

 

Yo tengo casos que me han acaecido y que me hacen pensar que fueron comunicaciones telepáticas, en dos de los casos por personas que se comunicaron conmigo antes de fallecer, una por muerte natural y la otra por accidente aéreo a diez mil pies de altura y a muchos kilómetros de donde yo me encontraba con relación a los emisores. Otro caso fue a corta distancia peo separados por una distancia y varias paredes entre medio, con la misma persona a distancia sin saber ninguno de los dos donde nos encontrábamos, pero logramos conectarnos telefónicamente.

 

Constantemente tengo situación de premonición en las que me adelanto a sucesos que acontecen y que los presiento, que eso también podría ser una forma de comunicación telepática. Todo esto me hace pensar que tengo la capacidad de adelantarme a los acontecimientos y que quizá todo eso me suceda por simple intuición. También puedo pensar que soy alguien exageradamente observador y fantasioso, que creo me influencio de tal manera y me creo capaz de percibir los hechos antes de que se produzcan.

 

De lo que si estoy seguro de que todo lo que me sucede es porque yo soy el causante, como dice el refrán: Cada uno es artífice de su destino.  Es relativamente famosa la sentencia, cuyo significado es bastante claro: es el propio hombre, y no las divinidades, la providencia, el hado o (valga la redundancia) la fortuna, el único responsable de su propia suerte, fortuna, destino, devenir…

 

Una se cree lo suficientemente capaz para soportar todo y manejar todo, pero se olvida de que vive en sociedad y que para tener buenas relaciones uno debe ser capaz de mantener y acrecentar esas relaciones, incluso en el amor si uno no sabe mantenerlo y acrecentarlo puede llegar el momento que lo pierda o que simplemente se convierta en un monotonía. Y tarde son los pesares, cuando remedio no haya

 

Miguel Aramayo

SCZ.11-10-2024