Los Oligarcas
Hace un tiempo atrás hubo un cabildo en Santa Cruz, donde se juntaron algo más de un millón de oligarcas. Fue algo emocionante y totalmente voluntario, pero ese millón de oligarcas cambas desaparecieron después de que asesinaron a unos extranjeros, que fueron contratados, contratados para eso, para crear una tramoya y correr al millón de oligarcas cambas y después asesinar a esos pobres gringos incautos. Encarcelar a unos cuantos cambas ingenuos y corretearon a otros cuantos, que ahora están en el exterior.
Todavía se sigue explotando esa novelita barata de los terroristas separatistas, que ahora están ampliando la novelita, con otros cambas financiadores, todo esto con el único fin de destruir lo que en un momento fue el cabildo del millón, del millón de oligarcas cambas.
Un grupo de “indígenas de tierras bajas”, cambas en proceso de extinción, para poder dar paso a cocaleros, que sólo se dedicarán a la siembra de la hoja sagrada, “sagrada – milenaria y útil para la producción de alcaloides”. De la hoja que se emplea para enriquecer a unos cuantos aquí (colonos cocaleros y nuevos ricos, del sindicato de los trópicos) y volver millonarios a otros más grandes, más poderosos, más corruptos, en el exterior, México, Colombia, Venezuela. Ese grupo de indígenas que partiendo del Isiboro Sécure (TIPNIS) han mostrado al mundo que son valientes, que todavía mantienen la sangre de sus antepasados que lograron frenar a los quechuas en su intento de ingresar al oriente y que todavía conservan el orgullo, la valentía, la sencillez y el coraje de los cambas.
Esos indígenas hicieron una caminata, apoteósica, humillaron a los gobernantes, con su valentía, su coraje, su tenacidad y su forma pacífica de expresarse, demostrando a todo Bolivia y al mundo, que son discriminados, despreciados, maltratados, por los que se dicen proteger el medio ambiente, “la Pachamama”, que burlona e irónicamente los llaman “hermanos” y los tratan peor que alimañas. Cumplieron con su promesa y anduvieron más de 60 días, recorriendo algo así de 600 kilómetros, desde su hábitat, a no más de 300 metros sobre el nivel del mar, hasta ascender a más de 4.500 metros de altura, desde su trópico con casi 40º centígrados, hasta casi 0º centígrados. Era un grupo humano formado por hombres, mujeres y niños, niños que caminaban y niños de brazos, mujeres embarazadas (una abortó y otra parió), gente joven y gente vieja, pero todos con el mismo temple, la misma determinación.
Ayer cumplieron su cometido y fueron premiados por el cariño y la admiración de todo el pueblo boliviano y lo que más me llamó la atención, es que más de “un millón de oligarcas collas”, ¡oligarcas de La Paz…!, fueron los que recibieron a esos pocos cambas, ¡cambas indeseables…! para el gobierno. Emocionaba el recibimiento que le hicieron en La Paz, emocionaba hasta las lágrimas.
Los gobernantes, desaparecieron del escenario, porque ellos no son “oligarcas”, y porque los que llegaban son “indeseables” y porque tenían que festejar un cumpleañitos, un onomástico, tenían que estar apagando velitas y cantando “Happy Birthday to you” (feliz cumpleaños, o cumpleaños feliz) en Cochabamba, para no oír el estruendo de acogida del pueblo de La Paz. Que emocionante, me dio mucha alegría volver a ver a más de un millón de “Oligarcas”, eso quiere decir que no sólo en el oriente nos juntamos los oligarcas, también en La Paz.
Miguel Aramayo
SCZ. 20-10-2011 Día de La Paz, su fundación.
