Los tiempos están cambiando
No comprendo lo que está sucediendo en el mundo, no sólo en Argentina, ¡en el mundo! Se está moviendo el eje de rotación central de la tierra, se están derritiendo los polos. Se movió el centro de gravedad, físico, político y económico, las brújulas quedaron obsoletas, los GPS se enloquecen en algunos momentos y nos hacen perder la dirección a seguir. Realmente estoy sorprendido, anonadado, con lo que pasa en Bolivia, Argentina, los países Árabes, USA, China y el mundo en general.
En Argentina, eligen a Cristina Kirchner, gana por amplia mayoría y además, por sus buenas labores anteriores, la premian, le regalan el congreso. Hablan mal para ella y por lo que dicen las urnas !la idolatran! Los argentinos, uno de los pueblos, con mayor cultura en Sudamérica, más próximos a los estándares de Europa, (por lo menos eso era en todo el siglo XX), con la mayor clase media de América. Esa Argentina, ahora está en los niveles de Bolivia, Ecuador y Paraguay.
Un país tan rico como Venezuela, uno de los mayores productores de hidrocarburos más grandes del mundo. Que ahora tenga la inflación más alta de América, los niveles más bajos de bienestar social, que esté a punto de tener los niveles más altos de indigencia. A la deriva en el mundo económico y con vientos huracanados que la podrán hacer zozobrar.
Un país que puede ser nombrado como la cuna de la civilización occidental, como la precursora de la democracia, con mitología propia que subsiste hasta nuestros días, con amplia cultura y aportes a las ciencias que hasta ahora no se han podido sobrepasar, cuyo idioma todavía es la base de sustento del léxico científico, hablo de Grecia. Pobre Grecia, en el desastre económico, en el desastre social, más grande, con posibilidad de arrastrar a la ruina a Europa, donde están notoriamente en ruina: España, Italia, Portugal, Irlanda y una Alemania que ya no soporta tanta presión, porque son los únicos que están manejando las cosas en forma coherente.
Un país donde se supone que se prepararon los sabios de Grecia. Hablo de Egipto, países tan ricos en petróleo, tan rico en historia, con tanto tiempo de vida, o como Libia otra potencia petrolera que ahora está en tanto desastre social, con miseria en todo sentido.
Mi pobre Bolivia tomada por el narcotráfico, la corrupción. Pero en fin nosotros siempre tuvimos la mala suerte de nunca destacarnos, de ser los benjamines de América. Lo que me dejó sorprendido es que las etnias (tres o cuatro) de las con menor población, menor adelanto Económico (en franco proceso de extinción). Nos han demostrado a los bolivianos, al mundo, a los que nos gobiernan, a los policías, a los militares, que ellos con su valentía, su coraje, su orgullo, su intelectualidad, han dominado el escenario político y han doblegado a un gobierno, gobierno casi totalitario, déspota, abusivo, que los ha querido destruir a la fuerza, utilizando a una Policía represora, inhumana al extremo y totalmente superior en fuerza. Totalitarismo que se ha visto empequeñecido ante la determinación de un pueblo ínfimo ante tanto poder, pero totalmente superior en cuanto a capacidad moral e intelectual, que siendo cambas le han expresado sus ponencias, con un mejor uso del idioma castellano, que el idioma usado por los gobernantes, incluso, que los intelectuales que no son indios y que más tiempo se les va en gesticulaciones, poses y palabras rimbombantes y altisonantes, con sentidos etéreos.
Son tantas las contradicciones que estamos viviendo, son tantos, los grandes que están en decadencia: USA, Europa, Rusia, los países Árabes. Que la caída no es sólo moral, tenemos el ejemplo de lo recientemente sucedido en Inglaterra, de la barbarie en Méjico, con su guerra del narcotráfico, el mal ejemplo de gente como el ejecutivo de una poderosa organización mundial, acosando a una empleada doméstica de un hotel, o un presidente con temas similares de prostitución, libertinaje, como es el caso del italiano, o lo que exponen por pedofilia a los jerarcas de la iglesia.
Realmente está sucediendo algo con el mundo, algo con la humanidad, cada vez estamos más alejados de Dios, más separados de la moralidad, apegados a lo antinatural, homosexualidad, lesbianismo. Y de eso también nos han dado un ejemplo los indios cambas, los originarios de tierras bajas (orientales) que lo primero que evocan es a Dios, a Jesus, la Virgen Maria, que escuchan misa y ofrendan a ellos sus logros y sus tristezas.
Tecnológicamente estamos adelantados, pero moralmente estamos en decadencia y con una tendencia mayor a la autodestrucción.
Miguel Aramayo
SCZ. 26-10-2011
