“Los pilares de la tierra”
Acabo de leer otra novelita (mil cuatrocientas hojas) Ken Follett es el autor, una obra escenificada en Inglaterra del sigo XII, la lucha entre los nobles por el poder y la acaparamiento de riqueza, la lucha de los monjes y dignatarios de la iglesia católica, por tener más poder, construir catedrales más grandes y dominar a los nobles, mientras que el pueblo, el pueblo que hasta el día de hoy solo sirve para que los que lo dominan hagan con él lo que se les antoja a los poderosos. Han pasado casi mil años desde cuando la humanidad vivía lo que se muestra en esa novela y no cambió nada en el trato de los poderosos hacia los pobres, hacia el pueblo. Para esos pobres de antes y los de ahora, no se modificó nada. Puede ser que Europa hubiera tenido algún adelanto, pero eso solo se ve en el confort de vida y en las posibilidades de obtener una mayor intelectualidad, pero seguimos siendo utilizados por los poderosos, para que ellos se vuelvan más poderosos y el pueblo más pobre.
Ahora tenemos más acceso a la cultura y no estamos limitados, los límites los imponemos nosotros, desde luego que todavía existe gente que tiene un gran impedimento para poder acceder a los medios que te permiten más cultura, más educación, más posibilidades; uno de esos impedimentos es la pobreza, la marginalidad. Para la gente que está en el campo, la gente para la que dicen que están luchando los poderosos, para esa gente que no solo seguirá así, sino que continuará peor, hasta que se extinga, porque la posibilidad de que ellos no existan es únicamente la extinción, es como el chiste de la forma de acabar con los pobres y con el hambre, es que los hambrientos se coman a los pobres de esta manera no habrán más pobres y los hambrientos habrán saciado su hambre. Los indios en Bolivia, se terminarán, cuando se extingan, no cuando los gobernantes los salven, porque hace quinientos años que estamos en eso y cada vez son menos porque están en extinción.
En esa novelita, escenificada hace tantos años, se ve mucho sadismo por parte del clero y la nobleza, disimulado por ambas partes mediante la “piedad”, la “hipocresía” y el “ocultamiento” por suerte ahora ha cambiado, o por lo menos se esconde, se mimetiza, pero algunos métodos todavía subsisten y se puede ver que están siendo utilizados, como está sucediendo en Bolivia y en muchos otros lugares del mundo. El gobierno actual en Bolivia está recurriendo a esos métodos sanguinarios. La opresión es una forma de doblegar, pero además de eso se usa la extorsión, e incluso se puede llegar a usar la tortura. Este gobierno está mostrando que utilizará, mejor dicho está utilizando esos métodos en contra de Santa Cruz.
En la novelita se muestran estrategias que siguen los nobles y los clérigos, para hacerse maldades mutuamente, eso mismo, después de mil años, continúan haciendo los poderosos, los que nos gobiernan. Por ejemplo una estrategia usada con frecuencia, el viaje “programado” (inventado) por el Presidente, mejor dicho, inventado por su entorno palaciego, con la finalidad de liberarlo de culpas en posibles conflictos y que el siga siendo el hombre bueno sufrido desde hace quinientos años y rechazado por la “oligarquía camba”, odiado por esas “cuatro familias que tienen ¡un millón de parientes”, es algo que se repite a lo largo de está novelita protagonizada por el MAS, que estamos viviendo desde antes de que sean gobierno y los que “pagan el pato” no son los poderosos, son el pueblo, somos nosotros, nosotros que ni siquiera los elegimos.
Nos esperan tiempos feos y muy feos, aunque un amigo me consoló diciendo que lo que el ha visto en Bolivia es una “pelea de chicos malcriados”. Hace más o menos cuatro años que tenemos fechas fijas para que explote la ¡guerra civil…! y todo se queda en palabras, desde luego que las distancias y las diferencias son cada vez más marcadas. Es de esperar que continúe esta “pelea de niños malcriados”, sin resultados desastrosos que nos afecten a todos. Y que el epilogo de la novelita no sea tan catastrófico. Como dijo otro amigo este gobierno con lo último que hizo “abrió las puertas del infierno”, ahora podrá suceder cualquier cosa, los demonios están libres y ya lo estamos viendo.
De lo que estoy convencido es que dentro de unos pocos años más, estaremos sufriendo de hambre, tendremos MAS pobres y ahuyentaremos las inversiones, pero no solo las extranjeras y globalizadas, habrá huida incluso de los inversores medianos, pequeños y hasta profesionales, los que primero saldrán de Bolivia serán los campesinos (campesinos de verdad, no los que se llaman “movimientos sociales” que en vez de sembrar y cosechar, hacen bloqueos en el congreso y donde los manda el MAS con plata de Chavez). Esos campesinos (los que labran la tierra) se irán a trabajar, sobre todo a la Argentina, que es donde se mimetizan y les gusta MAS, además que allí les dan acogida, aunque los menosprecian. Lo que aumentará será el narcotráfico y por consiguiente los drogadictos y de esto ya tenemos una muestra muy palpable en los dos años y medio que está en la presidencia el Jefe del sindicato cocalero. Recién el mundo que le da ínfulas al “Indio bueno y oprimido”, se dará cuenta que no solucionó nada con la intervención de las ONG´s y su proyecto de “socialismo del siglo XXI” en el continente americano y que nos tienen en este desastre, sin ni siquiera ganarnos “bonos verdes”, para comprar ilusiones.
El Presidente firmó los decretos que dejó como tarea a sus cinco ministros, ministros que de indígenas no tienen nada, pero de peligrosos mucho, mientras él viaja a conseguir inversionista en Irán y Libia. Piensa traer otra u otras plantas procesadoras de leche, para sacarle la leche a la “Media Luna” y procesar la “mala leche” del MAS.
Miguel Aramayo
SCZ 29-08-2008
