Las estrellas.
Tengo la plena seguridad que las estrellas han ejercido una amplia influencia sobre los humanos, desde tiempos inmemoriales. Me imagino, que al principio los humanos recostados en el suelo, tenían como un gran telón, o una gran pantalla de televisión y observaban su titilar, su movimiento y con toda seguridad, de vez en cuando apreciaban lluvias de estrellas o el paso de algún cometa de larga cola, pero también pudieron apreciar que algunas tenían un destello azul, otras un destello verde, e incluso destellos blancos o amarillos. Seguramente muchas veces observaron que alguna estrella se apagaba, o porque estaba muriendo o porque había entrado en eclipse con algún planeta, que al no tener luz propia escondía la luz de las estrellas.
El 25 de agosto de 2009 se cumplieron 400 años, desde la presentación oficial del primer telescopio ante el senado de Venecia, un invento con el que el científico italiano, Galileo Galilei (1564-1642) cambió el rumbo de la astronomía. Este descubrimiento, suponía poder ver el aspecto que los cielos ofrecían cuando se observaban con un original instrumento, que aproximaba y agrandaba los objetos lejanos. Históricamente, el legítimo inventor fue Juan Roget. Galileo Galilei, al recibir noticias de este invento, decidió diseñar y construir uno. En 1609 mostró el primer telescopio astronómico registrado. Gracias a él, hizo grandes descubrimientos en astronomía, entre los que destaca la observación, el 7 de enero de 1610, de cuatro de las lunas de Júpiter girando en una órbita en torno a este planeta.
En 1633, a pesar de la protección de los Medici, Galileo fue condenado por los inquisidores y forzado a abjurar, de rodillas y bajo amenaza de torturas, de la teoría de Copérnico. Y recién el papa Juan Pablo II, pidió disculpas por esa falla de la inquisición y reconoció el gran valor de Galileo.
La influencia de las estrellas dio origen a la quiromancia (adivinación leyendo las líneas de la mano) y la cartomancia (la adivinación por medio de lo que expresan las cartas) en ambos casos usando a las estrellas para dibujar sus mapas astrales y hacer conjuros, que según los que siguen estas artes, proporcionan el porvenir de las personas, en base al juego de lo que expresan las líneas de las manos y lo que dicen las cartas con respecto al mapa astral de las diferentes constelaciones, planetas y satélites.
La carta astral es un diagrama usado, entre otros métodos, por los astrólogos para ejercitar la astrología. Representa el cielo (posiciones de los planetas, estrellas fijas y algunos otros cuerpos) y la tierra (horizonte y meridiano) desde un lugar (latitud y longitud) y a una hora (Hora sidérea Local), siendo una representación geocéntrica. Este último es un requisito imprescindible para su realización y no vale hacerlo de otra manera (por ejemplo, usando efemérides heliocéntricas). Suele llamarse también tema natal, mapa natal, radix, natividad u horóscopo, entre otros. Este gráfico lo usan los astrólogos como base para realizar la interpretación psicológica y para aplicar sobre él una serie de técnicas de predicción: tránsitos, progresiones, etc.
El hombre actualmente sigue subyugado por las estrellas, pero ya ve más allá de estas y ahora observa y estudia los agujeros negros y como ahora dispone de telescopios fuera de la tierra con visiones superadas en muchos millones de veces al telescopio de Galileo, que le permiten ver al hombre lugares mucho más alejados y fenómenos más extraños como: El hallazgo que cambiará nuestro concepto de los procesos que tienen lugar en los núcleos de los cuásares o las temperaturas de los chorros de plasma que se expulsan desde dentro de los agujeros negros.
El estudio del cuásar más brillante de la constelación de Virgo, el 3C273 –gracias al radiotelescopio ruso RadioAstron– ha permitido descubrir que el chorro de plasma que sale desde su núcleo activo es mucho más brillante y más caliente de lo que se suponía considerados modelos teoréticos, publica RIA Novosti.
Miguel Aramayo
SCZ.01-04-2016
