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La vida corre en paralelo con los proyectos

31 Jul

La vida corre en paralelo con los proyectos

La vida corre en paralelo con los proyectos

 

Los proyectos y los sueños son algo inseparable de lo que es el transcurrir de la vida, siempre que los proyectos y los sueños se realicen sobre bases reales y alcanzables, no pensando en que todo es fácil, al contrario, uno debería pensar en los imprevistos que se presentaran en ese transcurso. Los proyectos y los sueños deben tener una contraparte económica, porque todo debería pensarse en términos reales y se debe tener en cuenta que la realidad funciona muy ligada a la parte económica de la que dispongan las personas, Uno no puede soñar que podrá estudiar en Estados Unidos o en Inglaterra, sabiendo que no se dispone ni siquiera para gestionar la visa para el viaje a esos países. Uno debe soñar con los pies en el suelo.

 

La vida me enseñó mucho más que la universidad y por ella sé algo más. Antes de terminado el colegio se me ocurrió emigrar a otro país y tuve la suerte de contar con el apoyo de mi madre y mis amigos, además del coraje que me impulsaba mi ego. Ni bien me emancipé me di cuenta de que era necesario estudiar para llenar la cabeza de conocimientos, que no se podía vivir tan solo de sueños y esfuerzo. Me di cuenta de que los conocimientos te sirven para sobrevivir en este mundo que no tiene piedad de los que no tienen las herramientas para defenderse y para eso es necesario estudiar o de lo contrario hacer uso de tu fuerza física.

 

Comencé por lo más básico, que era poder escribir en una máquina, en otras palabras, aprender dactilografía, adicionalmente a eso y como complemento era necesario aprender taquigrafía, para poder tomar los dictados a mayor velocidad, porque en ese tiempo no existían las grabadoras portátiles y era necesario el poder escribir al máximo de velocidad para no perder nada de lo que uno escuchaba.

 

Después hice un curso de «practicas de escritorio», donde además de aprender sobre el uso de algunos elementos como los Kardex y los archivadores, era imprescindible el poder conocer la gama de documentos que se empleaban en una oficina, para poder complementar los conocimientos de dactilografía y taquigrafía, de esa manera no solo realizar los trabajos de secretariado, sino poder desempeñarse como auxiliar administrativo con la posibilidad de obtener mayores ingresos.  En ese curso aprendí a conocer y completar el uso de los diferentes tipos de documentos que se emplean en una oficina que pertenece al rubro comercial. Documentos como: Carta, memorándums, notas, etiquetas, esquelas, letras de cambio, pagares, recibos, cartas de porte, etc.

 

Completado los estudios anteriores, seguí el curso de «perito mercantil», que es algo un poco más avanzado que «tenedor de libros», lo cual me permitía poder trabajar como auxiliar administrativo en temas contables, que ya era de un nivel superior, que junto a todo lo aprendido en ese momento me bridaba los conocimientos para poder postular a un puesto de trabajo con mayor remuneración, e incluso poderme desempeñar en forma individual independiente.

 

Eso que estudié era la totalidad de cursos que bridaba el instituto No. 10 para adultos de Buenos Aires. Capital. Mi ilusión era poder obtener un titulo universitario y para eso era necesario retornar a Bolivia y completar el bachillerato, lo cual también podría haber realizado en Argentina, pero con mayores dificultades y hubiera necesitado dejar de trabajar y que alguien me mantenga, y eso era imposible. Tuve ofrecimiento de la fábrica donde trabajaba de poder estudiar medio tiempo y trabajar medio tiempo, pero para eso requería tener el bachillerato completo.

 

Retorné y concluí el bachillerato en el nocturno de La Salle, con lo cual estaba capacitado para poder continuar estudios universitarios, lo cual hice en Santa Cruz en la Universidad Autónoma Gabriel Rene Moreno, donde después de tres años obtuve el titulo de Contador General, lo cual ya me permitía trabajar en forma independiente, pero mi propósito era obtener el grado mayor que me permitía la universidad en ese momento, donde no se podían seguir ni masterados ni doctorados. Después de dos años más obtuve el certificado de egreso como Licenciado en Ciencias Económicas y financieras u obtener el título de Auditor Financiero.

 

Concluida la universidad y trabajando como independiente pensaba trasladarme al Brasil a la Universidad Getulio Vargas, pero casado con hijos y con poco dinero eso era muy difícil, pero seguí estudiando en todos los cursos que se presentaban y estudiando como autodidacta. Me especialicé en temas de computación y fui el primer independiente en adquirir un computador e independizarme.

 

No deje de capacitarme y ahora que ya estoy en el ocaso de la vida, pensando en términos reales, todavía sigo investigando y leyendo sobre temas tecnológicos, al extremo que ya me cautiva el tema de la Inteligencia Artificial. Desde el 2006 se me dio por escribir y desde esa fecha he publicado y presentado en la feria del libro un total de 13 libros y tengo concluidos sin editar cuatro libros mas y en proceso algo así como unos cuatro adicionales, los cuales quedaran como un recuerdo para alguno de mis herederos que desee continuar con mi afición.

 

La vida ha pasado a tanta velocidad que físicamente me siento todavía con e entusiasmo de continuar aportando a la sociedad y con la capacidad de aumentar conociendo a mi intelectualidad e inteligencia. Doy gracias a Dios y al entorno que siempre me colaboro y continúan en ese plan, por lo tanto, espero no defraudarlos.

 

Miguel Aramayo

SCZ.14-02-2025

Mañana cumpleaños de mi madre que hubiera tenido 99 años y se fue a los 93.